La Antártida, testimonio del pasado del planeta

La capa de hielo que cubre la Antártida es uno de los mejores registros existentes para entender cómo se comportó el clima de la Tierra en el pasado. Foto: Marc Oliva.

La Antártida «esconde las huellas del pasado del planeta Tierra». Así se explica en el libro Past Antarctica (Elsevier), que acaba de publicar el geógrafo e investigador Ramón y Cajal de la UB Marc Oliva.

 

UB / La obra supone el primer esfuerzo realizado hasta ahora para reconstruir el pasado del continente «más frío, seco y remoto» de nuestro planeta sintetizando el conocimiento que existe sobre él en las diferentes disciplinas (como la geología, la climatología la biología o la historia).

La capa de hielo que cubre la Antártida es uno de los mejores registros existentes para entender cómo se comportó el clima de la Tierra en el pasado

El geógrafo Marc Oliva, que publica el libro junto a Jesús Ruiz Fernández, de la Universidad de Oviedo, afirma que «la capa de hielo que cubre la Antártida es uno de los mejores registros existentes para entender cómo se comportó el clima de la Tierra en el pasado». Ahora bien, a pesar del interés científico, «el aislamiento físico del continente antártico, la dureza de las condiciones climáticas imperantes y el reducido número de estaciones científicas hacen muy difícil la investigación para averiguar cómo fue la Antártida en el pasado».

El continente antártico, tal y como lo entendemos hoy en día, nació como resultado de la tectónica de placas: cuando el istmo de tierra que lo conectaba con Sudamérica se rompió, comenzó una migración de la Antártida hacia el polo sur, paralela a un enfriamiento a larga escala. Así se empezó a acumular una ingente masa de hielo que persiste hasta nuestros días. El libro que ahora se publica recoge aportaciones de las diversas perspectivas sobre la evolución que ha experimentado hasta ahora el continente antártico y organiza las investigaciones en cuatro apartados: variabilidad climática pasada, geología y dinámica geomorfológica, biodiversidad y cambios ecológicos en el pasado, y expediciones humanas y tendencias climáticas recientes.

El libro nace con la voluntad de estrechar vínculos, interacciones entre las diferentes disciplinas que estudian el pasado en el continente helado

Marc Oliva explica que el libro nació porque «detectamos que, a menudo, las diferentes especialidades no tienen trato entre sí». Por ejemplo, los geomorfólogos estudian las zonas donde el hielo se ha retirado y la edad en que lo hizo. Pero que la zona se deshelase hace 10.000 o 25.000 años tiene consecuencias para los biólogos, ya que si hay hielo, no hay especies vegetales, «y saber la edad en que el hielo se retiró posibilita entender por qué hay unas determinadas comunidades vegetales u otras». En conclusión, «el libro nace con la voluntad de estrechar vínculos, interacciones entre las diferentes disciplinas que estudian el pasado en el continente helado para poder prever mejor el futuro».

Sobre ese futuro, Oliva apunta que «en el aspecto climático los informes internacionales proyectan cambios importantes, especialmente en la Antártida occidental y la península antártica, donde el calentamiento podría aumentar la fusión de los glaciares y la superficie libre de hielo». Ello podría hacer que el ser humano quisiera aprovechar la ausencia de hielo y explotar los recursos que esconde el continente, «aunque existe la firme voluntad por parte de los países firmantes del Tratado Antártico de que el continente siga siendo un santuario para la ciencia y la paz».

Marc Oliva es el investigador principal del Grupo de Investigación Antarctic, Arctic and Alpine Environments (ANTALP) de la UB. Ha participado en ocho expediciones a la Antártida y cuatro al Ártico. También ha investigado en distintas cordilleras del planeta para analizar los procesos de la superficie de la Tierra que tienen lugar en entornos climáticos fríos. Su investigación se centra en el estudio de los procesos geomorfológicos actuales y pasados, así como en el clima pasado en las regiones polares y en las altas montañas.

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