La mujeres en el proceso de elecciones primarias

En su formato actual, el sistema de selección de liderazgo para primarias implica elegir entre la "inclusión" y la "representación" / UPF

La selección de líderes de partidos políticos a través de elecciones primarias penaliza a las mujeres

 

Un estudio a cargo de Javier Astudillo y Andreu Paneque, investigadores del Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la UPF, publicado en la revista Party Politics, concluye que las probabilidades de ganar de las candidatas mujeres en procesos de primarias caen con respecto a otros métodos de selección.

 

UPF / Un estudio elaborado por dos investigadores del Departamento de Ciencias Políticas y Sociales (DCPIS) de la UPF ha examinado el efecto que tiene la selección de los líderes de los partidos por votación directa de toda su militancia (proceso conocido en el sur de Europa como “elecciones primarias” y en los países anglosajones como “one-member-one-vote”, OMOV) en la probabilidad de que una mujer gane una competición con rivales masculinos por dicho liderazgo.

En el caso de unas primarias una candidata que sea mujer tiene una probabilidad de ganar 14 puntos porcentuales más baja que un candidato varón

Javier Astudillo y Andreu Paneque, profesor titular y doctorando del DCPIS, respectivamente, y miembros del Grupo de Investigación en Instituciones y Actores Políticos, son los autores del artículo, publicado recientemente en la revista Party Politics: “Nuestro estudio estadístico muestra que, ‘controlando por otros factores influyentes’, mientras que la probabilidad de ganar de un candidato varón apenas varía según el tipo de método de selección, en el caso de una candidata mujer su probabilidad de ganar cae significativamente con las primarias con respecto a otros métodos”, afirman.

Los investigadores determinan que, mientras que bajo otros sistemas de selección menos inclusivos la probabilidad de ganar la competición que tienen hombres y mujeres es prácticamente la misma (la diferencia no es estadísticamente significativa, aunque es ligeramente favorable a la mujer), en el caso de unas primarias una candidata que sea mujer tiene una probabilidad de ganar 14 puntos porcentuales más baja que un candidato varón.

 

Aportaciones al debate en torno al método de selección por primarias

Con su estudio, los autores reexaminan un debate existente actualmente en la literatura especializada sobre uno de los posibles efectos de este sistema de selección de líderes y candidatos en comparación con los métodos tradicionales (principalmente por congresos de delegados).

Una de las propuestas más recientes, elaborada por los investigadores Rahat, Hazan y Katz, propone que el sistema de selección por primarias conlleva tener que elegir entre dos valores democráticos: por un lado, el de la “inclusión” de los miembros que forman un colectivo en su toma de decisiones, y por el otro, el de la “representación” de grupos sociales que han estado tradicionalmente excluidos, como es el caso de las mujeres (“representación descriptiva”).

“Nuestro estudio confirma que la introducción de los líderes de partido por primarias, en su formato actual, supone un hándicap más para que las mujeres rompan el techo de cristal”, aseguran

Para someter dicha propuesta a un test empírico más sólido que los realizados hasta la fecha, Javier Astudillo y Andreu Paneque construyeron una base de datos de las competiciones por el liderazgo realizadas en los principales partidos del centro-derecha y del centro izquierda, tanto a nivel nacional como regional, en ocho democracias occidentales (Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, España, Portugal y Reino Unido) desde 1985 hasta la actualidad. Dicha base de datos contenía 608 candidatos, entre hombres y mujeres, que se enfrentaron en 168 competiciones mixtas.

A partir de su análisis, los autores demuestran que las candidaturas femeninas tienen un peor rendimiento que las masculinas en las primarias de partido, y sostienen que este mecanismo de selección de liderazgo, en su formato actual, implica efectivamente elegir entre la “inclusión” y la “representación”: “Nuestro estudio confirma que la introducción de los líderes de partido por primarias, en su formato actual, supone un hándicap más para que las mujeres rompan el techo de cristal”, aseguran.

 

Influencia de la tipología de personas que se presentan a las competiciones

En el estudio los autores se han planteado igualmente si dicha diferencia podría deberse a que las primarias difieran de otros sistemas de selección no sólo en quién participa en la votación (si los afiliados de base o los delegados y dirigentes del partido), sino también por el tipo de candidato que se presenta, tanto si es masculino como femenino.

Los autores aseguran que “nuestro estudio señala que incluso haciendo un control por el ‘tipo’ de candidato (medido por su edad y su experiencia política), las mujeres obtienen peores resultados bajo las primarias”

Según los investigadores, podría ocurrir que en los congresos y en otros procesos de selección más restringidos sólo diesen el paso de presentarse a la competición aquellas mujeres que de antemano estuviesen bien seguras de que iban a ganar, por ejemplo, por tener una larga experiencia dentro de los partidos, mientras que en las primarias se atreviesen a competir una variedad mayor de mujeres, en la creencia de que la selección por la militancia elimina en los partidos las barreras de los “gatekeeper” tradicionales.

No obstante, después de su análisis, los autores aseguran que “nuestro estudio señala que incluso haciendo un control por el ‘tipo’ de candidato (medido por su edad y su experiencia política), las mujeres obtienen peores resultados bajo las primarias”.

 

Un problema de “demanda” y una propuesta de mejora

Estos resultados llevan a pensar a los investigadores que realmente hay un problema de “demanda” (es decir, en los selectores) y no tanto un problema de “oferta” (de quienes se presentan a la competición): “Estudios posteriores deberían aclarar si esto es así por una simple cuestión de infravaloración de la capacidad de liderazgo de las mujeres por parte de la militancia de los partidos, o esconde otro tipo de problemas”, reflexionan.

Sin embargo, Javier Astudillo y Andreu Paneque sostienen que esto no tiene necesariamente que llevar a la conclusión de que hay que evitar las primarias, y afirman que se pueden explorar otros mecanismos para hacer compatibles los valores democráticos de inclusión y representación dentro de una institución: “Una posible forma podría ser la combinación de coliderazgos mixtos, tal y como se ha introducido en varios partidos, y selección por primarias, con una competición para los candidatos varones y otra para las mujeres. Este sistema de ‘cuota’ aseguraría así la presencia de mujeres en el liderazgo del partido”, concluyen.

Referencia bibliográfica:
Astudillo, J., Paneque, A. (enero 2021). “”Do Party Primaries Punish Women? Revisiting the trade-off between the inclusion of party members and the selection of women as party leaders”. Party Politics

https://doi.org/10.1177/1354068821988963

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