En la segunda mitad del siglo XIX se celebraron 11 exposiciones universales, acontecimientos en los que España participó con una discreta presencia, si bien en 1888 fue anfitriona de la celebrada en Barcelona.

Las Exposiciones Universales tuvieron como objetivo dar a conocer los descubrimientos técnicos más relevantes de los países

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Su historia es la historia del asombro. Asombro ante las dimensiones de los edificios prefabricados, ante el rugir de las máquinas y las nunca soñadas perspectivas desde lo alto de la Torre Eiffel.

Torre Eiffel.

“Reflejan la realidad cotidiana de un país desde un prisma concreto. En aquellos años, reflejaron la transformación de materias primas en productos manufacturados, un proceso que daría origen  a la revolución industrial”, indicó Javier Uceda, rector de la Universidad Politécnica de Madrid, en la inauguración de la muestra.

En la segunda mitad del siglo XIX se celebraron 11 exposiciones universales, acontecimientos en los que España participó con una discreta presencia, si bien en 1888 fue anfitriona de la celebrada en Barcelona.

Cascada de la fuente del parque de la Ciudadela, en Barcelona.

La exposición inaugurada en la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y organizada por la Biblioteca Universitaria, recoge, además de material bibliográfico perteneciente a la Biblioteca UPM, un buen número de piezas curiosas tales como una selección de mármoles presentados en la Exposición Universal de París, celebrada en 1855, una muestra de mercurio y el mineral de cinabrio procedente de las minas de Almadén, medallas de la Exposición de París de 1867 o etiquetas y carteles de vinos correspondientes a la Exposición Universal de Barcelona.

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Presencia española,  tutelada por profesionales “comisariados”

Fueron años de guerras civiles y de dramáticas pérdidas coloniales para el país y, sin embargo, los productos españoles estuvieron presentes en todas las exposiciones, en unos casos con obras pictóricas, tapices, libros, etcétera o con muestras de maquinaria y útiles empleados en la agricultura o la industria. La presencia española estuvo tutelada por “comisariados”, profesionales vinculados a las Escuelas de Educación Superior y responsables de las más diversas ramas de la producción.

Exposición en la biblioteca de la UPM.

El interés que tuvo para los centros tecnológicos de educación el contenido de las exposiciones explica que la UPM sea la institución española que guarda mayor número de títulos relacionados con estos certámenes universales.

Muchos de estos profesionales eran profesores de las Escuelas Superiores, que escribieron informes y memorias sobre lo visto y lo sucedido en las exposiciones, además de conservar, en muchos casos, curiosos ejemplares adquiridos en los certámenes.

La muestra se enmarca dentro del área 3 del Plan de mejora (acciones sociales de proyección y difusión de la Biblioteca) de la Biblioteca Universitaria, y constituye la 4ª exposición consecutiva realizada.

Se pretende con ello “dar a conocer su fondo histórico bibliográfico a través de dos vías: la Colección Digital Politécnica y la realización de exposiciones periódicas que permitan difundir el patrimonio cultural de la UPM”, explica José Manuel Perales, vicerrector de Tecnologías de la Información y Servicios en Red de la UPM.

“El fondo histórico de la Universidad es muy valioso y permite comprender la evolución técnica de la ingeniería y la ciencia en nuestro país”, concluyó el vicerrector.

La Biblioteca mantiene un espacio virtual de exposiciones en Colección Digital Politécnica donde puede consultarse el material de las tres exposiciones anteriores en la siguiente dirección: cdp.upm.es (apartado Exposiciones UPM).

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