Rouget de Lisle fue condenado a muerte durante el periodo del terror, pero indultado y puesto en libertad, se dice que por haber sido el autor del himno / Imagen: Rouget de Lisle canta La Marsellesa por primera vez. (Wikimedia Marseillaisenoframe.jpg‎)

Tal día como hoy… 6 de agosto de 1792, se entonaba el himno de La Marsellesa

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El 6 de agosto de 1792 desfilaba en París el regimiento de 600 voluntarios de Marsella y Montpellier que se dirigían al Rhin para incorporarse al ejército republicano que combatía la invasión de las coaliciones absolutistas contra la Revolución. Lo hicieron cantando una canción que se convirtió en lo que hoy llamaríamos un trending topic. Por el origen de sus intérpretes, la población de París la bautizó como ‘La Marseillaise’, La Marsellesa.

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CV / En 1792 la República francesa estaba pasando por momentos difíciles. Las monarquías absolutistas vecinas pronto se percataron del peligro que para sus propios regímenes representaba la difusión del mensaje revolucionario y democrático que se estaba propagando por Francia. Y organizaron una serie de coaliciones militares agresivas con la intención de restituir en sus plenos poderes a Lui XVI, contando con su connivencia y la de buena parte de la nobleza y la alta oficialidad militar francesa. En muchas ocasiones, generales supuestamente republicanos sacrificaban intencionadamente a sus soldados o los rendían para facilitar la victoria a los absolutistas coaligados. Tal fue el caso, por ejemplo, de Alexandre de Beauharnais, el primer esposo de la luego emperatriz Josefina, posteriormente guillotinado por alta traición.

El alcalde de Estrasburgo había conminado al capitán de ingenieros Claude-Joseph Rouget de Lisle, conocido por sus aficiones musicales, a componer un himno patriótico para el ejército del Rhin

Se imponía la organización de un ejército del que surgieran lealtades republicanas, y como no podía ser de otra manera, se organizaron levas populares de reclutamiento voluntario. Contra lo que podría pensarse, no era tan fácil alistarse. A los preceptivos requisitos de edad, salud etc, se añadían otros más prosaicos, pero igualmente insoslayables, como no estar casado o carecer deudas económicas… Fue en este contexto que se constituyó el regimiento de los marselleses que dio nombre al himno.

Tres meses antes, el alcalde de Estrasburgo (Alsacia, Francia) había conminado en una cena con oficiales de la guarnición al capitán de ingenieros Claude-Joseph Rouget de Lisle, conocido por sus aficiones musicales, a componer un himno patriótico para el ejército del Rhin que iba a combatir a los austríacos, un Chant de guerre pour l’armée du Rhin. Y puso manos a la obra… Una tarea, la de Rouget, que Stephan Zweig consideró digna de figurar en su magistral ‘Momentos Estelares de la Humanidad’ (1927).

Mientras tanto, ya en junio de 1792, un recién licenciado en medicina metido a oficial miliciano, el futuro general François Mireur, se encontraba en Marsella con el encargo de organizar el regimiento de voluntarios. Había oído el himno de Rouget y se le ocurrió enseñárselo a la tropa como canción de marcha. Así entraron desfilando en París, con tanto éxito que pronto la canción devino himno de batalla y símbolo de la Revolución. El 14 de julio de 1795, ‘La Marsellesa’ fue declarada himno nacional de la República francesa. Mención especial merece también la obra maestra cinematográfica de Jean Renoir ‘La Marseillaise’ (1938).

François Mireur había oído el himno de Rouget y se le ocurrió enseñárselo a la tropa como canción de marcha. Así entraron desfilando en París

Rouget de Lisle fue condenado a muerte durante el periodo del terror, pero indultado y puesto en libertad, se dice que por haber sido el autor del himno. Se retiró como capitán de ingenieros y vivió el resto de su vida en la miseria. Murió en 1836 en Choisy-le-Roi, donde fue enterrado en lo que hoy es un cenotafio. En 1915, sus cenizas fueron trasladadas al Hôtel des Invalides, en París.

La Marsellesa fue prohibida durante el Imperio y la Restauración, reimplantada como himno con la II República, de nuevo proscrita con II Imperio, y otra vez himno nacional desde la III República, hasta hoy en día, con la excepción del régimen de Vichy (1940-1945), en que fue prohibida por el régimen colaboracionista con los nazis y símbolo de la resistencia. Recuérdese, por ejemplo, la escena del Rick’s Café en ‘Cassablanca’ (1942).

Y es que ‘La Marsellesa’ no gusta a las dictaduras, porque es mucho más que un himno nacional, es un himno universal de libertad.

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También un 6 de agosto se cumplen estas otras efemérides

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