Isla de Pascua

Isla de Pascua / Wikimedia – Autor: Rivi

Tal día como hoy… 9 de septiembre de 1888, la isla de Pascua quedaba anexionada a la República de Chile

 

El día 9 de septiembre de 1888, la isla de Pascua quedaba anexionada a la República de Chile mediante la firma de un tratado firmado por el capitán Policarpio Toro, representando a Chile, y el líder local Atamu Tekena. 

 

CV / El tratado estaba redactado en español y en rapanui mezclado con tahitiano. Ambas versiones contenían diferencias significativas, muy especialmente en lo referente a cuestiones crematísticas sobre la propiedad y la cesión de las tierras. Se calcula que en aquellos momentos, la población de la isla apenas llegaba al centenar de individuos.

La isla de Pascual está situada en la Polinesia, en medio del océano Pacífico, a 3.526 km del punto más próximo al continente americano, y a 11.084 km de la costa este australiana. Las islas habitadas más próximas son Pitcairn –el refugio de los amotinados de La Bounty-, situada 2.000 km al oeste, y Papeete (Polinesia francesa), 4.251 km al noroeste. Tiene una superficie de 163,5 km2 y, en la actualidad, una población de 7.700 habitantes concentrados en un único poblado y capital: Hanga Roa.

Según la tradición oral, sus habitantes habrían llegado hacia el segundo milenio antes de Cristo, procedentes de una mítica isla llamada Hiva, en las islas Marquesas

Según la tradición oral, sus habitantes habrían llegado hacia el segundo milenio antes de Cristo, procedentes de una mítica isla llamada Hiva, en las islas Marquesas. Se considera que podría corresponderse con la isla de Rapa Iti, de la cual provendría el nombre indígena de la isla de Pascua, Rapanui, que significaría Rapa-grande.

Es mundialmente famosa por sus enigmáticas figuras de piedra, los moai; más de 900 esculturas monolíticas únicas en el mundo, sobre cuya construcción y significación se ha especulado ampliamente, incluyendo, cómo no, las inefables apelaciones a presuntas intervenciones extraterrestres por parte de los amigos de lo esotérico.

En el campo ya algo más científico y riguroso, se estima que los moai fueron construidos por los habitantes polinesios de la isla, en el periodo entre los siglos IX y XV, en toba del cono volcánico de Rano Raraku. Y se supone que la cantera fue abandonada abruptamente, ya que quedan allí cerca de 400 moais abandonados en distintas fases de construcción. Los moais llevaban inicialmente unos «moños» rojizos de más de 10 toneladas, también de piedra volcánica, y en las cavidades de los ojos había placas de coral y pupila de obsidiana. Las estatuas fueron posteriormente derribadas y acaso destruidas, muy probablemente en el contexto de las guerras tribales que asolaron la isla a partir del siglo XVII. No hay conclusiones claras sobre cómo los transportaban hasta sus emplazamientos.

Se ignora qué población pudo llegar a tener en sus mejores momentos, pero a partir del siglo XV la superpoblación generó guerras intestinas que acabaron sumiendo la isla a la ruina y destruyeron la civilización que se había creado. Se ha barajado también que la tala intensiva y la consiguiente desforestación fue una de las causas de la decadencia. Los primeros visitantes europeos fueron el holandés Jacob Roggeveen, en 1722, y la expedición española de González de Ahedo, que en 1770 tomó nominalmente posesión de la isla.

La anexión a Chile supuso el fin de los esclavistas

Mucho más agresivas fueron las intervenciones de los mercaderes de esclavos peruanos a lo largo del siglo XIX. Se calcula que solo entre 1859 y 1863, unos 1.500 rapanui fueron vendidos en el puerto de Callao. La anexión a Chile supuso el fin de los esclavistas, pero también comportó la «rara» compra de terrenos en la isla por parte del obispo de Valparaíso, un tal Salvador Donoso Rodríguez. En 1895, el gobierno dio el monopolio de la isla a la Compañía Explotadora de la Isla de Pascua, que desproveyó a los isleños de sus tierras y los forzó a trabajar para la Compañía, prohibiéndoles salir fuera de Hanga Roa. Esta situación perduró hasta 1933. En la actualidad, los habitantes de la isla de Pascua tienen derecho a la nacionalidad chilena y las tierras están administradas por los propios isleños.

En la actualidad, los habitantes de la isla de Pascua tienen derecho a la nacionalidad chilena y las tierras están administradas por los propios isleños

Quedan ahí los moai como mudos testigos de la historia. Y el sobrecogedor paisaje que ofrece una pequeña área de tierra con cientos de gigantescas y sobrecogedoras estatuas repartidas por toda la isla. Y el enigma que deben encerrar. En el idioma local, el nombre completo de las estatuas era «aringa ora o te tupuna», que significa «rostros vivientes de los antepasados». Quizá llegó a haber tantos que sus descendientes no cupieron. Y tal vez por esto los escasos supervivientes de las guerras se dedicaron a derribarlos. A saber…

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí