La bioingeniería podría salvar la biosfera de los estragos del cambio climático

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Los miembros de la comunidad científica pronostican que el cambio climático tendrá graves repercusiones en nuestras sociedades. El calentamiento global del planeta puede tener efectos desastrosos. Los expertos alertan de que procesos graduales en el tiempo pueden dar colapsar repentinamente una vez se llega a un determinado punto crítico.

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UPF / En este contexto Ricard Solé, director del Laboratorio de Sistemas Complejos, ICREA del Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud (CEXS) de la UPF e investigador del Instituto de Biología Evolutiva (UPF-CSIC) y del Santa Fe Instituto de EE.UU, en un trabajo publicado en Ecological Complexity afirma que “podría existir una  solución alternativa: la bioingeniería de los ecosistemas”.

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En las últimas décadas se han propuesto diversas estrategias para combatir el cambio climático, desde la reducción de las emisiones de efecto invernadero en técnicas de geoingeniería, estrategias frente las que Solé se mantiene escéptico: “El coste de las soluciones propuestas es enorme dada su magnitud de escala y la tecnología necesaria y, posiblemente, insuficiente “, manifestó el autor del trabajo.

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Terraformación, un concepto teórico que podría hacer cambiar nuestro planeta

Una alternativa que propone Ricard Solé en su artículo se basa en el concepto de terraformación, un proceso de ingeniería biológica con el que un planeta podría modificar su atmósfera, temperatura, topografía y su ecología para tener una biosfera estable.

Esta idea se ha propuesto para la colonización del planeta Marte / UPF

Esta idea se ha propuesto para la colonización del planeta Marte / UPF

Esta idea se ha propuesto para la colonización del planeta Marte. Algunos estudiosos sostienen que el planeta rojo podría estar habitado por bacterias capaces de adaptarse a condiciones muy extremas, por lo que estos microorganismos serían las bases para el establecimiento de otros organismos más complejos.

Una diferencia obvia y crucial, pero importante, de este tipo de ingeniería biológica es que, a diferencia de la geoingeniería, un sistema vivo tiene la capacidad de autorreplicació y de diseminación hasta llegar a la escala deseada dentro de su ecosistema receptor. “En lugar de mirar hacia el planeta rojo, la propuesta sería terraformar nuestro proprio planeta”, ha afirmado firmó Solé.

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Potencial de los ecosistemas sintéticos

Se podrían diseñar bacterias modificadas para ayudar a recuperar el equilibrio alterado o para alcanzar un nuevo estado estable. Un enfoque basado en ecosistemas sintéticos podría producir organismos con capacidad de crecer y modificar propiedades clave en ecosistemas frágiles, como la retención de agua o la fijación de nitrógeno, alejándose con ello el colapso que supondría una transición abrupta desde un sistema con vegetación en un estado desértico. Este proceso afectaría a muchos hábitats de nuestro planeta.

Colonizar hábitats degradados debido a la actividad humana, sería otra de las posibles aplicaciones de los organismos sintéticos

Colonizar hábitats degradados debido a la actividad humana, sería otra de las posibles aplicaciones de los organismos sintéticos. Por ejemplo se podrían emplear para mitigar la acumulación de plástico en los océanos. La combinación de un diseño biológico adecuado y la existencia de barreras ecológicas adecuadamente escogidas podría limitar enormemente el potencial de evolución de los organismos introducidos.

Como explica Solé “todo esto se podría conseguir a escalas de tiempo razonablemente cortas y la propuesta no se limitaría la captura de dióxido de carbono. Por ejemplo, “las plantas sometidas a condiciones de estrés podrían mejorar su supervivencia a través de la mejora de las comunidades microbianas del subsuelo”, ha añadido Solé.

En este futuro escenario, entre preocupante y esperanzador, el científico experto en sistemas complejos confirma que para llevar a cabo estos proyectos innovadores se requerirá de la integración de ideas y la participación de expertos provenientes de muchos ámbitos diferentes del conocimiento, como la biología sintética, la ecología, la ingeniería genética, la biología evolutiva, las ciencias del clima, la biogeografía, entre otros.

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Trabajo de referencia:

Ricard Solé (2015), ” Bioengineering the biosphere?“, Ecological Complexity, 22,pp. 40-49.