Los resultados abren nuevas perspectivas para el diseño de futuros tratamientos que regulen alteraciones del sueño relacionados con el ritmo circadiano, como el jet lag, los horarios laborales nocturnos y los trastornos del sueño.

Los receptores de dopamina también están implicados en la regulación del sueño

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SINC / La dopamina, conocida como la hormona del placer, es un neurotransmisor que actúa desde el núcleo accumbens del cerebro para activar el sistema de recompensa. Investigadores españoles publican un nuevo hallazgo en PLoS Biology sobre su función en el organismo: la dopamina también está implicada en la regulación del sueño desde la glándula pineal.

Los trastornos del sueño afectan al metabolismo y al comportamiento. Imagen: Rlcalamusa1

“Habíamos visto anteriormente cómo el receptor 4 de dopamina podía formar regulaciones complejas con otros receptores y modificar su función”, dice a SINC Peter J. McCormick, coordinador del estudio, en el que participan investigadores de la Universidad de Barcelona (UB) y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED), a través del Instituto de Salud Carlos III.

La glándula pineal es una región del sistema nervioso sensible a la luz donde se sintetiza la melatonina, hormona relacionada con los ciclos de vigilia y sueño. Ya se sabía que su síntesis y liberación estaba regulada por otra hormona, la noradrenalina. Ahora los científicos han descubierto que en este proceso también interviene la dopamina.

Los receptores celulares de la noradrenalina no actúan de manera independiente, como se pensaba, sino que se asocian con el receptor de dopamina, que solo aparece en la glándula pineal al final del periodo de oscuridad.

Los resultados abren nuevas perspectivas para el diseño de futuros tratamientos que regulen alteraciones del sueño relacionados con el ritmo circadiano, como el jet lag, los horarios laborales nocturnos y los trastornos del sueño, que afectan a un 40% de la población mundial, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las variaciones en el ritmo circadiano también producen alteraciones del índice de masa corporal por encima de los niveles recomendados en el 50% de los europeos, según el informe Health at a Glance Europe 2010 report de la Comisión Europea y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). A su vez, también tiene consecuencias en el comportamiento, que afectan a una de cada cuatro personas al menos una vez en su vida.

Aparte de buscar las alteraciones que relacionan los ritmos circadianos y los niveles de melatonina, McCormick avanza a SINC los futuros pasos de su investigación: “Queremos ver si hay cambios en los niveles de melatonina en pacientes con un tipo de receptor 4 de dopamina que se asocia al trastorno por déficit de atención (TDAH)”.