Independentismo y oportunidad

La materia de la astucia de la razón o la oportunidad histórica frente a la intempestividad / Wikipedia

¿Juega la historia con dados marcados?

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Xavier Massó_editedXavier Massó  x.masso@catalunyavanguardista.com

Algunos parecen ignorarlo casi todo sobre el material con que se forja la historia. Y firmes en la convicción mesiánica de su correcto proceder, creen que es su voluntad la fuerza que la mueve. Y que su autoproclamado destino manifiesto es alcanzable simplemente a partir de tal idea sobre la fuerza de su voluntad. Si supieran más historia, sabrían que las cosas no funcionan así y que nunca lo hicieron. Dios quiera que no acabemos todos como Macbeth y su exclamación sobre la historia contada por un idiota, pero lo cierto es que nuestros políticos no ponen mucho de su parte para evitarlo.

Todo hecho histórico se produce en un contexto determinado, y en el cual, dada una correlación de fuerzas, ésta apunta a favor de que una idea se despliegue como posibilidad, o no. Y cuando digo «posibilidad» no me estoy refiriendo a la construcción conceptual, donde la noción de posible remite a la mera representabilidad cognoscitiva, sino a que, en tanto que «posible», su grado de conposibilidad–como decía Leibniz cuando afirmaba que todo posible exige existir- presente probabilidades razonables de producirse, de materializarse.

Viene esto  a cuenta de dos noticias recientes. La primera: que en la guerra que se está librando en estos momentos en Siria e Irak –es en realidad la misma guerra-, los países occidentales hayan decidido suministrar directamente armamento a los kurdos, al margen del teórico gobierno legítimo de Irak; la segunda: las declaraciones ayer del máximo dirigente de ERC, Oriol Junqueras, instando a la Generalitat de Cataluña a desobedecer el más que probable veto del Tribunal Constitucional a la consulta del 9 de noviembre. Toda una exhortación a la insurrección institucional.

Los dirigentes independentistas deberían saber que la independencia de un pueblo no se consigue simplemente a partir de la voluntad de este pueblo, por más inequívoca que fuera, lo cual, por cierto, dista mucho de ser el caso catalán. Y deberían saberlo no sólo porque desde su propia lógica interna debiera ser una exigencia objetiva, sino también, y sobre todo, por la responsabilidad histórica y política que contraen. Pero no parecen saberlo. En este sentido, la maldición Gaziel sobre el nacionalismo catalán sigue, me temo, plenamente vigente. “No es lo mismo un jugador con mala suerte que un mal jugador”, les dijo…

Como ya hemos dicho, una cosa son nuestros deseos y voluntades, otra, que la historia funcione de acuerdo a ello. Porque no es así. Veamos sino algunos ejemplos históricos.

La revolución bolchevique sólo pudo producirse en un contexto como el de la Primera Guerra Mundial, que alteró los juegos –sí, «juegos»- de intereses y los equilibrios de fuerzas en base a los cuales se sostenía una determinada realidad. Eso sí, el sentido de la oportunidad, en lo que pertoca a saber leer la situación, jugó sin duda papel decisivo cuando los bolcheviques, o más bien Lenin en sus «tesis de abril», supieron ver la debilidad del gobierno provisional y sacar partido de ella de acuerdo a sus propios objetivos. Pero sin la Gran Guerra, no hubiera habido revolución de octubre.

[blocktext align=”left”] Tampoco la independencia de los Estados Unidos fue la realización del destino manifiesto de la voluntad colectiva de un pueblo

Tampoco la independencia de los Estados Unidos fue la realización del destino manifiesto de la voluntad colectiva de un pueblo, sino más bien la concatenación de una serie de circunstancias que alteraron un cierto estado de cosas que derivó hacia un escenario donde la correlación de fuerzas permitía ver como posible la independencia de las trece colonias atlánticas británicas. Y los Franklin, Jefferson, Washington y compañía, supieron verlo y actuar en consecuencia. Sin los conflictos entre las grandes potencias del momento, las posibilidades de los sublevados frente a la metrópoli eran prácticamente nulas. La guerra que enfrentó a la Gran Bretaña con Francia –secundada ésta por España-, ofreció esta posibilidad. Sin Inglaterra ocupada en una guerra con sus máximos rivales, y sin la ayuda que éstos proporcionaron a los colonos sublevados, no parece aventurado afirmar que la independencia norteamericana hubiera tenido que esperar unos cuantos años o decenios…

Como el II Reich en su imperiosa necesidad de desembarazarse del frente oriental, aunque fuera propiciando un régimen antitético al suyo, Francia y España obraron contra sus intereses objetivos en aras a las urgencias bélicas del momento, eso es, la guerra con Inglaterra. Pero el surgimiento de una nación soberana en el continente americano no era algo que interesara especialmente a ninguna potencia colonial, sino más bien al contrario.

