La historia de amor medieval de Eloísa y Abelardo

Abelardo y su alumna Eloísa pintados por E. B. Leighton en 1882 en un claustro anacrónico (detalle). / Wikimedia

El 17 de mayo de 1164 fallecía la abadesa del convento de Paraclet (Champagne, Francia), a los 72 años de edad. Se llamaba Eloísa y había sido la mujer más culta de su época, con una vida novelesca por su historia de amor con Pedro Abelardo, que concluyó trágicamente y que ha pasado a la historia y a la leyenda. Se sabe que escribió novela, poesía y que compuso piezas musicales, aunque solo se conserva hoy una oración fúnebre y el epistolario de su correspondencia con Abelardo.

 

CV / Eloísa había nacido probablemente hacia el año 1092, hija natural del senescal de Francia Gilbert de Garlande y de Hersenda de Champagne, dama de Montsorerau y fundadora de la abadía de Fontebraud. Creció bajo la tutela de la orden benedictina, y se sabe que de muy joven fue sólidamente instruida. Su madre confió posteriormente su instrucción a su hermano Fulberto, tío de Eloísa, y canónigo de la catedral de París. Al parecer, Eloísa destacó no solo por su belleza, sino también por su extraordinario talento y predisposición al estudio, a las letras y a la escritura. A los 15 años dominaba con solvencia, además del Trívium y el Quadrívium, el latín, el griego y el hebreo. Algo por entonces inédito en una mujer y en la inmensa mayoría de hombres.

Al parecer, Eloísa destacó no solo por su belleza, sino también por su extraordinario talento y predisposición al estudio, a las letras y a la escritura

Hacia 1110, cuando Eloísa contaba más o menos unos dieciocho años, Fulberto acogió en su casa a un joven monje e ilustre lógico y filósofo, Pedro Abelardo, que tenía entonces unos treinta años, famoso por su apolínea belleza y con cierta fama de seductor, al cual encargó proseguir con la instrucción de su sobrina. Abelardo se quedó prendado de su pupila, y ella también de su maestro, con el cual inició una apasionada relación amorosa.

Cuando Eloísa quedó embarazada, Abelardo organizó su secuestro para ponerla a salvo de su tío, poniéndola a salvo en casa de su hermana Denise en Pallet, fuera de la jurisdicción francesa. En 1116 nació Astrolabio. Abelardo y Eloísa se casaron en secreto, para no poner en peligro la concesión de una canonjía, en unos tiempos en que el celibato eclesiástico estaba empezando a imponerse tras la reforma Gregoriana. Según la leyenda, y algunas cartas conservadas, Eloísa no quería casarse con Abelardo, por considerarse indigno de él, y prefería mantener su relación en el terreno del amor cortés, entonces muy en boga, pero Abelardo la convenció finalmente.

Abelardo y Eloísa se casaron en secreto, para no poner en peligro la concesión de una canonjía, en unos tiempos en que el celibato eclesiástico estaba empezando a imponerse tras la reforma Gregoriana

Abelardo regresó entonces a París para atender sus asuntos y gestionar dicha canonjía. Paro Fulberto, el honor familiar quedaba reparado con el matrimonio, pero la cuestión era que Eloísa seguía negando obstinadamente que se hubiera casado con Abelardo, para no poner en peligro la canonjía. Al final, Fulberto creyó que Abelardo le había engañado y encargó a unos sicarios la castración de Abelardo, el castigo normal en aquellos tiempos para los violadores, que fue llevada a cabo.

Los castradores, al quedar claro que Abelardo y Eloísa estaban esposados, fueron castigados con la castración y cegados. A Fulberto, como instigador, se le desterró de París y se le confiscaron todos sus bienes. Pero nada de esto devolvió a Abelardo sus anteriores atributos. Humillado y mutilado, resolvió ingresar como monje en Saint-Denis, y Eloísa hizo lo propio como monja en Argenteuil.

Primera representación de Eloísa,
junto a Abelardo , ilustración de una edición del siglo XIV del Roman de la Rose / Wikimedia

Siguieron escribiéndose y profesándose su amor. Abelardo tuvo a lo largo de su carrera varios problemas con el Santo Oficio, muy especialmente con el intransigente Bernardo de Claraval. Murió en 1142, a los 62 años y está considerado uno de los hombres más eminentes del medioevo.

Eloísa, por su parte, tuvo serios problemas en su nueva condición de monja sin vocación. Fue acusada de recibir dinero de Abelardo por un rival de este, Roscelino de Compiègne, que la acusó de prostitución y fue expulsada de la abadía. Abelardo le propuso entonces fundar una nueva abadía con unas nuevas reglas, pero el proyecto se frustró porque tuvo que huir de sus enemigos cistercienses. Eloísa recaló finalmente en la abadía de Paraclet, donde pasó el resto de su vida y llegó a ser abadesa. Siguió escribiéndose con Abelardo, siendo su correspondencia un auténtico tesoro de la literatura medieval francesa.

El hijo de ambos, Astrolabio, fue educado por un hermano de Abelardo y llegó a canónigo de la diócesis de Nantes y abad de la orden de Cluny. Murió en 1171, a los 55 años de edad.

 

TAMBIÉN ESTA SEMANA:

Lunes, 17 de mayo de 1164

Fallecía en la abadía cluniciana de Paraclet (Champagne, Francia) Eloísa, su abadesa y esposa de Pedro Abelardo, con el cual protagonizó una historia de amor que ha devenido un clásico. Fue una de las primeras mujeres intelectuales de la Edad Media.

Martes, 18 de mayo de 1643

En las Ardenas (Francia), tenía lugar la batalla de Rocroi, en el marco de la Guerra de los Treinta Años, entre los ejércitos español y francés. Fue la primera gran derrota de los tercios españoles en dos siglos, y para muchos historiadores el punto de inflexión que marcó el fin de la hegemonía hispana en Europa.

Miércoles, 19 de mayo de 1762

En Rammenau (Sajonia, Alemania), nacía Johan Gottlieb Fichte, fundador del idealismo filosófico alemán y uno de los precursores  del nacionalismo político.

Jueves, 20 de mayo de 1536

Fallecía en Valladolid Cristóbal Colón (n. 1451), descubridor de América, muy probablemente sin saber que se trataba en un nuevo continente, que identificaba con Asia oriental.

Viernes, 21 de mayo de 1919

La cámara de representantes de los EEUU proclamaba el derecho femenino al voto para las mujeres blancas.

Sábado, 22 de mayo de 1860

Al frente de los «camisas rojas», el revolucionario nacionalista italiano Giuseppe Garibaldi desembarcaba en Palermo, iniciando la última fase de la unificación contra el Reino de Nápoles.

Domingo, 23 de mayo de 1842

Fallecía a los 34 años de edad, víctima de la difteria, José de Espronceda, uno de los autores más destacados, junto con Larra, del primer romanticismo español.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí