Inmigración: Barcelona vs Estocolmo

Imagen del centro de Estocolmo

Los inmigrantes se sienten mejor acogidos en Barcelona que en Estocolmo

 

Un estudio sociológico hecho por Zenia Hellgren, investigadora de GRITIM-UPF, publicado en la revista Ethnic and Racial Studies, examina las percepciones de inclusión y las oportunidades que tienen foráneos de diversos orígenes en estas dos ciudades europeas.

 

UPF / Los inmigrantes no blancos experimentan con frecuencia el racismo y la discriminación, pero se sienten más acogidos e incluidos en Barcelona, donde hay menos segregación urbana y más mezcla étnica en la vida cotidiana que en Estocolmo.

En Barcelona hay menos segregación urbana y más mezcla étnica en la vida cotidiana que en Estocolmo

Esta es una de las principales conclusiones del estudio sociológico realizado por Zenia Hellgren, miembro del grupo de investigación GRITIM-UPF. Entre las personas inmigrantes no blancas que fueron entrevistadas, en Barcelona, el 63% se sienten incluidas en la sociedad, mientras que en Estocolmo, este porcentaje baja hasta el 29%.

La investigación, publicada recientemente en un artículo en la revista Ethnic and Racial Studies, examina las percepciones de inclusión y las oportunidades que tienen foráneos de diversos orígenes en estas dos ciudades. Asimismo, analiza si la relación con la ciudad de acogida puede mitigar los efectos negativos del rechazo que estos inmigrantes y miembros de minorías raciales perciben de la sociedad con mayoría étnica.

“Las percepciones de los inmigrantes y sus experiencias vividas de exclusión y discriminación refuerzan que hace falta vincular etnia y clase para comprender la particular ‘desventaja de los inmigrantes”, afirma Zenia Hellgren, investigadora Marie Curie del Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la UPF.

Estas percepciones también reflejan que la afección a la ciudad o al vecindario donde viven puede contribuir a generar sentido de pertenencia

Según la investigadora, estas percepciones también reflejan que la afección a la ciudad o al vecindario donde viven puede contribuir a generar sentido de pertenencia: “En general, los encuestados se sienten más incluidos en Barcelona, ​​donde cada día son más frecuentes los contactos interétnicos que en Estocolmo”, asegura.

El estudio se ha llevado a cabo a partir de un total de 81 entrevistas en profundidad realizadas en las capitales catalana y sueca, de las cuales sesenta con inmigrantes, todos con un alto nivel de estudios y demandantes de puestos de trabajo cualificados, y 21 profesionales y activistas del entorno de la inmigración.

 

Experiencias cotidianas de exclusión que perjudican el sentido de pertenencia

Los relatos de los inmigrantes entrevistados muestran cómo los estereotipos negativos afectan a su autoestima y a su sentido de pertenencia, así como sus percepciones sobre las oportunidades que tienen para mejorar sus modos de vida”, apunta Zenia Hellgren.

Los relatos de los inmigrantes entrevistados muestran cómo los estereotipos negativos afectan a su autoestima y a su sentido de pertenencia

Según se desprende de las entrevistas, los inmigrantes y los hijos de inmigrantes, a pesar de tener las habilidades y los requisitos necesarios, tales como títulos universitarios, se les niega el acceso a puestos de trabajo, viviendas en áreas atractivas o, como reflejan muchas de las narrativas, el derecho percibido de identificarse como “sueco” o “catalán” sin ser cuestionados por la mayoría étnica.

“Estas experiencias comunes pueden tener efectos devastadores para el sentido de identificación de los inmigrantes con la sociedad mayoritaria: no sólo se les priva de sus posibilidades de identificarse con la sociedad mayoritaria y sentir que pertenecen a ella. También, se les está negando la oportunidad de conseguir una mayor movilidad social”, reflexiona Zenia Hellgren.

Los inmigrantes Los que eran identificados como muy diferentes en relación con la imagen estereotipada del país receptor se sentían sistemáticamente discriminados

Otro de los elementos que se extrae de las entrevistas a los inmigrantes es que su aspecto físico es básico para definir la forma en la que son tratados en diferentes situaciones cotidianas que determinan sus posibilidades de integrarse. Los que eran identificados como muy diferentes en relación con la imagen estereotipada del país receptor se sentían sistemáticamente discriminados. Así, los africanos negros fueron los que más racismo directo sufrieron en las dos ciudades, a menudo a través de comentarios despectivos en lugares públicos.

 

Diferencias entre las dos ciudades en cuanto a las principales preocupaciones y aspectos positivos

En Estocolmo, muchos de los entrevistados expresaron su preocupación por el auge de la extrema derecha en la política sueca, y por el aumento de la permisividad de los comentarios racistas o críticos con la inmigración en el entorno público o vecinal. El racismo y la discriminación parecían condicionar más la vida de los inmigrantes. En Barcelona, ​​en cambio, la principal preocupación era la precariedad económica y no el racismo, pese a ser una realidad diaria para la mayoría de los entrevistados no blancos.

En Estocolmo, muchos de los entrevistados expresaron su preocupación por el auge de la extrema derecha en la política sueca

Si cambiamos la perspectiva y nos centramos en los aspectos más positivos percibidos por los immigrantes, las diferencias se agrandan. En Estocolmo, casi todos los entrevistados subrayaron las ventajas de la sociedad de bienestar y la relativa seguridad económica que esta les ofrece como el motivo más decisivo para seguir viviendo allí, a pesar del racismo.

En Barcelona, ​​la gran mayoría de los inmigrantes expresaron estar contentos con el hecho de vivir en una ciudad generalmente abierta y tolerante, y veían el racismo de calle como una suma de incidentes puntuales de personas incívicas. “Si bien las desigualdades relacionadas con la raza y la clase definen estructuras de exclusión a nivel general, y hacen necesarias unas políticas más eficientes para combatir la discriminación y la exclusión socioeconómica, las ciudades y los vecindarios que se perciben como inclusivos pueden potencialmente contrarrestar los patrones destructivos de desafección y desintegración, proporcionando un sentido de pertenencia y formas alternativas de participación a nivel local”, concluye la investigadora GRITIM-UPF.

Referencia bibliográfica: 
Zenia Hellgren (novembre 2018) “Class, race – and place: immigrants’ self-perceptions on inclusion, belonging and opportunities in Stockholm and Barcelona“. Ethnic and Racial Studies.

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