La tecnología en el Paleolítico superior final

Algunos de los restos líticos hallados en la Cova de les Borres / Foto: IPHES

Nuevos estudios aclaran cómo vivían los homínidos de las Muntanyes de Prades hace 10.000 años

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Los resultados obtenidos con el estudio de los fósiles de la última excavación y dos nuevas tesis doctorales han aportado datos sobre su tecnología.

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IPHES/ El ciervo, la cabra y el conejo eran algunos de los animales que comieron los homínidos que vivieron por las Muntanyes de Prades (Tarragona) hace entre 12.000 y 9.000 años. Para conseguir algunos de estos animales usaron diferentes instrumentos líticos, como puntas de dorso (flechas) y raspadores, según se ha comprobado con el estudio de los más de 1.400 restos fósiles que se encontraron en la última campaña de excavación llevada a cabo por el IPHES (Institut Català de Paleoecología Humana i Evolució Social), en la Cova de les Borres (La Febró, Tarragona), hace unos meses. Además, dos nuevas tesis doctorales que ha incluido el estudio de piezas encontradas en diferentes niveles de este yacimiento han permitido saber cómo era la movilidad de estos homínidos por el territorio y la duración de sus estancias en dicha cavidad.

Todos estos nuevos datos amplían el conocimiento sobre la organización tecnológica hace entre 12.000 y 9.000 años

Todos estos nuevos datos amplían el conocimiento sobre la organización tecnológica y las características de los sistemas de ocupación de las Muntanyes de Prades en el Paleolítico superior final, hace entre 12.000 y 9.000 años. En la campaña arqueológica tomaron parte también estudiantes del Master Erasmus Mundus de Cuaternario y Prehistoria que se imparte en la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona (URV), gracias a los proyectos de investigación que lleva a cabo el IPHES.

Coincidiendo también con la última intervención arqueológica se terminó de limpiar la vegetación que cubría la superficie base de la gran cueva, un trabajo que contó con la colaboración del personal de Paraje Natural de Interés Nacional de Poblet. Además, en el marco de las ayudas otorgadas por el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya con el proyecto de investigación de intervenciones programadas “Evolución paleoambiental y poblamiento prehistórico en las cuencas de los ríos Francolí, Gaià, Siurana y arroyos del Camp de Tarragona”, se ha realizado la documentación en 3D del abrigo y de su entorno, y se ha reconstruido con detalle la topografía del yacimiento con el uso de un dron.

Las materias primas

Además, la defensa de la tesis doctoral “Áreas y estrategias de aprovisionamiento lítico de los últimos cazadores-recolectores en las Muntanyes de Prades (Tarragona)” de María Soto, dedicada a las materias primas de los yacimientos de los últimos cazadores de este territorio, ha ayudado a profundizar en el conocimiento de este yacimiento. Concretamente, esta investigación ha evidenciado importantes semejanzas entre los conjuntos líticos de la Cova de les Borres y el yacimiento de Sant Gregori de Falset (Tarragona) excavado y publicado por el Dr. Salvador Vilaseca durante los años 30 del siglo pasado.

Se ha realizado la documentación en 3D del abrigo y de su entorno, y se ha reconstruido con detalle la topografía del yacimiento con el uso de un dron

 

El estudio de las materias primas de la Cova de les Borres argumentó un eje de circulación del poblamiento paleolítico de las Muntayes de Prades que se estructura a través de las cuencas de los ríos Siurana y Francolí. Este tipo de información sobre el territorio de aprovisionamiento lítico y ejes de circulación regionales de los cazadores paleolíticos de las Muntanyes de Prades es un conocimiento singular entre las investigaciones regionales de la península ibérica.

La duración de las ocupaciones

Finalmente, otra tesis doctoral, en este caso realizada por Juan Ignacio Morales, titulada “La reducción de la industria lítica: aproximación a los patrones de asentamiento y movilidad de los grupos paleolíticos. Desarrollo metodológico y aplicación práctica”, dedicada al estudio del uso y la gestión económica de los raspadores, que ha incluido piezas procedentes de distintos niveles arqueológicos de la Cova de les Borrers, ha permitido describir la duración de las estancias de los grupos humanos en este cavidad. Según el estudio efectuado por Morales, eran más esporádicas/cortas en los niveles superiores, de una cronología de unos 10.000 años de antigüedad, y más estables o recurrentes en los niveles más antiguos estudiados, en torno a hace sobre 12.000 años.

La Cova de les Borrers de la Febró es una cueva ubicada en los riscos de la cabecera del río Siurana, en las Muntanyes de Prades. El yacimiento fue descubierto y muestreado por Manuel Mata y Albert Ciruelo, y publicado por Salvador Vilaseca en 1973. La reanudación de las intervenciones, dirigidas por el IPHES, se produjo en 2012 en el marco del proyecto de investigación “Evolución paleoambiental y poblamiento prehistórico en las cuencas de los ríos Francolí, Gaià, Siurana y arroyos del Camp de Tarragona”.

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