El equipo sostiene que la probabilidad de que los chimpancés compartan, incluso si hacen un esfuerzo colaborativo, es muy remota.

A diferencia de los chimpancés, los niños comparten cuando colaboran

.

Investigadores de Alemania y Estados Unidos han descubierto que a partir de los tres años los niños comparten sus juguetes equitativamente con sus pares, pero solo cuando colaboran entre ellos para obtenerlos.

El estudio, dirigido por el Instituto Max Planck (MPI) de Antropología Evolutiva (Alemania), sugiere que en los niños el acto de compartir es un fenómeno colaborativo.

En marcado contraste, los chimpancés no demuestran este fenómeno ni su comportamiento insinúa ninguna conexión colaborativa. Los descubrimientos se han publicado en la revista Nature.

Los investigadores alemanes, que han colaborado con colegas de las universidades de Harvard y Estatal de Michigan (Estados Unidos), explican que los niños que reciben premios inesperadamente, y no por haber colaborado en una actividad, tienden a quedarse con la mayoría de los juguetes. Lo mismo ocurre si los niños realizan un actividad uno al lado del otro pero no interactúan; los juguetes tampoco se comparten.

En la literatura disponible hasta la fecha se ha mostrado que los adultos humanos generan la mayoría de sus recursos cuando trabajan en equipo. Los adultos humanos comparten en función de una idea de justicia y también gracias a la de equidad.

En cambio, el comportamiento de los niños es más egoísta. Este último estudio permite comprender mejor la manera en la que los niños de tres años en adelante tienen en cuenta si los premios se obtienen o no como consecuencia de una colaboración, lo cual a su vez influye en si compartirán sus juguetes con otros niños.

.

Compartir el botín

El equipo formó parejas con los niños que participaron en el estudio, quienes tenían entre dos y tres años. Se les pidió que manipularan un aparato con el fin de obtener juguetes (canicas).

Chimpancés jóvenes jugando.

En la primera parte del estudio se indicó a los niños que tiraran de dos extremos de una cuerda al mismo tiempo para mover un tablero con las canicas hacia ellos. Tras completar la maniobra los juguetes quedaban al alcance de los niños pero de tal forma que uno de los niños recibía tres canicas y el otro una.

Los investigadores compararon esta situación con otra basada en un beneficio inesperado en la cual no se colabora para tirar de la cuerda pero se distribuyen los juguetes equitativamente.

En la segunda y la tercera parte del estudio, los investigadores pusieron a los niños en situaciones de trabajo colaborativo, de beneficio inesperado o de trabajo paralelo. El grupo de trabajo paralelo tuvo que realizar una misma cantidad de trabajo.

El equipo le pidió a cada niño que tirara de su cuerda independientemente de los demás niños. Se descubrió que en las tres partes del estudio, los niños de tres años, e incluso algunos de dos años, compartieron sus juguetes solo después de colaborar en una actividad.

Ningún niño compartió cuando se trabajó individualmente o no se trabajó.

«El primer sentido ontogenético de justicia distributiva puede ser que la participación en un esfuerzo colaborativo exige una división equitativa del botín», explica la autora principal y estudiante de doctorado Katharina Hamann del Departamento de Psicología Comparada y Evolutiva del MPI de Antropología Evolutiva.

El equipo sostiene que la probabilidad de que los chimpancés compartan, incluso si hacen un esfuerzo colaborativo, es muy remota. Los investigadores señalan que es raro que en su hábitat natural los chimpancés colaboren para subsistir.

Por lo tanto, se especula que posiblemente no hayan desarrollado una tendencia a distribuir recursos más equitativamente cuando estos se generan mediante un esfuerzo colaborativo.

La Sra. Hamann concluyó: «En consecuencia, es posible que la situación primitiva en la que se basa la tendencia de los humanos a compartir recursos sea aquella posterior a actividades cooperativas, como colaborar en busca de alimento, donde varios individuos deben compartir el botín de sus esfuerzos conjuntos».