“La literatura me ha aportado marcos explicativos para mis delirios mientras la psiquiatría solo me daba pastillas”

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Santander. La locura y la literatura se unen en el punto en que ambas crean dos mundos paralelos a la realidad. Esos mundos inventados se relacionan a menudo, y de estas relaciones se ha hablado en la clausura del seminario Literatura y locura: los límites habitables en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

Los protagonistas de la jornada, Paula Tomé y Raúl Velasco, comparten dos importantes características vitales; una es que padecen algún tipo de enfermedad mental y la otra es que trabajan a conciencia en la divulgación de estas patologías y en la lucha contra la exclusión y la incomprensión de sus afectados. Para dar voz a todas estas personas, comúnmente denominados ‘locos’, ambos escriben en sus blogs personales y participan en dos radios creadas con este fin (Tomé para Radio Prometea y Velasco para Radio Nikosia).

“La psiquiatría no me ayudó a formar el relato ni a comprender lo que me estaba ocurriendo en mi esquizofrenia”. Así ha empezado su discurso Paula Tomé, quien ha hecho una dura crítica de los métodos tradicionales para tratar a los ‘locos’ y de la poca paciencia y comprensión que suele mostrarse con ellos. “La literatura me ha aportado marcos explicativos para mis delirios mientras la psiquiatría solo me daba pastillas”, ha contado. Además, ha explicado que “escribir ha sido muy positivo para sufrir las experiencias y para la posterior recuperación”.

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Derecho a enloquecer

En este sentido, Raúl Velasco ha hecho apología del ‘derecho a enloquecer’ “sin ser por ello expoliados, aislados ni drogados”. Y es que, tras haber sufrido varios capítulos graves de locura, ha declarado que “lo peor no son los síntomas, sino la incapacidad de explicar a los demás lo que sientes, la profunda experiencia de soledad, incomprensión y rechazo”. En opinión de este escritor “la ayuda que se suele dar en Occidente dista mucho de lo que realmente necesitamos”. Asimismo ha expuesto que la literatura es “una herramienta estupenda para que cualquiera exorcice su locura y sus propios fantasmas”.

Tomé ha remarcado, además de la escritura, la importancia que tiene la comunicación verbal para llevar con mayor normalidad y éxito las crisis o los delirios: “Las herramientas de comunicación y confianza dentro de tu red social son muy, muy poderosas”. En palabras de Velasco, en estos tiempos hay que alimentar la cultura para poder conocer y entender las “diferentes diferencias” que todos en ocasiones somos.

Finalmente ambos ponentes han llegado a la conclusión de que “se puede hacer buena literatura desde la locura” y, dándole una vuelta más, han asegurado que “se puede hacer buena locura desde la literatura”.