Si de alguien se puede decir que lo ha sido todo en ciencia, éste es sin duda Isaac Newton / En la imagen, Retrato de Newston

Tal día como hoy… 20 de marzo de 1727, fallecía Isaac Newton

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El 20 de marzo[1] de 1727, fallecía en Kensington (Londres, Gran Bretaña), a los 84 años de edad, Sir Isaac Newton, el físico más importante de la Edad Moderna. Con su ley de la Gravitación Universal, postuló que las leyes naturales que rigen en la Tierra son un caso particular de las mismas que rigen el funcionamiento de todo el universo.

 

CV / La física newtoniana marcó el paradigma científico de los siguientes siglos, hasta que, al armonizar Einstein la mecánica clásica newtoniana con los fenómenos electromagnéticos, fue superada por la Teoría de la Relatividad, la cual, más que refutarla, fue más allá de ella y la integró en su propio sistema como, a su vez un caso particular.

Newton es a la vez la culminación y el máximo exponente del período histórico conocido como el de la Revolución Científica

Si de alguien se puede decir que lo ha sido todo en ciencia, éste es sin duda Isaac Newton, tanto por sus impresionantes logros en la sistematización de la física, como en muchos otros campos, desde las matemáticas hasta la filosofía, la teología o incluso la alquimia. Sin duda alguna, Newton es a la vez la culminación y el máximo exponente del período histórico conocido como el de la Revolución Científica.

Desde el siglo XVI, se fue abriendo paso la idea según la cual la naturaleza –la res extensa cartesiana– es expresable en términos matemáticos. Esta idea la expresó Galileo al afirmar que el libro del universo estaba escrito en lengua matemática. Desde entonces, se asumió que si queríamos saber cómo funcionaba el universo, había que desarrollar la matemática necesaria para ello, según lo había entendido también Descartes.

Galileo había sentado las bases de la física «terrestre» con sus leyes del movimiento. Por su parte, Kepler había establecido las del universo con sus órbitas planetarias. Newton conjuntó ambas, incorporando otros ámbitos como los efectos de las mareas, en su ley de gravitación universal. “Hypotheses non fingo”, le gustaba afirmar, en el sentido que no hacía hipótesis, sino que todo lo que afirmaba lo demostraba.

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Newtons vs Leibniz

Fue particularmente interesante su polémica con Leibniz (1646-1716), por el hecho de tratarse de una disputa entre las dos mentes matemáticas más brillantes de su tiempo. Una polémica no exenta de aspectos moralmente muy poco edificantes, por el honor de haber sido el primero en descubrir el cálculo infinitesimal. Bertrand Russell, por ejemplo, tomó historiográficamente hablando partido por Newton. Stephen Hawking, recientemente fallecido y, por cierto, titular en Cambridge de la Cátedra Lucasian, la misma en que ejerció Newton-, en cambio, consideraba a Newton un ser moralmente ruin.

Lo cierto es que ambos, Newton y Leibniz, habían llegado por sus propios medios a lo mismo, con notaciones muy distintas, lo cual es una prueba más de que no hubo plagio por ninguna parte.

Reñidos como estaban, optaron por una curiosa componenda tácita que les permitiera seguir debatiendo en privado a la vez que se despreciaban públicamente

Cuando Leibniz anunció su descubrimiento, Newton afirmó que él ya lo conocía desde hacía años. Es posible, pero la primacía se le adjudicó a Newton, no por razones científicas, sino políticas. Acababa de acceder al trono inglés una dinastía alemana, los Hannover, y el nuevo rey deseaba congraciarse con sus nuevos súbditos. En cualquier caso, años después se adoptó la notación de Leibniz por ser más funcional y conceptualmente sistematizada.

Siguieron polemizando a pesar de todo, por suerte para la ciencia. Reñidos como estaban, optaron por una curiosa componenda tácita que les permitiera seguir debatiendo en privado a la vez que se despreciaban públicamente.

Un discípulo de Newton, Samuel Clarke, se prestó a hacer de amanuense. Newton dictaba y Clarke escribía a Leibniz. Entre otros temas, es especialmente interesante de debate epistolar sobre la naturaleza del espacio. Frente al espacio absoluto de Newton, Leibniz planteaba una noción relacional del espacio, que no tendría entidad sino como el ámbito donde se dan las relaciones entre los objetos. Un debate científico epistolar que dos siglos después apasionó al joven Einstein y ejerció una gran influencia en él. En realidad, aun partiendo de planteamientos distintos, lo cierto es que el espacio de la relatividad einsteniana recuerda más al relacional de Leibniz que al absoluto de Newton.

[1] Fecha según el calendario juliano entonces vigente en Inglaterra. De acuerdo con el calendario gregoriano, adoptado posteriormente, la fecha de la muerte de Newton sería el 31 de marzo de 1727.

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También un 20 de marzo se cumplen estas otras efemérides

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