La Armada «Invencible»

La batalla entre la Armada española y la flota inglesa / Wikimedia

Tal día como hoy… 28 de mayo de 1588 partía del puerto de Lisboa la Armada «Invencible»

 

El 28 de mayo de 1588 partía del puerto de Lisboa «La Grande y Felicísima Armada», con el objetivo de invadir Inglaterra. Se la conoce históricamente como La Armada «Invencible», nombre con el cual burlonamente la apodaron los ingleses tras su fracaso en la invasión de Inglaterra.

 

CV / Sobre la Armada Invencible han circulado todo tipo de leyendas «urbanas». Algunas con base verídica, otras simplemente falsas e inventadas con fines propagandísticos, ya fuera para magnificar su victoria o para dignificar la derrota. Lo cierto es que a Felipe II le costó decidirse a atacar directamente a su mortal enemiga, Isabel I Tudor, de la cual, a propósito, otra leyenda urbana dice que había sido su amante durante su estancia en Inglaterra como rey consorte esposo de María I Tudor, «Bloody Mary» para los protestantes ingleses, y hermanastra de Isabel.

La rivalidad entre Inglaterra y España databa de los tiempos en que Enrique VIII se había separado de la Iglesia de Roma

La rivalidad entre Inglaterra y España databa de los tiempos en que Enrique VIII se había separado de la Iglesia de Roma. Pero como siempre, detrás de la poética de los asuntos religiosos, hay trasuntos mucho más prosaicos y mundanos. Inglaterra era una potencia emergente que se dedicaba con sus corsarios a saquear los galeones españoles que volvían de América, y que prestaba apoyo militar a los rebeldes holandeses en Flandes. No parece que los galeones capturados fueran al final tantos como a veces se ha dicho, pero sÍ los suficientes para acumular un botín que, en palabras del economista e historiador John Kenneth Gailbraith, le permitió a Inglaterra darse el lujo de tener a un Shakespeare. Lo de la ayuda a los holandeses sí era más problemático para los intereses de Felipe II, que no los de España, todo sea dicho.

Quince años antes ya había barajado la posibilidad de atacar Inglaterra, destituir a Isabel y poner a su prima María Estuardo como reina de Inglaterra reponiendo una monarquía católica. Pero la desestimó por varias razones, sin que la menos importante fuera los posibles celos hacia su hermanastro Don Juan de Austria, quien además de haber concebido la idea, acariciaba el proyecto de convertirse en rey casándose con la Estuardo. Nunca sabremos si Felipe II demoró demasiado su decisión, pero sí que cuando se decidió, Juan de Austria llevaba diez años muerto y María Estuardo había sido decapitada por su prima Isabel.

En mayo de 1587, una flota inglesa al mando de Francis Drake atacó Cádiz y la arrasó completamente

Por su parte, los ingleses, sabiendo como las gastaba Felipe II, tampoco se estuvieron quietos. En mayo de 1587, una flota inglesa al mando de Francis Drake atacó Cádiz y la arrasó completamente. Esto retrasó los preparativos de la invasión un año. Finalmente, partió de Lisboa hacia Flandes, donde se embarcarían los tercios de Alejandro Farnesio para caer sobre Inglaterra. Pero las cosas fueron de otro modo…

Como es sabido, la Armada fracasó en su intento de invadir Inglaterra, pero tampoco el desastre fue tan grande como se ha dicho. En los pocos enfrentamientos que hubo, la flota española llevó la peor parte, pero tampoco fue nada serio. Eso sí, pasaron de largo de Flandes y encararon hacia el norte,  para bordear y retornar por el oeste de Irlanda. Allí sucedieron los famosos temporales y los naufragios, antes de conseguir regresar a los puertos cantábricos.

Los mitos son numerosos. Se dice que la flota quedó diezmada, pero no fue así, de los 137 buques que la componían, regresaron unos 100, eso sí, con serios desperfectos que requirieron largas reparaciones. También se ha dicho que Felipe II, al conocer el desastre, dijo que había enviado a sus naves a combatir contra hombres, no contra los elementos de la naturaleza. Tampoco parece que sea cierta, al menos en el literal.

Se dice que la flota quedó diezmada, pero no fue así, de los 137 buques que la componían, regresaron unos 100, eso sí, con serios desperfectos

No han faltado tampoco críticas al almirante, el duque de Medina-Sidonia, del que se dice que se pasó toda la travesía mareado y que nunca antes se había subido a un barco, y es bastante cierto. El hombre designado para comandar la Invencible era Álvaro de Bazán, veterano y experimentado marino, antiguo camarada de Juan de Austria y de Recasens en Lepanto. Pero murió de tifus en Lisboa. Sin otro almirante experto disponible en aquel momento y con premura de tiempo por el gasto que comportaba el mantenimiento de una flota tan numerosa en Lisboa, nombró al duque, y le apremió a partir, desoyendo sus objeciones, en las que alegaba precisamente carecer de suficiente experiencia marinera para una operación de tanta envergadura. Así que si fue culpa de alguien, fue de Felipe II.

Luego vino la Contraarmada inglesa, que fracasó igualmente. Y es poco sabido que Felipe II intentó de nuevo invadir Inglaterra con una flota más poderosa que la Invencible en 1597. Fue dispersada por un temporal sin pérdidas de importancia, pero 500 soldados de élite consiguieron desembarcar en Falmouth y se atrincheraron a la espera de refuerzos, sin que los ingleses se atrevieran a atacarles. Al poco tiempo reembarcaron hacia España. Felipe II ya no lo intentó de nuevo, murió al año siguiente, en 1598. En 1603 moría Isabel I, y en 1604 se firmaba la paz.

En 1603 moría Isabel I, y en 1604 se firmaba la paz

Una última leyenda sobre la Invencible, acaso con visos de verosimilitud. Se dice que al naufragar los barcos en las costas de Irlanda, llegaron a tierra patatas, era el sustento básico de los españoles embarcados, y que este fue el origen del cultivo de la patata en Irlanda, convirtiéndose en base de su alimentación.

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