Joven leyendo, de Matthias Stom / Wikipedia

Las humanidades, claves para estimular el sentido crítico de la juventud

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Preguntarse para qué sirven las humanidades implica cuestionar cómo se perciben estos conocimientos a través de la educación y de los medios de comunicación. Maria Àngels Cabré, Joan Carbonell y Ricard Solé debatieron sobre el tema en el acto que la Asociación de Amigos de la UAB organizó el 9 de abril.

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UAB / Maria Àngels Cabré, Joan Carbonell y Ricard Solé mostraron una preocupación común para estimular el interés por las humanidades y la percepción de su importancia en el debate “¿Para qué sirven las humanidades en el siglo XXI?”, que la Asociación de Amigos de la UAB organiza en el Ateneu Barcelonès el 9 de abril.

Maria Àngels Cabré, Joan Carbonell y Ricard Solé

Joan Carbonell,  Maria Àngels Cabré y Ricard Solé

Lluís Reales, periodista y profesor del Departamento de Medios, Comunicación y Cultura de la UAB, moderó el debate. Citó el ensayo Sin fines de lucro (Katz) de Martha Nussbaum para referirse al peligro que supone la devaluación de las humanidades desde el punto de vista ético y propuso discutir sobre dos vertientes del cuestionamiento actual de las humanidades: la enseñanza en las diferentes etapas educativas y la presencia social de los conocimientos humanísticos, especialmente en los medios de comunicación.

Los tres ponentes coincidieron en subrayar la importancia de nutrir el interés humanístico en la educación. Para Ricard Solé, investigador ICREA en la UPF y catedrático externo del Santa Fe Institute (EE.UU.), insistió en que hay que fomentar entre los estudiantes el “sentido crítico”, una característica intrínseca a la actividad científica que considera deficitario en nuestra sociedad.

Con este objetivo, Solé se mostró partidario de acercar la ciencia a los alumnos a través de experimentos, reflexiones y experiencias. Solé quiso también destacar la importancia actual de la ciencia, “que está invadiendo espacios de la filosofía” planteando, por ejemplo, cuestionamientos profundos sobre el universo y la nada.

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“Revolucionar la sociedad”

Joan Carbonell, decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAB, recordó que, “en los curricula de los estudiantes de entre 6 y 18 años, lo que más hay son letras”, especialmente asignaturas de lengua. Por tanto, se preguntó: “¿Cómo, desde esta posición, no hemos construido un discurso potente sobre para qué sirven las humanidades?”.

Él mismo afirmó: “Porque no damos respuestas a los problemas concretos de la gente”. Y eso es lo que sería necesario, según reflexionó, dando respuesta también al título del debate; según Carbonell, las humanidades “deben servir para ‘revolucionar’ la sociedad”. En este sentido, fue crítico con el papel de los educadores, porque “aún enseñamos humanidades como en el siglo XVI”. El decano sentenció: “Quiero crear personas que no odien la literatura”, es decir, “hay que demostrar que leer literatura es un placer”.

Maria Àngels Cabré opinó que no es cuestión de rebajar contenidos porque “dar conocimiento demasiado masticado no crea masa crítica”

Por su parte, Maria Àngels Cabré, directora del Observatorio Cultural de Género, escritora y crítica literaria, opinó que no es cuestión de rebajar contenidos porque “dar conocimiento demasiado masticado no crea masa crítica”. Reivindicó la figura del intelectual y comentó que, entre otras necesidades, “hay que leer los clásicos” y “acercar el arte contemporáneo” a los estudiantes.

Cabré se mostró muy crítica con el espacio de los contenidos humanísticos a los medios de comunicación y alertó sobre “el efecto Penélope”, consistente en “hacer y deshacer”: según reflexionó, se ofrece a la educación una formación humanística “que está muy bien” pero, después, se transmiten valores consumistas y sexistas a través de los medios.

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