Juan Donoso Cortés

Juan Donoso Cortés, por Federico Madrazo / Wikimedia

Tal día como hoy… 3 de mayo de 1853 fallecía Juan Donoso Cortés

 

El 3 de mayo de 1853 fallecía en París, a los 43 años de edad, donde ejercía como embajador de España en Francia, Juan Donoso Cortés. Se trata, junto con Balmes, de una de las figuras intelectuales más destacadas del conservadurismo español del siglo XIX.

 

CV / Donoso cultivó la filosofía y ejerció como periodista, político, parlamentario y diplomático. Había nacido en Valle de Serena (Badajoz), siendo el mayor de los diez hermanos de una familia hidalga que decía contar entre sus antepasados a Hernán Cortés. Estudió el Bachillerato en Madrid y Leyes en la Universidad de Sevilla, donde entró en contacto con los círculos románticos de moda en la época.

En 1832 se instaló en Madrid iniciando su actividad política y periodística, adscrito a las corrientes liberales de inspiración moderada

En 1832 se instaló en Madrid iniciando su actividad política y periodística, adscrito a las corrientes liberales de inspiración moderada. En 1836 fue nombrado secretario de la presidencia del consejo de ministros bajo el gobierno de Mendizábal, pero pronto inició una deriva conservadora que le distanció de los liberales. En 1837 fue elegido diputado a Cortes por Cádiz. Partidario de la regente María Cristina, se indispuso con Espartero y se exilió a Francia con la regente y su marido morganático, el duque de Riánsares, convirtiéndose en este tiempo en su hombre de confianza. Regresó a España tras la caída de Espartero y participó en la reforma constitucional moderada de Narváez en 1845. En 1851 fue nombrado embajador en París, muriendo dos años después en esta ciudad a consecuencia de una dolencia cardíaca.

El recorrido del pensamiento de Donoso es el trayecto de posiciones liberales más o menos ilustradas hacia el tradicionalismo que acabará inspirando a autores como Menéndez y Pelayo o Vázquez Mella. Influido en su juventud por el pensamiento de Giambattista Vico, cuyo estudio introdujo en España, se irá distanciando progresivamente del pensamiento ilustrado para adentrarse en el tradicionalismo católico, con el cual entró en contacto durante su primera estancia en Francia. En 1848 publicó su ‘Discurso sobre la dictadura’, donde desarrolló teóricamente lo que se denominó la dictadura del sable, muy probablemente pensando en uno de los «espadones» del momento, Narváez, con el cual congenió bastante.

En 1848 publicó su ‘Discurso sobre la dictadura’, donde desarrolló teóricamente lo que se denominó la dictadura del sable

A pesar de todo, y teniendo en cuenta el famoso talante cuartelero de Narváez –y de la mayoría de espadones del siglo XIX-, no debemos llevarnos a engaño: Donoso es un intelectual culto que teoriza sobre la necesidad de una sociedad autoritaria que garantice la permanencia de unos principios de inspiración católica. Postulaba un gobierno fuerte como remedio al caos que veía en una modernidad que cada vez fue aterrorizándole más. En 1851 publicó su obra más conocida ‘Ensayo sobre el catolicismo, el liberalismo y el socialismo’, de sesgo claramente conservador e influenciado por figuras intelectuales de la Restauración francesa.

Hay algo que no es muy conocido de Donoso, y es su contribución involuntaria al significado en español de la palabra «trascendental». Como persona instruida en filosofía, había leído a Kant. En Kant, «trascendental» es un término que nos remite a lo que él entiende como la denominación de su propia filosofía. Decía Kant: “Llamo trascendental a todo conocimiento que se ocupa no tanto de objetos, sino de nuestra forma de conocerlos en la medida que ello sea posible a priori”. De ahí, transcendental se entiende en filosofía kantiana como un concepto que refiere a las «condiciones de posibilidad», es decir, a aquel conjunto de notas (predicados) que, dado el caso, han de darse en un concepto para que sea precisamente un concepto, universal.

Hay algo que no es muy conocido de Donoso, y es su contribución involuntaria al significado en español de la palabra «trascendental»

Con motivo de su defensa de una determinada ley en las Cortes, Donoso afirmó ante el resto de diputados que aquella era una ley «trascendental». Para Donoso, esto quería decir que era una ley necesaria porque determinaría el marco para el desarrollo de otras muchas leyes ulteriores; condición para que existiera la posibilidad de desarrollar estas ulteriores leyes más adelante. Pero sus señorías, acaso no tan versados en filosofía kantiana como él mismo, lo entendieron en el sentido de que se trataba de una ley de extrema urgencia e importancia y gravedad decisivas. Y desde entonces esta fue la acepción extrafilosófica que adquirió el término «trascendental».

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