John Weissmüller

Johnny Weissmüller / Wikimedia

Tal día como hoy… 9 de julio de 1922, John Weissmüller batía el récord mundial de natación en los 100m libres

 

El 9 de julio de 1922, el nadador norteamericano John Weissmüller batía el récord mundial de natación en los 100m libres, registrando una marca de 58,6 segundos, haciendo trizas la barrera del minuto hasta entonces considerada insuperable. Luego se convirtió en el «Tarzán» más famoso de todos los tiempos.

 

CV / Peter Johann Weissmüller había nacido el 2 de junio de 1904 en Timisoara, entonces parte del Imperio Austro-Húngaro, hoy Rumanía, en una familia de origen alemán que emigró a los Estados Unidos cuando el pequeño Johann tenía siete meses. De niño contrajo poliomelitis y el médico recomendó la natación como terapia. Empezó a nadar en las playas del lago Michingan, apuntándose luego a las piscinas de Stanton Park.  A los 12 años ingresó en el equipo juvenil de la YMCA –Young Men’s Christian Association-.

Para poder formar parte del equipo de los EEUU, mintió sobre su edad y nacimiento, poniéndose un año y tres meses menos

Trabajó de botones en el Plaza Hotel de Chicago para ganarse la vida mientras se entrenaba intensamente para los juegos olímpicos. Para poder formar parte del equipo de los EEUU, mintió sobre su edad y nacimiento, poniéndose un año y tres meses menos, la edad de su hermano, y el lugar de nacimiento de éste, en Pensilvania. En julio de 1922 pulverizaba el récord mundial de los 100m bajando del minuto y convirtiéndose en el primer hombre que conseguía superar esta barrera. El récord anterior había estado en posesión del hawaiano Duke Kahanamoku, considerado el inventor del surf. Dos años después, Weissmüller lo derrotaba de nuevo en la final de las Olimpíadas de París 1924, en las cuales obtuvo en total tres medallas de oro -100m, 400m y 4×200 relevos- y una de bronce en waterpolo. Repitió cuatro años después en las Olimpíadas de Ámsterdam 1928, esta vez con dos medallas de oro. Como nadador, Olimpiadas aparte, ganó en total 52 campeonatos nacionales de EEUU y batió 67 récords mundiales. El hecho de haber bajado del minuto le convirtió en una celebridad deportiva.

En julio de 1922 pulverizaba el récord mundial de los 100m bajando del minuto y convirtiéndose en el primer hombre que conseguía superar esta barrera

Tras retirarse de la competición, firmó un contrato como modelo de ropa interior de hombre y haciendo espectáculos de natación por todos los EEUU. En 1929 empezó su carrera cinematográfica actuado como extra en películas menores, hasta que le llegó el éxito con ‘Tarzán de los monos’ (1932) interpretando al personaje de Edgar Rice Burroughs en versión libre de la novela del mismo nombre. En total rodó 12 películas de Tarzán entre 1932 y 1948, las seis primeras con Mauren O’Sullivan en el papel de Jane. En la segunda etapa, Jane fue Brenda Joyce. Tras abandonar el papel de Tarzán, interpretó trece veces en el cine a Jungle Jim, un cazador de las junglas asiáticas. Repitió con este personaje en 1955 con 26 episodios para una serie de televisión.

A lo largo de su vida, se casó cinco veces y tuvo dos hijos y una hija, Anne Weismüller, nacida en 1942, la única que sigue con vida en la actualidad. Tras dejar el cine, se dedicó a los negocios con suerte variable. Fue presidente fundador del International Swimming Hall of Fame, una organización ubicada en Fort Lauderdale (Florida) dedicada a promocionar los deportes acuáticos: natación competitiva, waterpolo, buceo, natación en aguas abiertas y natación sincronizada. En 1978, tras sufrir dos derrames cerebrales, se mudó a Acapulco (México), el lugar donde había rodado su última película de Tarzán.

Una elección muy probablemente nada casual. Si bien nunca volvió a interpretar a Tarzán, el personaje volvió para apoderarse de él al final de su vida. Vivió sus últimos años identificado con Tarzán, hablando como él y profiriendo su famoso «grito. En realidad, tampoco huboningún otro Tarzán como él.

Quizás no fue un gran actor, pero sin duda el mejor Tarzán de la historia, que será siempre recordado por sus entrañables películas

Como actor fue criticado por sus escasas facultades interpretativas, que lo encasillaron en un personaje que al final se hizo con él. Quizás no fue un gran actor, pero sin duda el mejor Tarzán de la historia, que será siempre recordado por sus entrañables películas con decorados de cartón-piedra y sus monosílabos como “Yo Tarzán, tú Jane”, o dirigiéndose a la mona Cheeta con su famoso “¡N’gawa Cheeta, n’gawa!”. Y como deportista, de los mejores de todos los tiempos.

John Weismüller murió en Acapulco de un endema pulmonar el 20 de enero de 1984, a los 79 años de edad. «Jane» Mauren Sullivan falleció en 1998, a los 87. “Boy”, el hijo adoptivo de Tarzán y Jane, Jonny Sheffield, en 2010 a los 79. Les sobrevivió a todos Cheeta, el chimpancé, que murió en un centro de acogida de primates en Florida en diciembre de 2011, a los 80 años y siendo el chimpancé más longevo del mundo.

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