El estudio analizó la exposición a contaminantes atmosféricos en más de 4.500 niños alemanes en tres momentos de su vida

La exposición a la contaminación atmosférica se asocia a la hiperactividad e inatención en adolescentes

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La exposición a contaminantes atmosféricos se asocia a una mayor hiperactividad y déficit de atención en adolescentes, según una investigación realizada con dos cohortes de niños alemanes. El estudio, publicado en la revista Environment International, es resultado de la colaboración entre ISGlobal y varios centros alemanes.

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ISGlobal / Numerosos estudios confirman la asociación entre contaminación del aire y un rango de problemas cardiovasculares y respiratorios, pero hay pocos estudios sobre su efecto en problemas conductuales y de aprendizaje durante la adolescencia. Algunos estudios recientes, uno de ellos realizado con escolares españoles, indican que hay una asociación entre rendimiento cognitivo y exposición a niveles elevados de contaminantes asociados al tráfico. El problema es que dichos estudios evalúan síndrome de déficit de atención (TDAH) y exposición a contaminantes en un sólo momento, y no a largo plazo.

Se piensa que las partículas en suspensión pueden desencadenar una inflamación del sistema nervioso, como se ha observado en algunos modelos animales

El objetivo de este estudio fue investigar la asociación entre la exposición individual, a largo plazo, de contaminantes asociados al tráfico y la prevalencia de hiperactividad y déficit de atención en un total de 4.745 niños nacidos en áreas urbanas (Múnich y áreas colindantes) y rurales (Wesel y áreas vecinas). Los autores usaron datos sobre la media anual de contaminantes atmosféricos (NO2, masa de PM10, masa de PM2.5 y absorbancia de PM2.5 como medida de carbón) estimada para el área de residencia de cada niño en tres momentos de su vida: su nacimiento, a los 10 y a los 15 años. Las pruebas de déficit de atención/hiperactividad se realizaron a los 10 y a los 15 años.

Los resultados muestran que la hiperactividad/inatención en los niños de 15 años se asoció con la exposición a PM2.5 y carbón a los 10 y 15 años de edad. Esta asociación se mantiene tras ajustar varios factores como la exposición pasiva al humo del tabaco y la proximidad a espacios verdes urbanos.  Sin embargo, subraya Elaine Fuertes, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio, “dado que los resultados dependen de cómo se clasifican los niños que se encontraban en valores límites de hiperactividad/inatención, estos resultados necesitan ser confirmados por otros estudios”.

Aunque se desconocen los mecanismos por los cuales la contaminación atmosférica puede afectar el desarrollo neurológico en los niños, se piensa que las partículas en suspensión pueden desencadenar una inflamación del sistema nervioso, como se ha observado en algunos modelos animales. Dada la prevalencia de la contaminación atmosférica a nivel global, “es de vital importancia continuar estudiando los efectos de la misma sobre el desarrollo neurológico, ya que se trata de condiciones con un alto impacto social y de salud pública”, añade Fuertes.

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Referencia bibliográfica: 
Fuertes E, Standl M, Forns J, Berdel D, Garcia-Aymerich J, Markevych I, Schulte-Koerne G, Sugiri D, Schikowski T, Tiesler CM, Heinrich J. Traffic-related air pollution and hyperactivity/inattention, dyslexia and dyscalculia in adolescents of the German GINIplus and LISAplus birth cohorts. Environ Int 2016; 97: 85-92