John Cor presenta el whisky a Jaime IV

La copa Glencairn, introducida en 2002, es utilizada por todas las destilerías de whisky de Escocia y de Irlanda / Wikimedia - Culligan1984 de Wikipedia en inglés

Tal día como hoy… 1 de junio de 1495 el fraile John Cor presentaba al rey escocés Jaime IV la primera muestra «oficial» de whisky

 

El 1 de junio de 1495, en Escocia, el fraile John Cor presentaba al rey escocés Jaime IV la primera muestra «oficial» de whisky, obtenido con una partida de seis fanegas de malta proveída por el propio rey, para la elaboración de aqua vitae, nombre que recibía en latín. No fue el primer whisky de la historia, ciertamente que no, pero sí el primero registro que consta de su presentación en sociedad.

 

CV / El whisky es una bebida alcohólica que se obtiene por destilación de malta fermentada, obtenida de cereales como cebada, maíz, trigo o centeno, envejecida posteriormente en barriles de madera, preferiblemente de roble blanco según la tradición.

El término whisky procede del gaélico escocés, uisge beata, siendo denominado whiskey en irlandés, del gaélico irlandés uisce beathadh. Significa agua de vida, del latín aqua vitae, nombre oficial latinizado, cuya misma etimología comparte el akvavit, o aquavit escandinavo. La denominación whisky o whiskey, se cree que procede de la invasión inglesa de Irlanda por parte de Enrique II, siendo la adaptación que hicieron los soldados ingleses del antecitado término gaélico uisce beathadh.

Hay una tradición según la cual el whisky procedería de China, donde se habría inventado a finales del siglo XIII como posible remedio contra la peste bubónica

Los orígenes del whisky se pierden en la noche de los tiempos. Hay una tradición según la cual procedería de China, donde se habría inventado a finales del siglo XIII como posible remedio contra la peste bubónica. Pero parece poco probable, ya que consta fehacientemente que la cultura celta sabía destilar cebada y centeno, y que el brebaje obtenido se consideraba un brebaje de los dioses, que curaba a los enfermos y calentaba durante los duros inviernos nórdicos. El primer texto escrito en que se cita como aqua vitae data de Irlanda en 1405, refiriendo a una bebida medicinal que elaboraban los monjes. Pero el proceso de destilación ya lo había descrito el alquimista árabe Albukassen en el siglo X.

John Cor, el fraile escocés que pasa por ser su patentador oficial, más que su inventor –como Dom Pérignon, también fraile, lo fue del champagne en el siglo XVII-, sería el que habría sistematizado el proceso de elaboración, estableciendo unos estándares de algo así como la denominación oficial de la época. Con las seis fanegas de malta suministradas por el rey, Cor obtuvo unas mil quinientas botellas de aqua vitae.  Jaime IV se quedó con una buena parte para pasar el invierno en Inverness, y el resto se distribuyó entre la población como bebida medicinal. Los primeros registros de una destilería destinada a la obtención y comercialización del whisky datan de 1690.

En los siglos XVI y XVII la Facultad de Medicina de Edimburgo utilizaba el whisky barato para la conservación de los cadáveres destinados a la disección

En realidad, lo que probablemente ocurrió con la presentación de John Cor fue que se abrió el proceso de puesta en el mercado de algo que hasta entonces se obtenía más o menos caseramente. Y cuando un producto se comercializa, pasa lo que pasa, que los hay de distintas calidades según el proceso de elaboración, la calidad del grano utilizado para la obtención de la malta, la destilación, la calidad de la madera de los barriles en que envejece, y claro, el precio del producto según el caso. Consta documentalmente, por ejemplo, que en los siglos XVI y XVII la Facultad de Medicina de Edimburgo utilizaba el whisky barato para la conservación de los cadáveres destinados a la disección.

La comercialización del whisky, con las consiguientes licencias para su elaboración, lo sacaron del ámbito doméstico o semi-tribal en que se había movido durante años, y su consumo se extendió, así como el negocio de su venta. Por distintas razones, el Parlamento y la Iglesia quisieron controlar la distribución del producto y los hábitos de los bebedores. Una ley de 1579 prohibió el consumo de whisky los domingos –algo curioso, en términos contemporáneos, o cuando menos chocante-.

También, contra lo que suele pensarse hoy en día, el consumo de vino era algo muy usual en las islas británicas, hasta la subida de impuestos que promulgó el Parlamento en 1780, lo que tuvo como consecuencia un aumento espectacular del consumo de whisky. Esto se intentó corregir con nuevos gravámenes sobre el whisky, pero entonces vino el contrabando generalizado, hasta el punto que a un presbítero escocés de Orkney escondía el preciado whisky en el púlpito de su iglesia.

El tema de fondo era el monopolio de unas pocas destilerías. Finalmente, en 1823, se aprobó una ley que generalizaba las licencias a todas las destilerías

El tema de fondo era el monopolio de unas pocas destilerías. Finalmente, en 1823, se aprobó una ley que generalizaba las licencias a todas las destilerías, reduciendo el contrabando a niveles insignificantes desde entonces. Con la excepción claro, de las épocas en algún país, como los EEUU entre 1920 y 1933, declararon la ley seca.

Hoy en día hay una gran variedad de tipos de whisky, según el producto utilizado y el procedimiento de elaboración. Básicamente se remiten a tres: Whisky de malta, elaborado a partir de cebada malteada, con sus variantes Single malt y Vatted malt; whisky de grano, hecho a partir de cebada u otro tipo de cereales sin maltear; y Blended whisky, una mezcla de los dos anteriores.  

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