¿O qué decir de los nuevos estados surgidos después de la Gran Guerra? Fueron diseñados exclusivamente a partir del interés político de los vencedores y, por cierto, con prohibiciones expresas como que Austria pudiera decidir integrarse en Alemania ¿Alguien puede realmente pensar que fue la voluntad de los polacos, húngaros, sureslavos, checos o eslovacos lo que les hizo entronizarse como estados-nación? ¿O de verdad puede pensar alguien que la independencia de los países de la antigua URSS puede entenderse sin el colapso de ésta a raíz de la guerra fría y del indisimulado apoyo que recibieron por parte de occidente dichas «naciones»? ¿Y la desintegración de Yugoslavia…? Pero volvamos ahora nuestro tema, la provisión de armas a los kurdos y la llamada de ERC a la insurrección.

Kurdos / Wikipedia
Kurdos en 1873 / Wikipedia

Las reivindicaciones históricas de los kurdos son bien conocidas. El Kurdistán, sin haber sido nunca un estado propiamente dicho, es una región que geográficamente se extiende a lo largo de Turquía, Siria, Irak e Irán. Algo se habló de los kurdos en el tratado de Sèvres, pero fue para decidir que no convenía la creación de un estado kurdo. Las razones, como siempre, fueron de naturaleza puramente instrumental y de conveniencia. Por un lado, la recomposición de la república turca de Mustafá Kemal, Attaturk, hubiera forzado un nuevo conflicto al que Gran Bretaña y Francia estaban muy poco dispuestos. También, otra parte, ambas potencias se habían repartido las posesiones árabes del imperio otomano. Con sus denominaciones actuales, Siria y Líbano, para Francia; el resto, Jordania, Irak –y Kuwait con él- Palestina y la península arábiga, para Gran Bretaña. Además, Irán era zona de influencia británica… ¿Para qué mutilar sus recientes conquistas sin ninguna razón objetiva para ello?

Pasaremos por alto los avatares kurdos desde 1920 hasta hoy en día. Nunca, por las razones que fueran, interesó a las grandes potencias un estado kurdo. Pero puede que actualmente las cosas hayan cambiado y que, como mínimo, se considere que vale la pena realizar un ensayo. Permítaseme, en este sentido, especular un poco. Los países occidentales han acordado suministrar armamento a los kurdos iraquíes, pasando por encima del gobierno iraquí, teóricamente el único interlocutor válido. ¿Por qué razón?

En estos momentos, el estado islámico de Irak y Levante, el EI, como se le denomina usualmente, ha emprendido una ofensiva demoledora que amenaza con la creación de un califato fundamentalista en Siria e Irak. Una posibilidad, ésta, que ya quien decide en Occidente ha entendido como una amenaza real. Aunque el EI tiene en Siria una posición consolidada, el gobierno de El Assad parece haberse estabilizado mínimamente también desde el punto de vista militar, así que el EI decidido ir a por el más débil, Irak.

[blocktext align=”left”]Los únicos que parecen suficientemente cohesionados y con capacidad combativa como para ello son los kurdos autónomos del norte

Irak es un país dividido –sunnitas ,chiitas, kurdos y turcomanos, amén de cristianos nestorianos y otras minorías enfrentadas- y debilitado. En la práctica, un estado fallido absolutamente incapaz de resistir la acometida integrista. Los únicos que parecen suficientemente cohesionados y con capacidad combativa como para ello son los kurdos autónomos del norte. No olvidemos, además, lo esencial, el petróleo.

Vamos a imaginar ahora un escenario que, en el actual contexto, parece cada vez más verosímil, y no es que lo diga yo, sino que así lo ven los analistas del Pentágono y del Departamento de Estado. Imaginemos que la deriva islamista de Turquía sigue adelante, como todo indica que está ocurriendo por ahora, y con ello, una progresiva aproximación a las tesis islamistas que, en su nostalgia imperial, Erdogan prentendería hegemonizar. Estamos ciertamente muy lejos de los tiempos en que la aviación israelí se entrenaba en Turquía y los EEUU amenazaban con arrasar Irak si Saddam Hussein se atrevía a atacarla. Hoy todo apunta más bien en otro sentido… A un lado, pues, está la amenaza de una Turquía islamizada y expansiva en sus antiguas posesiones árabes. Al otro, la eventualidad de una victoria o, como mínimo, consolidación del EI en Siria e Irak, tal vez con la mayor parte de Irak ocupado. Y al lado de Irak está Irán. Si, son bandos aparentemente muy difíciles de reconciliar, pero… ¿Qué sería de Israel y cómo reaccionaría ante tal escenario? ¿Y cómo se garantiza el suministro de petróleo? ¿Quién más queda allí de fiar? Parece claro, los kurdos.

Ya digo, pienso de veras que lo que ahora se está haciendo al suministrarles directamente armamento es sólo un ensayo, y a ver qué pasa. Pero no me extrañaría que ante un desmonoramiento general del actual status quo en Oriente Medio, la hipótesis de un estado kurdo fuera tomando cuerpo. Además, siempre sería una amenaza para una Turquía islamizada, pero con un 15% de población kurda, lo que la obligaría a actuar quizás más prudentemente. Es decir, que si acaba habiendo un estado kurdo, será porque se estaría dando un contexto en el cual la correlación de fuerzas, y los intereses que en ella están en juego, es favorable a la conveniencia de la creación de dicho estado. Ni afirmo ni niego que vaya a ocurrir, simplemente lo describo como posible ante el cariz que están tomando los acontecimientos.

Por el otro lado tenemos la declaración de ERC y la campaña independentista de Mas que la ha convertido en hegemónica. Vamos a ver, ciertamente, pensar Cataluña como estado independiente es posible conceptualmente sin incurrir en contradicción. Pero es posible en la medida que es cognoscitivamente representable, a diferencia, por ejemplo, de pensar un círculo cuadrado. Pero pienso también que el grado de conposibilidad –Leibniz, una vez más- de este «posible» en el contexto y correlación de fuerzas actual, es prácticamente cero. Simplemente porque es innecesario y, en consecuencia, con la excepción de los iluminados mesiánicos y la caterva de políticos orates cuya talla no da ni para repartidores de butano –dicho sea con todo el respeto hacia los repartidores de butano- no le interesa absolutamente a nadie más. Y lo diré categóricamente: ni aun con un 80% de independentistas en Cataluña bastaría para ello. Porque para que Cataluña fuera independiente, habría de interesarle a alguien más… a alguien más importante que los catalanes o el resto de españoles. Sin más. Y como digo, hoy en día no le interesa a nadie.

No hay nada eterno en política más allá del concepto humano de tal eternidad –entre 50 y 100 años en la actualidad. El Príncipe de Salinas hablaba de 200, hace 150 años-. Por lo tanto, nadie puede asegurar si alguna vez Cataluña será efectivamente independiente. Lo que sí puedo asegurar es que si algún día llegara a serlo, sería en un contexto político internacional muy distinto al actual, y con intereses externos que auspiciaran dicha independencia.

 “Si todos somos materia de la astucia de la razón, por qué no también los dirigentes independentistas. Claro que, dada su mediocridad, tal vez se trate de una estrategia evitativa”.

Y hoy por hoy, esto no se da ni tiene asomos de darse. Las razones del porqué son muchas y muy variadas. Daré simplemente una contrarazón que, sin ser definitiva, parece más que razonablemente suficiente: jamás población alguna, a lo largo de la historia humana, ha devenido independiente con el simple concurso de su propia voluntad identitaria, sea esta real o ficticia, a partir de la diferenciación de su lengua o idiosincrasia frente a otra. Siempre, aunque en ocasiones este haya sido el pretexto, han concurrido otras motivaciones e intereses, internos y externos. Sobre todo externos. Y este no es el caso.

Por lo demás, no polemizaré aquí sobre los argumentos según los cuales Cataluña es un país ocupado por una potencia extranjera, ni entraré a discutir quién le roba más al pueblo catalán, una actividad, ésta, a la que propios y extraños parecen dedicarse con igual fruición.Simplemente formularé una pregunta, porque resulta ya cansino seguir abundando en tales vulgaridades ¿A quién más, fuera del indeterminado porcentaje de catalanes que estén por ella, le interesa hoy en día la independencia de Cataluña como para promoverla o auspiciarla? O, parafraseando el chiste del inolvidable Eugenio “¿Hay alguien más?” Porque si no lo hay, y eso los dirigentes independentistas están obligados a saberlo, mejor dejarlo correr y a otra cosa mariposa…

En Hegel, la materia de la astucia de la razón refería al carácter productivo de la negatividad dialéctica. A aquello que, aun siendo una característica claramente reprobable desde el punto de vista moral, se sublimaba en su realización histórica. Napoleón, por ejemplo, era un megalómano obsesivo con ribetes paranoicos. Pero la instrumentalización de su ambición personal se tradujo en el legado del Derecho en toda Europa y nada fue lo mismo después de él; no fue su persona, sino su legado lo que triunfó. La astuta razón histórica, nos decía el viejo Hegel, se valió su ambición para llevar a cabo una misión que, otro menos megalómano, acaso no habría llevado a término.

La razón se vale de los individuos, pensaba Hegel, para sus realizaciones históricas colectivas. En nuestro caso, en Cataluña, puede que también sea así, pero acaso más bien en la faceta evitativa de la cual la razón debe también sin duda valerse, «poniendo» en según donde a ciertos individuos para evitar que consigan sus objetivos.  Sólo de esta manera se puede entender la irredenta mediocridad intelectual de nuestros dirigentes, al menos desde la perspectiva de la filosofía de la historia de Hegel.

 

 

 

7 Comentarios

  1. Todo muy bien, pero entonces Hegel podría justificar también a Hitler como materia de la astucia, pues “gracias” al genocidio los judíos consiguieron un estado propio que, en otras circunstancias, probablemente no hubieran conseguido ¿no le parece?

  2. Desde mi punto de vista, lo que hay en la expresión “materia de la astucia de la razón” y, por ende, en toda la filosofía de la historia de Hegel, es la pretensión de que todo es explicable en términos racionales, incluido lo irracional.
    No puedo saber a ciencia cierta qué hubiera pensado Hegel del holocausto o del nazismo, entre otras razones porque murió un siglo antes. Ni por ello, tampoco si el ascenso y apoteosis del nazismo le hubiera llevado a replantearse ciertos aspectos de su (al menos) aparente optimismo metafísico.
    Ahora bien, si tenemos en cuenta que para Hegel la historia avanza por su lado negativo, y que la culpabilidad del mundo ante la monstruosidad del genocidio fue sin duda uno de los factores que coadyuvó a crear una corriente de opinión favorable al establecimiento de un estado judío en Palestina -aunque no el único-, puede que Hegel sí lo hubiera visto, consideraciones morales aparte, como usted lo plantea en su intervención. Que quede claro en cualquier caso, que yo no soy el representante de Hegel en la Tierra.
    Muchas gracias por su intervención.

  3. Felicidades por el artículo, Xavier, no sé puede gastar más tinta para adornar torpemente de argumentos una opinión absolutamente personal. Que sí, hijo, el independentismo es un invento sin sentido del Mas que no interesa a nadie. Qué suerte que la alternativa de toda la vida, la de bajar la cabeza y asumir el mando del gobierno de madrid es tan sensata. Como David Hume dijo: “devolvedme los minutos de mi vida que he gastado leyendo esta tontería”.

  4. Gracias por la confianza que se gasta conmigo, amigo Rododendro. Siempre es de agradecer. Pero como lo cortés no quita lo valiente, he de constatarle que no recuerdo haber dicho nunca, ni aquí ni en ninguna otra parte, que el independentismo sea un invento sin sentido del Sr. Mas, como me atribuye mendazmente, ni tampoco que lo sensato en esta tesitura sea “bajar la cabeza y asumir el mando del gobierno de madrid (SIC)”. Jamás he dicho tales majaderías. Y si cree poder mostrar lo contrario, por favor, hágalo en estas mismas páginas. A su disposición están.

