La paradoja de la privacidad en las redes

Los investigadores descubrieron que la paradoja sobre la privacidad se diluye entre los usuarios habituales de las redes / UPM

¿Por qué los usuarios piden privacidad y siguen compartiendo contenido en las redes?

 

Un estudio internacional sobre el uso de las redes sociales, en el que participa la UPM, trata de resolver la paradoja entre el uso que los usuarios hacen de las redes sociales y las expectativas de privacidad que tienen sobre las mismas.

 

UPM / Estás disfrutando de una tarde con amigos, un viaje o una reunión familiar, te sacas una foto y la subes a las redes sociales. Este acto, cotidiano para muchos, viene acompañado de una pérdida de privacidad de la que muchas veces no se es consciente cuando se comparte contenido en las redes sociales. Y es que, en el día a día de estos nuevos medios de comunicación social nos enfrentamos a una paradoja: ¿por qué pedimos privacidad si somos los primeros que compartimos contenido en ellas haciéndolo, al menos, parcialmente público?

Este dilema es el que trata de resolver un estudio internacional llevado a cabo por el investigador de la Universidad Politécnica de Madrid, Ángel Hernández-García, de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación, y Anatoliy Gruzd, investigador de la Ted Rogers School of Management y director del Social Media Lab (Ryerson University, Canadá).

Las conclusiones del estudio muestran que no existen diferencias en cuanto contenidos publicados por parte de los usuarios en función de si sus cuentas son públicas o privadas

Tras analizar el uso que hacían de las redes sociales un total de 1.500 canadienses, y más concretamente los 545 que contaban al menos con una cuenta pública y una privada, los investigadores descubrieron que la paradoja sobre la privacidad se diluye entre los usuarios habituales de las redes.

“Actualmente hay un debate abierto entre los investigadores acerca de la paradoja de privacidad en las redes sociales”, explican los investigadores. “Mientras unos aseguran que existe dicha paradoja, afirmando que la gente está preocupada por su privacidad pero que eso no les impide compartir contenido en sus redes sociales sin ningún tipo de filtro ni limitación, otros apuntan a que las personas adoptan mecanismos de protección de la privacidad, como publicar menos contenido o bien contenidos menos precisos o específicos”, añaden.

El estudio “Privacy concerns and Self Disclosure in Private and Public Uses of Social Media” muestra, según los investigadores, que “no existe tal paradoja entre los usuarios, al menos entre la población canadiense, dado que son ellos mismos los que controlan sus publicaciones para proteger su privacidad en ellas, publicando menos contenido o un contenido menos específico”, aseguran los investigadores.

 

Los usuarios, actores comprometidos con su privacidad

Las conclusiones del estudio muestran que no existen diferencias en cuanto contenidos publicados por parte de los usuarios en función de si sus cuentas son públicas o privadas, ya sea en cuando a cantidad, grado de detalle o valencia se refiere.

“No existen diferencias en sus patrones de conducta de publicación en cuentas públicas o privadas, aunque sí que se emplean estrategias de protección de la privacidad diferentes en función de las preocupaciones de privacidad de los usuarios.”, concluyen.

El trabajo también prueba que los usuarios están preocupados por su privacidad y por quiénes pueden acceder a los contenidos de sus publicaciones

La importancia de este trabajo, publicado en Cyberpsychology, Behavior, and Social Networking,  radica en que “demuestra que los usuarios se comportan como actores racionales capaces de identificar amenazas a su privacidad y ajustar los contenidos que publican en redes sociales, y también con quién los comparten, en consecuencia”.

El trabajo también prueba que los usuarios están preocupados por su privacidad y por quiénes pueden acceder a los contenidos de sus publicaciones. “Existe una preocupación por parte de los usuarios ante prácticas como el acceso no autorizado a la información que comparten en redes sociales, la recolección de estos datos y el uso que se haga de ellos”, añaden.

“Si las diferentes plataformas no son capaces de abordar esta preocupación, los usuarios pueden pasar a publicar menor cantidad de contenido y menos detallado, lo que reduciría el valor de los datos”, concluyen los investigadores.

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