La Noche de los Cuchillos Largos

Las Sturmabteilung promovían actos de violencia callejera contra judíos, comunistas y socialistas que eran apoyados por una parte de la población / Wikimedia

Tal día como hoy… 30 de junio de 1934 tuvo lugar «La Noche de los Cuchillos Largos»

.

Entre la noche del 30 de junio y la madrugada del 1 de julio de 1934, tuvo lugar en Alemania «La Noche de los Cuchillos Largos», el ajuste de cuentas de Hitler con los camisas pardas de las Sturmabteilung –las Secciones de Asalto- y sus líderes, los mismos que le habían llevado al poder.

.

CV / Las SA, o Secciones de Asalto, eran el cuerpo paramilitar que llevó había aupado a los nazis hasta al poder. Estaban lideradas por Ernst Rohm, ministro sin cartera y camarada de primera hora de Adolf Hitler. Estaban compuestas por antiguos miembros de los Freikorps y lumpen proletariado en general. Su misión fue desde un primer momento muy concreta: ser la fuerza de choque del partido nazi y sembrar el terror. Se dedicaban a reventar huelgas, a matar comunistas, judíos, socialdemócratas y a organizar desfiles de matones con gran boato de banderas y uniformes por las calles de las ciudades alemanas. Se calcula que en 1934 había unos dos millones y medio de alistados a las SA. Se les había adjudicado el trabajo sucio y lo habían hecho a la perfección.

Ernst Röhm fue el principal dirigente de las SA. Sus ambiciones políticas y el recelo que inspiraba en los líderes nazis fueron unos de los principales motivos que llevaron a la «Operación Colibrí».

Pero a mediados de 1934, esto a Hitler ya no le bastaba, incluso más bien le sobraba. Había llegado a Canciller –equivalente a primer ministro- y el viejo presidente Hindenburg apenas contaba ya para nada. Hitler estaba organizando las SS, mucho más «refinadas», y aquella patulea de las SA era una mancha para su «respetabilidad» por parte de aquellos ante quienes quería parecer respetable para allanar su acceso al poder total y absoluto: los generales prusianos. Quería asesinos profesionales y ya no le bastaba con aquellos bastos matasietes. Como recuerda un personaje de ‘La caída de los dioses’ (Luchino Visconti, 1969), las SA habían servido para conquistar Alemania, pero para conquistar el mundo hacía falta un ejército…

También se ha dicho que las SA representaban el componente ideológicamente hablando más genuinamente nazi e intransigente, con especial énfasis en lo de nacional-socialismo, mientras que a Hitler y su camarilla el segundo componente del palabro se les daba un ardite. Pero ver un debate ideológico entre nazis se antoja algo aventurado. Rohm se había hecho muy fuerte y se trataba de una lucha por el poder. Para Hitler las SA eran pura y simplemente carne de cañón. Siguiendo con la genial película de Visconti, el ejército puso a Hitler en un brete: “O las SA o nosotros”. No tuvo ni que pensárselo.

Y para llevar a cabo sus designios, diseñó la «Operación Colibrí». La faena se les encargó a las SS y a la Gestapo. De la noche a la mañana, las SA quedaron desmanteladas y sus jefes y cuadros detenidos o asesinados. La plana mayor SA fue detenida en el hotel Hanselbauer, un balneario alpino donde habían organizado un festival, en muchos casos mientras estaban en plena orgía. Algunos fueron asesinados allí mismo, otros, como Rohm, detenidos y asesinados posteriormente en sus celdas. El ejército se rindió ante Hitler como el hombre que había restaurado el orden público en Alemania, librándola de los indeseables que él mismo había azuzado. Aprovechó también para ajustar cuentas con otros rivales que nada tenían que ver con las SA. Hitler ya controlaba completamente Alemania.

.

También un 30 de junio se cumplen estas otras efemérides

.

.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí