Joaquín Murrieta

"Joaquin, the Mountain Robber" (hacia 1848). Artista desconocido. El original se encuentra en el Centro de Historia de California, Biblioteca Estatal de California, en Sacramento, California. / Wikimedia

Tal día como hoy… 25 de julio de 1853 era abatido Joaquín Murrieta, el Robin Hood de El Dorado

 

El 25 de julio de 1853, en el paso californiano de Panoche, una patrulla de rangers de California entablaba un tiroteo con una banda de supuestos bandoleros mexicanos. Muertos los mexicanos, los rangers afirmaron que se trataba de Joaquín Murrieta, conocido también como El Robin Hood de El Dorado, que se convirtió en símbolo de la resistencia mexicana contra la ocupación norteamericana de California y héroe en el imaginario popular.

 

CV / En 1848, el tratado de Guadalupe-Hidalgo ponía fin a la guerra que durante los dos últimos años había enfrentado a México contra los EEUU. México tuvo que ceder territorios que representaban en su totalidad más dos millones de km2, entre ellos, la región entonces conocida como Alta California, un territorio de 425.000km2.

En 1848, el tratado de Guadalupe-Hidalgo ponía fin a la guerra que durante los dos últimos años había enfrentado a México contra los EEUU

Allí, este mismo año, el capataz de un rancho de Coloma encontraba unas pepitas de oro en el río Buenaventura mientras construía un molino de harina. Al divulgarse la noticia estalló la fiebre del oro; se calcula que llegaron a California más de medio millón de personas en busca del preciado metal. Se establecieron rutas marítimas desde la costa atlántica que descendían hasta la Tierra de Fuego y ascendían por el Pacífico hasta San Francisco en un viaje de medio año; otros lo hacían a través de Panamá, se las arreglaban para cruzar el istmo y se embarcaban de nuevo; los más osados se aventuraban a cruzar los inexplorados territorios que hoy constituyen el medio este y el medio oeste de los EEUU… Para la población autóctona fue la consumación de la invasión gringa, y es en este contexto que entra en juego la figura de Joaquín Murrieta.

Se supone que había nacido hacia 1829 en Álamos, Sonora, cerca de la capital del estado, Hermosillo. Otra versión sostiene que nació en la Hacienda Real de los Alamitos, también en Sonora. Es posible que con anterioridad se hubiera dedicado a vender caballos, acaso robados, en California. El caso es que, como tantos otros, se apuntó a la fiebre del oro en busca de fortuna, llegando a California hacia 1850.

Murrieta se convirtió en un forajido al frente de la banda de «los cinco Joaquines»

El racismo de los buscadores anglo-sajones y de la propia administración instituida por el gobierno norteamericano, que practicó una política que hoy en día calificaríamos, sin más, de «criminal» con todas las letras, frustró sus expectativas. Según parece, su mujer fue secuestrada y violada por colonos, y su hermano ahorcado por un crimen que no había cometido. Para que nos hagamos una idea de cómo estaban las cosas, el poblado californiano de Dry Diggings cambió su nombre por el de Hung-Town –Ciudad de los ahorcados- de tantos linchamientos y ahorcamientos de latinoamericanos como hubo. Ante tal estado de cosas, Murrieta se convirtió en un forajido al frente de la banda de «los cinco Joaquines»: Joaquín Botellier, Joaquín Carrillo, Joaquín Ocomoreña, Joaquín Valenzuela y el propio Joaquín Murrieta.

Se convirtió en una leyenda entre la población mexicana autóctona de California, adquiriendo la aureola de un Robin Hood que robaba a los ricos y ayudaba a los pobres

Durante los siguientes tres años se convirtió en una leyenda entre la población mexicana autóctona de California, adquiriendo la aureola de un Robin Hood que robaba a los ricos y ayudaba a los pobres. Según las autoridades norteamericanas, llegó a robar oro por valor de 100.000$ y más de cien caballos, atribuyéndosele también el asesinato de 19 personas, entre ellos tres oficiales norteamericanos. Se puso un precio de 5.000$ por su cabeza, y el gobernador de california decidió la creación de un cuerpo de rangers –instruidos por rangers texanos- para perseguirle. Tras morir en la emboscada, se le cortó la cabeza y se sumergió en un jarrón con alcohol para que se conservara, tanto a efectos de exhibirla con fines crematísticos –se cobraba un dólar por verla-, como para recibir la recompensa.

Como era de esperar, hubo dudas sobre su muerte, en este caso tal vez más fundadas que en otros casos similares. Una mujer que afirmó ser su hermana aseguró que aquella cabeza no era la de Murrieta porque le faltaba una cicatriz característica, y hubo también avistamientos reportados de Murrieta posteriores a su supuesta muerte. Los rangers, eso sí, cobraron la recompensa. Y Murrieta se convirtió en una leyenda, el Robin Hood de El Dorado.

La de Murrieta no fue la única banda de este tipo, pero sí la más famosa, en gran parte debido a la popularidad que alcanzó la novela de John Rollin Ridge

La de Murrieta no fue la única banda de este tipo, pero sí la más famosa, en gran parte debido a la popularidad que alcanzó la novela de John Rollin Ridge, ‘Life and Adventures of Joaquin Murieta, the Celebrated California Bandit’ (1854). Curiosamente, una traducción «libre» de esta novela puso a Murrieta como originario de Chile. La novela fue traducida al francés en 1862, y del francés al español por un diplomático chileno, Carlos Morla, que le atribuyó a Murrieta esta nacionalidad. De esta obra se hizo eco, ya en el siglo XX, Pablo Neruda, para componer su obra ‘Fulgor y muerte de Joaquín Murrieta’ 1966), que fue luego musicada como cantata por el compositor, también chileno, Sergio Ortega. En todas ellas aparece Joaquín Murrieta como chileno en lugar de como mexicano.

Durante el último fin de semana de cada mes de julio tiene lugar en el Valle Central de California ‘La Cabalgata de Joaquín Murrieta’, un homenaje a su figura que instituyó el canadiense Sigurdurd Christopherson. Murrieta ha sido también fuente de inspiración para la música popular, la literatura, el cine y la televisión.

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