Karl Pearson, fundador de la bioestadística

Tal día como hoy… 27 de marzo de 1857, nacía Karl Pearson

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El 27 de marzo de 1857 nacía en Londres Karl Pearson, matemático, abogado, biólogo, germanista, folclorista y biógrafo. Era además un socialista convencido, del evolucionismo darwiniano, así como de un darwinismo social «dirigido», y también, eso sí, de la eugenesia. Su mayor contribución a la ciencia es sin duda la fundación de la Estadística Aplicada, cuyos métodos llevó a la biología, siendo también el fundador de la bioestadística.

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CV / En 1875 ingresó en la Universidad de Cambridge, donde estudió Matemáticas y, por indicación de su padre, Derecho. Marchó después a Alemania para perfeccionar sus estudios en Matemáticas y Filosofía, convirtiéndose también en un germanista. A su estancia en la Universidad de Heidelberg se debe que, aun siendo inglés, su nombre se escriba con «k» -Karl-, en lugar de con «c», como sería usual en lengua inglesa. Se dice que debido a su admiración por Karl Marx.

Ejerció como profesor en Cambridge y en Londres, donde entró en contacto con Francis Galton, primo de Charles Darwin

Tras regresar a Inglaterra, ejerció como profesor en Cambridge y en Londres, donde entró en contacto con Francis Galton, primo de Charles Darwin, por influencia del cual se adentró en la biología, la herencia y la eugenesia. En 1901, fundó –con Galton- la revista Biometrika, para publicar artículos de estadística aplicada a la biología y divulgar sus postulados eugenésicos.

A la muerte de Galton, éste dejó parte de sus bienes al University College de Londres, con la condición de que se estableciera una cátedra de eugenesia, que ocupó el propio Pearson. Allí se dedicó a enseñar e investigar sobre eugenesia y sobre biometría, incorporando el primer laboratorio de biométrico de la historia. Entendía que la eugenesia contribuiría a la mejora de la especie humana, y que características como la inteligencia, la criminalidad, la pobreza o la creatividad se transmitían a través de generaciones. Todas estas teorías quedaron desacreditadas posteriormente, muy especialmente por el sesgo que le dieron los nazis, y por sus connotaciones racistas, con los cuales Pearson nunca hubiera estado de acuerdo.

En estadística, introdujo el sistema de curvas de frecuencias para disponer de distribuciones que pudieran aplicarse a distintos fenómenos aleatorios, el método de los momentos para la obtención de estimadores, la correlación lineal, el método ꭕ2 para dar la medida del ajuste entre una distribución teórica y otra experimental…

Afirmó de sí mismo: “Una explicación para mi vida, se debe a una combinación de dos características que he heredado: capacidad para trabajar mucho y capacidad para relacionar las observaciones de los demás”. También, de su paso por Cambridge, decía que le aportó placer en las amistades, placer en las polémicas, placer en el estudio, de las matemáticas, de la filosofía, de la religión… y el bagaje necesario para mantener su radicalismo científico dentro de los límites de lo razonable.

En una de sus obras, ‘La Gramática de la Ciencia’, sostenía que las leyes de la naturaleza son relativas a la capacidad perceptiva del observador, así como que la irreversibilidad de los procesos naturales es a su vez una concepción relativa. También postuló que un observador que viajara a mayor velocidad que la de la luz, vería el tiempo al revés, como una cinta de película rebobinando. Hablaba también de la antimateria, de la cuarta dimensión, de las arrugas en el tiempo.

Su mayor contribución a la ciencia es sin duda la fundación de la Estadística Aplicada, cuyos métodos llevó a la biología, siendo también el fundador de la bioestadística

Como curiosidad, cuando Einstein fundó la Academia Olimpia con sus amigos Conrad Habitch y Maurice Solovine, con la intención de debatir sobre ciencia y filosofía, el primer libro que se propuso para leer y debatir fue precisamente ‘La Gramática de la Ciencia’.

Fue sin duda un personaje polémico, firme defensor de sus criterios bajo una cobertura intelectual que, siguiendo a Berkeley y de Ernst Mach, remitía al espíritu de certeza cartesiano que le llevó a sintetizar su concepción del conocimiento con la siguiente frase: “Hasta que los fenómenos de cualquier rama del conocimiento no hayan sido sometidos a medida y número, no se puede pedir que se trate de una ciencia”.

Y lo que no… pues seudociencias, que haberlas, haylas. Seguro que Peason estaría de acuerdo.

Karl Pearson murió en Londres, el 27 de abril de 1936, a la edad de 79 años.

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También un 27 de marzo e cumplen estas otras efemérides

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