La mala salud acompaña el aumento de esperanza de vida

El impacto de la Covid-19 ha supuesto un parón en el aumento continuado que se venía observando / UAB

Se estanca la cifra de años vividos con buena salud de los mayores en toda España

 

La esperanza de vida libre de enfermedad a los 65 años se estanca en España, según un estudio que publican investigadoras del Centro de Estudios Demográficos-UAB. La mala salud acompaña el aumento de esperanza de vida a los 65 años, especialmente en los hombres, que suman años de vida pero restan años de vida libre de enfermedad. 

 

UAB / Un estudio que publica el Centro de Estudios Demográficos- Universitat Autònoma de Barcelona (CED-UAB) en la revista Perspectivas Demográficas reflexiona sobre la evolución de la esperanza de vida en los mayores de 65 años y los años de vida libre de enfermedad justo antes de la pandemia.

En 2019 la esperanza de vida al nacer en España se encontraba entre las más altas del mundo con 80,9 años para los hombres y 86,2 años para las mujeres

En 2019 la esperanza de vida al nacer en España se encontraba entre las más altas del mundo con 80,9 años para los hombres y 86,2 años para las mujeres. “El impacto de la Covid-19 ha supuesto un parón en el aumento continuado que se venía observando, aunque se espera que este efecto depresivo sea coyuntural”, explican las autoras del estudio, Pilar Zueras y Elisenda Rentería, del CED-UAB y el Institute for Social and Economic Research en la Unverity of Essex (ISER-Essex).

El estudio -que analiza los datos sobre salud así como de mortalidad del Instituto Nacional de Estadística (INE) de los años 2006, 2012 y 2017- muestra que el crecimiento progresivo desde 2006 de la esperanza de vida a los 65 años no ha ido acompañado de un aumento del número de años vividos sin enfermedades.

Las autoras examinan la presencia de las principales causas de mortalidad y carga de enfermedad y discapacidad para estimar la evolución de la esperanza de vida con y sin enfermedad a los 65 años entre hombres y mujeres. Muchas de estas enfermedades son, además, factores de riesgo asociados a la gravedad y el ingreso hospitalario en caso de COVID-19. Entre las condiciones de salud consideradas, las más prevalentes son hipertensión, dolor de espalda crónico, diabetes, enfermedades del corazón y enfermedad obstructiva pulmonar crónica (EPOC). 

“El impacto de la Covid-19 ha supuesto un parón en el aumento continuado que se venía observando, aunque se espera que este efecto depresivo sea coyuntural”, explican las autoras

Las autoras del estudio concluyen que “reducir el tiempo que vivimos con enfermedad debe ser un objetivo prioritario del sistema de salud los próximos años”. De este modo, explican, el alargamiento de la esperanza de vida en las edades avanzadas iría acompañado, también, de años de vida libres de enfermedad.

Según las autoras, “las mejoras del sistema sanitario se han centrado más en resolver los casos más agudos, más cercanos a la muerte, lo que conlleva una mejora en la supervivencia, y lo que ha supuesto un aumento del número de personas que viven enfermedades o problemas de salud”.

Las enfermedades crónicas son un fuerte determinante de la calidad de vida de las personas y están relacionadas con muchos problemas de salud, aumentan el riesgo de morir más joven y definen las necesidades sanitarias de la población, determinando el nivel de utilización y el tipo de intervenciones que realizan los servicios de salud. Además, la presencia de condiciones crónicas ha sido asociada al mayor riesgo de gravedad y mortalidad por COVID-19.   

 

Diferencias entre hombres y mujeres

Entre 2006 y 2017, la esperanza de vida a los 65 años creció de 17,7 a 19,1 años para los hombres y de 21,7 a 23,0 años para las mujeres, pero esta ganancia de años de vida no necesariamente ha ido acompañada de años en buena salud. 

Mientras los hombres han ganado 1,3 años de vida, han perdido 0,4 años libres de enfermedad. Por el contrario, las mujeres han aumentado su esperanza de vida en 1,4 años y han ganado 0,3 años libres de enfermedad. El estancamiento en la mejora de los años vividos en buena salud ha sido más pronunciado entre 2012 y 2017. 

Mientras los hombres han ganado 1,3 años de vida, han perdido 0,4 años libres de enfermedad. Por el contrario, las mujeres han aumentado su esperanza de vida en 1,4 años y han ganado 0,3 años libres de enfermedad

El impacto y la evolución de las enfermedades no ha sido igual para hombres y mujeres. Por un lado, ellas tienen una esperanza de vida superior a los hombres, pero también viven más años en mala salud durante todo el periodo. En relación a las enfermedades estudiadas, en 2017, se esperaba que los hombres y mujeres de 65 años pasasen 9,6 y 12,3 años, respectivamente, con hipertensión, lo que representaba más de la mitad de su esperanza de vida. Tener dolor de espalda crónico, la siguiente condición más prevalente, especialmente para las mujeres, se extendía durante 27,2% de la esperanza de vida a los 65 años de los hombres y 48,0% de las mujeres en 2017. 

Estos resultados pueden explicar la aparente paradoja de la mayor mortalidad masculina por Covid-19 a pesar de que las mujeres estén más expuestas a su infección dada la feminización de los trabajos de cuidados y de la propia vejez.

Referencia bibliográfica:
Revista Perspectivas Demográficas – CED-UAB: “La esperanza de vida libre de enfermedad no aumenta en España”, Enero 2021. P.Zueras, E.Rentería: https://ced.uab.cat/PD/PerspectivesDemografiques_022_ESP.pdf

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