A nivel mundial, la predicción de los autores del estudio para el futuro es realmente desalentadora

El 99 % de las aves marinas habrá ingerido plástico para 2050

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Un nuevo estudio predice que la ingestión de plástico por parte de aves marinas aumentará, alcanzando el 99 % de todas las especies para 2050. No obstante, una gestión eficaz de los residuos puede reducir esta amenaza.

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Cordis / La contaminación de los océanos por plástico se está convirtiendo rápidamente en un problema medioambiental a escala mundial. Las concentraciones elevadas (de hasta 580 000 piezas por km2) y su distribución por todo el mundo están impulsadas por una producción que aumenta de manera exponencial. Las aves marinas son especialmente vulnerables a este tipo de contaminación y se las ha observado frecuentemente ingiriendo plástico flotante. Un nuevo estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), revela que la amenaza que representa la contaminación por plástico para las aves marinas es global, generalizada y creciente.

El equipo descubrió que entre 1962 y 2012, 80 especies de 135 (59 %) habían ingerido plástico

Sus autores, Chris Wilcox, Erik Van Sebille y Britta Denise Hardesty, emplearon una combinación de estudios bibliográficos, modelización oceanográfica y modelos ecológicos para predecir el riesgo de ingestión de plástico en 186 especies de aves marinas de todo el mundo. Primero, realizaron un análisis de riesgos espacial utilizando previsiones de las distribuciones de fragmentos de plástico y los ámbitos de estas especies de aves marinas a fin de modelar su exposición a los fragmentos. A continuación, ajustaron el modelo con datos ya publicados relativos a la ingestión de plástico por parte de aves marinas.

En la bibliografía, el equipo descubrió que entre 1962 y 2012, 80 especies de 135 (59 %) habían ingerido plástico. Dentro de estos estudios, una media de un 29 % de aves individuales tenía plástico en el intestino. Los autores calculan que si estos estudios se realizasen hoy en día, la tasa de ingestión alcanzaría un alarmante 90 %.

Es importante tener en cuenta que el modelo de riesgo se ajustó para predecir el riesgo en diferentes especies de aves marinas a escala mundial. En el resumen del estudio se indica que: «La zona donde se espera una mayor incidencia se encuentra en la frontera del océano Antártico con el mar de Tasmania, entre Australia y Nueva Zelanda. Estos resultados contrastan con estudios anteriores en los que se consideraba que esta zona estaba sometida a pocas presiones antropogénicas y a concentraciones reducidas de desechos marinos». A nivel mundial, la predicción de los autores del estudio para el futuro es realmente desalentadora: «Nuestra predicción es que la ingestión de plástico por parte de aves marinas va en aumento y alcanzará el 99 % de todas las especies para 2050». No obstante, existe la posibilidad de evitar este pronóstico si se aplica una gestión eficaz de los residuos.

Existe la posibilidad de evitar este pronóstico si se aplica una gestión eficaz de los residuos

Richard Thompson, biólogo marino en la Universidad de Plymouth (Reino Unido), explicó a la revista Science que los resultados obtenidos por el equipo «colma lagunas actuales en los datos e ilustran los focos geográficos» en los que los plásticos pueden representar un problema en el futuro. Además, añadió que esta investigación es única, ya que intenta evaluar el problema a escala mundial y no región por región y especie a especie.

Según National Geographic, los resultados del estudio deberían ser un llamamiento a la acción para este planeta adicto a los plásticos: «La publicación de hoy del Dr. Wilcox y otros miembros del grupo de trabajo de NCEAS pone claramente de relieve hasta qué punto ha empeorado el problema de la contaminación de los océanos por plástico. Pero no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras las aves marinas de todo el mundo sufren irremediablemente por culpa de la dependencia de nuestra sociedad de los plásticos. Científicos, el sector privado y la población mundial deben trabajar juntos para luchar contra el creciente problema de la contaminación de los océanos por plástico, para así garantizar que los océanos de los que todos dependemos, incluidas las aves marinas, estén limpios y sanos».

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Fuente:

Basado en un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y en noticias de medios.

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