    Comprendo que si el cuerpo le pide ponerme como chupa de dómine lo haga, está en su derecho, y hasta le deseo que se solace en ello; para su bien, claro. Pero haga el favor de hacerlo sin inventarse mis argumentos, porque recurrir a tan viejas y aviesas artes, no sólo le desmerece, sino que, de no ser por la confianza con que me trata, aunque ni yo sea su hijo ni aquel cura mi padre, diría que le descalifica.

    Me parece innecesario recordarle que yo hablaba de oportunidades históricas, no de la solvencia o legitimidad de cualesquiera planteamientos. Pero como me temo que sería como hablar con Millán Astray, ahí lo dejaremos. Sin más, y “malgré tout”, reciba un cordial saludo.

    Xavier Massó

  5. Intentaré argumentar a dos paràgrafs (al meu parer semànticament tendenciosos) i a una pregunta “clau” del teu escrit:

    1er paràgraf:” No polemizaré aquí sobre los argumentos según los cuales Cataluña es un país ocupado por una potencia extranjera”

    Hi ha diverses maneres d’ocupació. Una d’elles, la més subtil i etnocida, és la negació de les altres nacions i les seves llengües pròpies, el català, el gallec i l’ euskera: L’ Estat español monolingüe mai ha reconegut ser multinacional i multilingüe, a les institucions fonamentals de l’ Estat, el poder executiu, el judicial i el legislatiu, només hi ha una llengua, són institucions absolutament monolingües.

    Un altre argument destructiu i etnocida : L’espanyol és homogeni . Cap filòleg espanyol, (ni català!) posa en dubte “La unidad de la lengua española/castellana” a : Mèxic, Colòmbia, Argentina, Veneçuela, Perú, Xile, Guatemala, Ecuador, Cuba, Bolívia, República Dominicana, Honduras,El Salvador, Paraguai, Nicaragua, Costa Rica, Puerto Rico, Panamá, Uruguai, Guinea Ecuatorial, Sahara Occidental…, en canvi, totes les altres llengües estan dividides, fragmentades: l’ euskera, el vasc, el català (LAPAO y LAPAPyP, valencià, mallorquí)
    Per no estendre’m més sobre aquest tema recomano la lectura d’aquest llibre: “El nacionalismo lingüístico: Una ideología destructiva”. Per Juan Carlos Moreno Cabrera http://books.google.es/books?id=V-9zOLLqnHcC&printsec=frontcover&hl=ca#v=onepage&q&f=false

    2n paràgraf: Ni entraré a discutir quién le roba más al pueblo catalán

    El déficit fiscal de Catalunya és de 8.455 milions segons les balances publicades pel “Gobierno español” http://www.lavanguardia.com/politica/20140723/54412386000/deficit-fiscal-catalunya-8-455-milllones.html
    El experto en fiscalidad Albert Sagués, cuestiona el método utilizado
    http://www.lavanguardia.com/economia/tu-espacio-profesional/20140723/54412392258/balanzas-fiscales.html
    http://www.elmundo.es/elmundo/2008/07/15/barcelona/1216117691.html
    Sobre aquest tema hi ha abundant i “diversa” bibliografia per qui vulgui esbrinar la realitat de l’espoli. http://www.columbia.edu/~xs23/catala/articles/deficit/deficit.htm

    A Alemanya una sentencia del TC prohibeix que l’ ordre en la capacitat financera dels Länder quedi invertit després del repartiment: Un Land la capacitat financera del qual per nombre d’ habitants sigui entre el 70 ó 90 per cent de la mitjana s’haurà d’anivellar, mitjançant la transferència dels Länder rics, fins al 91 ó 96 per cent, respectivament. Correlativamente, un Land ric la capacitat financiera del qual per habitant superi entre el 110 ó 130 per cent de la mitjana, després de la l’anivellament interregional, la seva capacitat financeera quedaría en el 104 ó 109.

    3ra pregunta “clau” ¿A quién más, fuera del indeterminado porcentaje de catalanes que estén por ella, le interesa hoy en día la independencia de Cataluña como para promoverla o auspiciarla?

