“Lo moderno es la mezcla y la interacción entre culturas”

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Julio C. Ortega impartió el 19 de febrero una conferencia sobre la pasión literaria y la lectura entre España y América Latina, organizada por el Departamento de Filología Española, en el marco del Màster en Lengua y Literatura y ELE.

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Entrevista publicada por la UAB

¿De qué va a hablar en su conferencia?

De la idea de una biografía literaria del lector. La lectura en un proceso de autoconocimiento y autorevelación. Leemos para proyectarnos como ser y realizarnos, a partir de nuestras lecturas. Somos lo que leemos. Y concluyo que en las lecturas que hacen las personas que se dedican a la literatura lo que hay es una pasión literaria. Hay relaciones emocionales y afectivas, con distintos autores en distintas etapas de la vida, y ese proceso pasional es también una realización personal. Esta es mi tesis.

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¿Cual es el mensaje que quiere transmitir a los asistentes?

Pues que hay que leer comprometidamente, y con simpatía, aquello que se nos impone como necesario.

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Usted lleva viviendo en Estados Unidos más de 30 años y hace unos 20 que es profesor de Brown University. ¿Cómo se percibe la literatura latinoamericana allá?

En los últimos 20 años la literatura latinoameraicana ha estado en el centro del escenario de la educación y se entiende como parte de la interacción del desarrollo de un lector joven. Leer esta literatura es acceder a un mundo creativo e imaginativo. Los estudiantes americanos encuentran en la literatura iberoamericana un espacio de libertad que no encuentran en su propia lengua. Normalmente los idiomas son mapas de rutas y están llenos de exigencias y de valores culturales y camisas de fuerza. Cuando alguien es bilingüe, en esa lengua aprendida ejerce una libertad que en la materna no tiene.

Los jóvenes que están en las High School norteamericanas leen a Borges, Cortázar, García Márquez, los clásicos, una cosa que no ocurre en nuestros países

Y entonces observa que ocurre una cosa que en nuestros países no pasa. Y es que los jóvenes que están en las High School norteamericanas leen a Borges, Cortázar, García Márquez, los clásicos, una cosa que no ocurre en nuestros países. Y se da la situación de que cuando llegan a la universidad, a los 18 años,  estos chicos ya han leído todos estos autores, traducidos al inglés, o bien en sus estudios de español en la lengua original.

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En un mundo tan globalizado donde el inglés parece ser el idioma común para todo. ¿Tiene futuro realmente la lengua española?

Sí. ¡Ahora ya nadie es monolingüe! Mire, de hecho, en California se dice que “el monolingüismo es una enfermedad curable”. Ser monolingüe se ve como una cosa en contra de la persona para el trabajo, para los estudios, etc.
Los padres se dan cuenta de que los chicos tienen que aprender lenguas extranjeras como parte de su formación. Y el español es parte del futuro para cualquier ciudadano norteamericano de clase media.

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En Catalunya somos una sociedad bilingüe. Pero fuera de Catalunya existe polémica. ¿Es positivo que convivan los dos idiomas, catalán y castellano?

El plurilinguismo es ideal. En el futuro todos hablaremos por lo menos tres lenguas, y sobre todo en el mundo global que vivimos. Hay gente que cree que se puede vivir sólo con el inglés, porque todo el mundo habla inglés, pero no es así. Está probado que la gente que conoce más idiomas desarrolla otros valores esenciales para la persona como son la tolerancia, la obertura de mente, la curiosidad por otras culturas, etc.
A veces en este tema está por en medio la política y eso, en vez de sumar, resta. Pero las lenguas deberian coexistir más allá de los programas y estrategias políticas. De hecho, las lenguas son horizontales, mientras que el poder es vertical.

El castellano es una lengua que ha gozado de gran salud, y en cada país latinoamericano hay además una lengua originaria. Por ejemplo la lengua quechua, que es hablada en diferentes países latinoamericanos, la habla tanta gente como el catalán, 9 millones, aunque la lengua catalana tiene más prestigio. Y allá el quechua se ha apoderado del español.

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En Brown University usted está investigando en el concepto “translantic studies”. ¿En qué consiste?

Yo, como toda mi generación, nos educamos leyendo literatura española más que literatura nacional. Me di cuenta muy temprano que la literatura tiene un diálogo más allá de lo nacional, y hacer nacionalismo con la literatura es una actividad que no tiene grandeza. Las literaturas más interesantes siempre han sido las que están en interacción y contacto con otras lenguas y con otras culturas. Los frutos que producen esa diversidad son magníficos, y cuanto más mezcla mejor.

En el mundo tradicional el valor máximo era la pureza. En cambio, ahora, lo moderno es la mezcla. Lo moderno es cuando dos sistemas de información se entretejen y producen un espacio más grande. Lo tradicional está lleno de autoridad, de prohibición, de divisiones de clases, etc… Mientras que lo moderno es más horizontal, se basa más en la creatividad del individuo como principio de valor que en la tradición. Y los valores tradicionales, que han sido muy fuertes en España, han creado muchísimos problemas.

“Translantic Studies” busca revelar las tramas de diálogo que existen entre orillas culturales

“Translantic Studies” busca revelar las tramas de diálogo que existen entre orillas culturales. Por ejemplo, nosotros pensamos que la educación es fundamental, esa idea es muy moderna. Bolívar cuando declaró la independencia de América Latina tenía a su lado un señor inglés, Lancaster, que se inventó el sistema Lancaster de educación.

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En un mundo tan digital y tecnológico en el que vivimos ¿la literatura tradicional tiene futuro o se tiene que reinventar?

La tecnología no es buena o mala en sí misma, depende de para qué se use. Lo peor de la tecnología es que ahora es más fácil difundir ideas que no son verdad, rumores o insultos, por Internet y por las redes sociales, y parece ser que los jóvenes lo practican mucho, el bullying. En vez de fomentar el diálogo se están fomentando las relaciones de enemistad.
Pero la tecnología siempre ha sido creativa. Por ejemplo, la imprenta. Y sería maravilloso que fomentará el diálogo. Estamos en una etapa muy complicada.  Habrá que pensar cómo hacerlo bien. Ahí está también la responsabilidad de las famílias, los maestros, etc..para impedir que tenga ese uso tan negativo. Pero sin duda, si se usa bien, la tecnología puede ser muy creativa.