Papini investiga sobre la neurociencia comparada de la ansiedad y la frustración / UB

Mauricio Papini: «Una vida llena de éxitos es una vida que puede desmoronar al individuo que fracasa por primera vez»

.

Según la psicología, la desaparición inesperada de una recompensa es una fuente de modulación emocional que puede dar lugar a la supresión de una conducta. Mauricio Papini, experto en psicología comparada, analiza los mecanismos implicados en situaciones relacionadas con la omisión o devaluación inesperada de la recompensa, es decir, el hecho de que desaparezca una recompensa gratificante vinculada a alguna acción o que la recompensa tenga lugar, pero de forma disminuida.

.

 

UB / Mauricio Papini, profesor de la Universidad Cristiana de Texas (TCU) y experto en psicología comparada, impartió el pasado mayo la conferencia «Contraste entre incentivos: análisis comparado», en la Facultad de Psicología de la UB. Graduado en la Universidad de Buenos Aires y doctor en Psicología por la Universidad Nacional de San Luis (Argentina), Papini investiga sobre la neurociencia comparada de la ansiedad y la frustración. Analiza los mecanismos implicados en situaciones relacionadas con la omisión o devaluación inesperada de la recompensa, es decir, el hecho de que desaparezca una recompensa gratificante vinculada a alguna acción o que la recompensa tenga lugar, pero de forma disminuida.

Mauricio Papini, profesor de la Universidad Cristiana de Texas (TCU) y experto en psicología comparada / UB

Mauricio Papini, profesor de la Universidad Cristiana de Texas (TCU) y experto en psicología comparada / UB

.

Según la psicología, la desaparición inesperada de una recompensa es una fuente de modulación emocional que puede dar lugar a la supresión de una conducta, a cambios en las conductas agresivas, a la liberación de hormonas relacionadas con el estrés, a la modulación de la sensibilidad al dolor y al consumo de sustancias con potencial adictivo. El objetivo de la investigación de Papini es entender mejor los mecanismos que se esconden tras la evolución del aprendizaje en este tipo de situaciones, así como la relación entre el aprendizaje, la emoción y las bases de los desórdenes de ansiedad. En su intervención, presentó datos recientes utilizando ratas, palomas y sapos como modelos de trabajo comparado.

.
¿En qué consiste su investigación?

Enseño a los animales a esperar algo (en mi caso los incentivos son comida o agua) repitiendo la situación varias veces, hasta que aprenden una expectativa del incentivo que van a recibir, y luego violo esa expectativa, la modifico en forma negativa, les doy algo, que normalmente es aceptable, pero de menor valor que lo que esperaban. A las ratas eso les resulta inaceptable y lo rechazan. Ese rechazo es lo que a mí me interesa.

 .
¿Por qué?

Porque es un buen modelo de la reacción ante la pérdida, que me permite entender cómo lo seres humanos, en general, manejamos esa experiencia. Por ejemplo, la pérdida de un empleo, de un ser querido, o incluso pérdidas más triviales, como que cierre un local que te gustaba muchísimo. Muchas de las situaciones estresantes de la vida cotidiana son situaciones de pérdida.

 .

¿A qué conclusiones ha llegado en su investigación comparativa con ratas, sapos y pájaros?

La parte cognitiva de detección, de entender que la situación ha cambiado, es común a todos

Todos estos animales perciben y detectan la diferencia entre lo que había antes y lo que hay ahora. La parte cognitiva de detección, de entender que la situación ha cambiado, es común a todos. Ahora bien, parece que solamente los mamíferos son capaces de asignarle a esos cambios la importancia que tienen a nivel emocional. De modo que las ratas detectan el cambio y, además, les afecta en una forma similar a como ocurre con los seres humanos. Los sapos, en cambio, se resignan: detectan el cambio; pero no le dan importancia, se adaptan fácilmente sin producir ninguna conducta que denote una reacción emocional. Las ratas también hacen eso; pero únicamente si están tratadas con un ansiolítico o si tienen ciertas lesiones en algunas zonas específicas del cerebro.

¿Estas conclusiones pueden ayudar a evitar o minimizar depresiones en el ser humano?

Este tipo de información nos permite evaluar factores de riesgo. Por ejemplo, para una persona que tiene una pérdida de tipo laboral, aumenta el riesgo de que prolifere un cáncer. La pérdida no produce el cáncer; pero sí acentúa significativamente la proliferación de las células cancerígenas. Además, si uno aprende en el laboratorio cómo generar estas reacciones en el animal, también puede imaginarse como atenuarlas, por medio de medicación, de lesiones, de manipulaciones ambientales… Estamos viendo que hay manipulaciones ambientales que pueden transformar en resistente a la ansiedad, en resiliente, a un animal genéticamente predispuesto a ser vulnerable a la ansiedad. Queremos ver cómo hay cierto tipo de experiencias emocionales que pueden inmunizar psicológicamente al animal contra situaciones de pérdida más graves.

Para los seres humanos es crucial el apoyo de los seres queridos ante una situación de pérdida grave. ¿Ha observado este fenómeno en las ratas?

Sí. La crianza en grupo determina cómo va a reaccionar el animal en situaciones de pérdida individual. Los efectos que se ven en una rata criada en grupo son distintos a los que se observan en ratas criadas en aislamiento. El apoyo social hace que el animal sea más resistente. De hecho, muchos de los factores que afectan a los seres humanos no son, en absoluto, de tipo intelectual, ni tampoco son decisiones conscientes que uno toma; sino que son factores muy básicos que raramente están bajo control voluntario, son cosas aparentemente irracionales. A pesar de ello, le damos mucha importancia a lo cognitivo, a lo intelectual, a lo consciente.

 .

Quizás ahora eso está cambiando. Se habla de inteligencia emocional y de gestión de las emociones. De hecho, usted lleva años estudiando la frustración.

Sí. Porque el fracaso está a la vuelta de la esquina y la frustración, tarde o temprano, llegará.

Una vida que mezcle saludablemente éxitos y fracasos es una vida que te hace más resiliente y más tolerante ante el fracaso
 .

¿Es necesaria la frustración?

Absolutamente necesaria. Una vida llena de éxitos es una vida que puede desmoronar a un individuo que fracasa por primera vez. Una vida que mezcle saludablemente éxitos y fracasos es una vida que te hace más resiliente y más tolerante ante el fracaso, que ocurrirá irremediablemente. Lo importante es estar preparados para hacerle frente. Tiene que haber una mezcla equilibrada en la que el fracaso alterne —con menor frecuencia— con el éxito. Si estás demasiado acostumbrado al éxito, el fracaso puede ser destructivo. Pero también una vida llena de fracasos puede tener serias consecuencias para la salud mental y física de la persona. Aunque tenemos la tendencia a deplorar nuestros fallos, nos pueden ayudar a ser más persistentes, más positivos y más fuertes para enfrentar los retos de la vida cotidiana.
.
Share