    Interessa als 28 Estats membres arriscar les seves inversions y exportacions a Catalunya? ¿Interessa a França, amb més de 1.400 empreses a Cataluña? ¿A Alemanya, amb més de 1.000? ¿A Itàlia, amb més de 700? ¿Al Regne Unit i Holanda, amb més de 500 empreses cadascuna? Només el 2012 van invertir 2.614 millones € a Catalunya, ¿Els interessa que bloquegem els seus capitals y beneficis? ¿Volen un tracte privilegiat per a les 800 empreses d’Estats Units y 300 japoneses a casa nostra, i discriminatori contra les empreses dels Estats que no reconeguin la Catalunya independent?
    ¿Realment interessa als 28 membres de la UE tenir un Estat independent, amb 7,5 milions d’habitants i un PIB de 200.000 milions d’€, fora del mercat únic, amb plena llibertat fiscal, comercial, política, i militar? ¿Volen que siguem un Free Rider? ¿Volen un Estat espanyol membre amb un deute del 100% del PIB i un Estat català no membre amb un deute del 25% del PIB?

    La Unió Europea accepta Eslovènia, que es va fer independent per una declaració unilateral d’independència, i Croàcia, que va aconseguir la independència després d’una guerra sagnant, i no acceptarà Catalunya, que vol ser independent a través de les urnes, i els ciutadans de la qual ja són ciutadans de la Unió Europea.? És a dir, la Unió Europea accepta estats que han dibuixat les fronteres vessant sang i no acceptarrà aquells que les han dibuixades amb els vots? Doncs si això és la Unió Europea jo no en vull formar part.
    Votaria en favor nostre, per exemple, Finlàndia, que en ocasió de la independència de Kossovë va dir que una declaració d’independència era un fet polític que creava legalitat per si mateix i que el principi del respecte de la integritat territorial d’un estat mai no podia esgrimir-se contra la voluntat democràtica de secessió d’una part d’un estat. Per quina raó ara hauria de ser diferent?

    Podria votar en favor nostre Alemanya que va reconèixer Kossovë pel principi que una declaració d’independència mai no pot ser ignorada i que era ‘més eficaç per a la comunitat internacional’ acceptar-la que no obligar un territori a formar part d’un estat del qual no volia ser membre. Per quina raó ara hauria de ser diferent?

    Votaria en favor nostre Àustria que, en el cas de Kossovë, va fer una de les defenses més contundents del dret de secessió. Concretament, va dir que la llei internacional no contenia cap clàusula contrària a la independència i la secessió d’un territori i que la voluntat del poble que la declarava era l’únic element que comptava.

    Votaria en favor nostre Croàcia que també va deixar clar que l’únic argument decisiu i suprem era la voluntat democràtica del poble que volia esdevenir independent.

    Votarien en favor nostre els Estats Units, que en la seua declaració sobre la independència de Kossovë van deixar escrit que aquesta no violava la llei internacional ‘perquè el principi d’integritat territorial no havia de ser respectat en cap cas per les unitats subnacionals, car únicament s’aplicava a les relacions entre estats’.

    Votaria en favor nostre Noruega, que en la declaració sobre la independència de Kossovë va recalcar que ‘tota declaració d’independència havia de ser per força unilateral’, i que no tenia gens de sentit exigir un acord entre el nou estat i l’estat que se n’escindia.

    Votarien en favor nostre els Països Baixos que, sobre l’argument que Kossovë podia ser un precedent perillós, van sostenir que aquest debat no tenia gens de sentit, perquè la comunitat internacional mai no podria impedir una independència, si aquesta es feia pacíficament i democràtica.

    Votaria en favor nostre la Gran Bretanya que va donar un argument en el cas de Kossovë dels més curiosos, contundents i clars: ‘Un jutge mai no obligaria una dona que es volgués separar a continuar unida per força al seu marit.’
    Votaria en favor nostre Dinamarca El dret a l’autodeterminació de Catalunya serà motiu de debat al Parlament danès el 12 de maig de 2015.
    http://www.ara.cat/politica/Catalunya-Dinamarca-autodeterminacio-debat-parlament-danes_0_1339666221.html
    Gran Bretanya, els Estats Units, els Països Baixos, Noruega, Croàcia, Àustria, Alemanya, Finlàndia, precedents escrits i signats oficialment pel governs respectius i que inclouen aquests comentaris (tota la documentació oficial sobre el cas kossovès).

