Incentivar la ciencia desde Primaria

El objetivo es aumentar el número de niños y niñas que deseen seguir estudios de índole científico-tecnológica / En la imagen, el investigador de la Universidad de Burgos Radu Bogdan Toma/UBU

Robótica y programación computacional en Primaria para fomentar las vocaciones científicas

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El doctorando en Educación Radu Bogdan Toma, que realiza su tesis en el departamento de Didácticas Específicas de la Universidad de Burgos (UBU) bajo la dirección de Ileana Greca Dufranc y Jesús Ángel Meneses Villagrá, está estudiando cómo implantar la robótica y la programación computacional en las clases de ciencias de Educación Primaria con el fin de crear un método didáctico de enseñanza y aprendizaje que fomente el desarrollo de vocaciones científicas e ingenieriles en los estudiantes desde edades tempranas.

 

UBU/ La propuesta se basa en los enfoques interdisciplinares STEM (acrónimo que hace referencia a Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), que persiguen enseñar los contenidos de las cuatro disciplinas de una forma integrada. Bogdan aclara que “se trata de aprender los contenidos de las disciplinas STEM de una manera similar a cómo se genera el conocimiento y el desarrollo científico-tecnológico en la vida real, es decir, fomentando la relación entre los contenidos y competencias que se desarrollan en estas cuatro disciplinas”.

Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM) persigue enseñar los contenidos de las cuatro disciplinas de una forma integrada

Para ello, se proponen situaciones problemáticas que resulten motivadoras a los estudiantes, y cuya solución necesite de la aplicación de los conocimientos y las competencias pertenecientes a las disciplinas STEM. De esta forma, las asignaturas elementales de la etapa de Educación Primaria se estudian de una forma interdisciplinar a través de indagaciones científicas en las que los estudiantes tienen que formular preguntas de investigación e hipótesis que posteriormente pondrán a prueba a través de diversos experimentos. “Es precisamente aquí donde tiene cabida la programación computacional, pues los estudiantes deben programar sus propias herramientas de trabajo para poder llevar a cabo las mediciones de sus experimentos”, argumenta Bogdan.

De este modo, los estudiantes usan el Microbit, una placa microcontroladora creada por la BBC, para programar sensores, fomentando que los estudiantes no sólo sepan utilizar la tecnología existente, sino que además sean creadores de la misma. Bogdan afirma que “la programación de los sensores está enfocada al desarrollo del pensamiento computacional, que consiste en pensar y analizar la información de forma lógica, sistemática y analítica para resolver un problema. Se trata de la competencia del siglo XXI pues capacita a los estudiantes para los puestos de trabajo cualificados del futuro”.

El contenido aprendido, mediante las indagaciones científicas, es aplicado a la creación de un artefacto que resuelva el problema inicial planteado. De esta forma se introduce la ingeniería en el aula de Educación Primaria como un medio adecuado para entender la relación entre el conocimiento teórico y su aplicación práctica. Bogdan defiende la inclusión del método ingenieril como metodología de enseñanza y aprendizaje pues “ayuda al estudiante a entender cómo funcionan las cosas que le rodean. Además, el proceso de diseño ingenieril es una metodología didáctica que hace del aprendizaje de las matemáticas un proceso más interesante y menos abstracto. En definitiva, alfabetiza científica y tecnológicamente al estudiante y le dota de herramientas y competencias útiles para su vida personal”.

El contenido aprendido, mediante las indagaciones científicas, es aplicado a la creación de un artefacto que resuelva el problema inicial planteado

Con este enfoque se pretende acercar el trabajo científico e ingenieril a los estudiantes para que conozcan y se entienda en qué consisten estas disciplinas, lo que en última instancia podría mejorar las actitudes de los estudiantes hacia la ciencia y la ingeniería, y, por ende, aumentar el número de niños y niñas que deseen seguir estudios de índole científico-tecnológica.

Este modelo didáctico se está actualmente implementando y evaluando en el Colegio Rural de Innovación Educativa de Burgos (CRIEB), involucrando a alrededor de mil alumnos provenientes de 10 Colegios Rurales Agrupados (C.R.A) y 30 Centros de Educación Infantil y Primaria rurales (C.E.I.P) de la provincia de Burgos.

Este estudio se está desarrollando en el marco de la Tesis Doctoral de Radu Bogdan Toma, financiada mediante un contrato predoctoral aprobado en la Resolución de 19 de mayo de 2017 del Vicerrector de Investigación y Transferencia del Conocimiento de la Universidad de Burgos.

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