Fotografía: Pablo Hojas

“Si un padre proporciona en extremo bien, felicidad y cuidado, causa a su hijo una minusvalía para desenvolverse en el mundo”

 

Hacia una psicología positiva de la familia, esa es la tendencia de una corriente que pretende optimizar las “potencialidades humanas”. Helio Carpintero, catedrático de Psicología Básica y director de la Escuela de Psicología ‘José Germain’ de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, ha explicado esta orientación que se basa en las “fortalezas y virtudes”. Aspectos que atañen a las “capacidades del individuo y sus motivaciones en la búsqueda de la autorrealización”, ha señalado en la última jornada del curso basado en la Psicología y estructuras familiares.

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UIMP / Santander. –El psicólogo ha explicado que esta línea de pensamiento consiste en ir buscando una satisfacción plena; se trata de actuar “aquí y ahora” y no en la “otra vida”, a lo que “nos anima el catecismo”. El objetivo es ser “felices” y en este punto la estructura familiar es determinante. “En su seno existe un elemento esencial, el poder, y que deriva en el problema de la gestión de conflictos y la capacidad de decisión de un miembro sobre el grupo y sus individuos”, ha indicado.

El fenómeno del “niño mimado”, es una patología de la personalidad que puede derivar en una situación neurótica

Según Carpintero, el desarrollo de identidad personal se forma dentro de una estructura más compleja que debe trabajar la psicología positiva dentro del matrimonio y en la crianza de los hijos. “Es una corriente que promueve fortalezas y se centra en el desarrollo de capacidades individuales y grupales”, ha reafirmado. En concreto ha destacado el fenómeno del “niño mimado”, una patología de la personalidad que puede derivar en una situación neurótica. En este caso es “la familia la que incapacita al hijo para salir al exterior” y ha explicado que si un padre proporciona en extremo bien, felicidad y cuidado, causa a su hijo una minusvalía para desenvolverse en el mundo.

En este sentido, por encima de los amigos, el descanso (ocio) o el trabajo, el director del curso ha afirmado que “la familia es para las personas su principal fuente de felicidad”. Por ello es vital que los progenitores alimenten las cualidades más destacadas del niño, en vez de centrarse en corregir errores. El psicólogo, que considera muy obvio el tema de la potenciación de las virtudes y la identificación de las necesidades o debilidades, ha señalado que hay que recuperar “la formación moral en Occidente que por frivolidad hemos perdido”.

El psicólogo incide en que hay que recuperar “la formación moral en Occidente que por frivolidad hemos perdido”

En su intervención, ha destacado que además es “esencial ser conscientes de nuestras capacidades y de cooperar con el otro”. Múltiples psicólogos están motivados a trabajar en esta dirección, ha afirmado, donde el buen humor y el optimismo son fundamentales. Y es que, según Carpintero, la psicología positiva aboga por una “ingente recuperación moral del examen de conciencia y el análisis de la percepción propia, ya que podemos operar sobre nosotros mismos”.

En el acto de clausura del encuentro, a cargo del vicerrector de Internacionalización y del Campus de Las Llamas, Sebastián Coll, el director del curso ha señalado que “los psicólogos –en el tema de la familia- tenemos que ser proactivos y prevenir situaciones de violencia de género, maltrato infantil y demás, y no sólo ser resolutivos”. Además ha destacado una “participación activa de todos los implicados en el encuentro en la tarea común de someter a reflexión la estructura de la familia”.