    I crec que si, per nosaltres, resulta interessant de descobrir que del costat del “sí “hi havia països com la Gran Bretanya, els Països Baixos, Noruega, els Estats Units, Croàcia, Àustria, Alemanya o Finlàndia, encara resulta molt més instructiu veure qui hi havia a la banda del “no”. Perquè la coalició del “no” era encapçalada, evidentment, per Espanya i tenia el suport de països com l’Aràbia Saudita, Bielorússia, Bolívia, Rússia, el Vietnam… http://www.vilaweb.cat/editorial/4040235/quins-estats-votarien-favor-nostre.html

  6. A veure, anem a pams. Una cosa és la legitimitat o la solvència de determinats plantejaments, i una altra les seves probabilitats de materialitzar-se en un context donat. I sobre la legitimitatd de palntejar la independencia no n’he dit res. Però en política mana una cosa que se’n diu correlació de forces, i l’únic que pretenia en aquest article era palesar que, almenys segons el meu criteri, les probabilitats reals d’una Catalunya independent són més aviat minses, mes enllà del voluntarisme que hi pugui haver entre un sector de la societat catalana que no està ni de bon tros acreditat que sigui majoritari.

    Per això evitava polemitzar sobre la condició de Catalunya com país ocupat per una potencia estrangera o no. La qual cosa, tot sigui dit de pasada, no crec pas que en sigui el cas, sinó que més aviat és un problema d’estructuració d’un Estat descompensat que, donades les seves particularitats históriques, ha estat sovint a mig camí entre la fallida i la consolidació. Unes particularitats que, incloses les catalanes, encara estem arrossegan en bona mesura. Però no puc evitar pensar que la consideració de Catalunya com a colònia espanyola és més un acte de voluntat que no pas el resultat d’una anàlisi objectiva i desapassionada. I em pregunto també fins a quin punt l’escassa presencia catalana en la vida política española no haurà estat més aviat el resultat d’un aïllament autoinduït que el del rebuig que desde certes instàncies d’addueix per reforçar el victimisme.

    És cert que, d’entre aquestes particularitats que esmentava, ocupa un lloc destacat la d’un Estat espanyol caracteritzat més aviat per la seva malaptesa en aquests tipus de negocis, amb manifestacions massa sovint completament aberrants, com ara alguns dels exemples que esmentes. Està clar que parlar de lengua valenciana, lapao o mallorquí és un despropòsit que hauria de fer enrogir de vergonya qualsevol persona, no ja mínimament culta, sinó per poc assenyada que fos. Però no oblidem que per aquí també hi ha qui diu que Cervantes era català i Erasme el pseudònim del fill de Colom. No estem tampoc immunitzats contra l’estultícia.

    Quant a les dades del déficit fiscal, en cap momento he dit que no existeixi, però sí que diré ara que tothom, quan les exposa, mira d’escombrar cap a casa seva, “pro domo sua”, i que és un tema que cal resoldre. Però quantes vegades no ens han dit que Catalunya acabava d’aconseguir el millor finançament possible? En què quedem? A què estem jugant? I en qualsevol cas, és la via de la confrontació i el victimisme la millor manera d’aconseguir-ho?

    Comptat i debatut, però, que quedi clar que,malgrat que pensi que l’independentisme no és majoritari a Catalunya, sí que considero que hi ha un problema i que caldria un referéndum, tal i com ja he exposat en nombroses ocasions:
    http://xavier-masso.blogspot.com.es/2014/04/el-referendum-como-ultima-oportunidad.html

    I pel que fa als països que, arribat al cas donarien suport a la independencia, o que ja li estan donant segons es desprèn dels links que aportes, doncs… la veritat, em semblen pures especulacions per a consum intern. N’hi ha prou amb donar un cop d’ull amb certa regularitat als mitjans estrangers per adonar-se’n. Vull insistir, tanmateix, que l’únic que pretenia en aquest article era considerar l’oportunitat o la inoportunitat del procés independentista des del punt de vista del context actual. És clar que si el context internacional és el que presenta Vilaweb, aleshores el que no s’entén és com encara no som independents. Penso, de veritat, que la visió que des del nacionalisme català es té sobre Espanya i sobre la consideració que en tenen els països europeus i/o occidentals, és esbiaixada i, en gran mesura, tòpica.
    Però això serien figues d’un altre paner. Salutacions cordials i gràcies per la teva intervenció.

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