Las referencias médicas en la obra de Shakespeare

Hamlet es el caso más conocido, pero también están en Ricardo II, Ricardo III, Coriolano, Romeo y Julieta, El rey Lear, La tempestad, Enrique V, Enrique VIII, Sueño de una noche de verano, Julio César, Troilo y Crésida, por citar algunas, e incluso en los sonetos

La obra shakespeariana es «un gran compendio de aspectos que tienen que ver con la salud y la enfermedad en los planos físico, psíquico y social»

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Una investigación desarrollada desde el Departamento de Traducción y Comunicación de la Universitat Jaume I de Castelló (UJI) explora las referencias médicas en la obra del dramaturgo inglés William Shakespeare. El profesor de Traducción y Comunicación Vicent Montalt publica una serie de artículos en la revista Panace@ donde profundiza en los puentes entre el teatro y la medicina mediante un enfoque innovador en el estudio de la obra del clásico inglés en el marco de la tendencia anglosajona conocida como medical humanities.

Shakespeare no sólo estaba fascinado por la medicina de su tiempo, sino que disfrutaba de amplios conocimientos médicos adquiridos por varias vías

UJI / La obra de Shakespeare (1564-1616) es para Montalt «una especie de laboratorio en tanto que el dramaturgo experimenta como un científico con los cuerpos, las emociones, los sentimientos, las ideas, la política, cualquier aspecto relevante para el ser humano». En consecuencia, una mejor comprensión de los métodos compositivos del dramaturgo inglés y de cómo enlaza los diferentes planos –corporal, físico, político y estético– «puede inspirar modelos de pensamiento y de comunicación extrapolables y adaptables al mundo actual», añade.

Este autor, referente de la literatura universal, está, según Montalt, «totalmente trufado de referencias médicas en todas sus obras: Hamlet es el caso más conocido, pero también están en Ricardo II, Ricardo III, Coriolano, Romeo y Julieta, El rey Lear, La tempestad, Enrique V, Enrique VIII, Sueño de una noche de verano, Julio César, Troilo y Crésida, por citar algunas, e incluso en los sonetos. Allá donde buscas, encuentras y, además, en el sentido amplio, en alusión al cuerpo y sus transformaciones; a la mente; a las emociones y los sentimientos». En definitiva, asevera el profesor de la UJI, la obra shakespeariana es «un gran compendio de aspectos que tienen que ver con la salud y la enfermedad en los planos físico, psíquico y social».

Uno de los focos principales de las investigaciones de Vicent Montalt es que Shakespeare no sólo estaba fascinado por la medicina de su tiempo, sino que disfrutaba de amplios conocimientos médicos adquiridos por varias vías, un potente recurso que le permite verter sobre la página y sobre el escenario una concepción antropológica de la realidad de carácter fenomenológico, fisicista y empirista.

Vicent Montalt. Foto: UJI
Vicent Montalt. Foto: UJI

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Según los trabajos del profesor Montalt, en la construcción de su universo estético, político y psicológico, William Shakespeare usa una gran diversidad de metáforas, imágenes, símiles, analogías, comparaciones y referencias más o menos directas relativas a la salud y la enfermedad. Por ejemplo, en la tragedia histórica de Ricardo II se sirve de redes conceptuales como la formada por cólera, sangría, incisión, paciente, purga o médico, para construir las esferas física, emocional, mental y política de los personajes de la obra y mostrarlas a un público ávido de nuevos conocimientos y experiencias.

Afirma el profesor Montalt que su actividad como traductor, docente e investigador en el campo de la traducción científico-técnica y médica «ha sido un elemento clave para estudiar a Shakespeare desde esta perspectiva innovadora». También subraya que las investigaciones del neurólogo y director del Instituto del Cerebro y la Creatividad de la Universidad de California Meridional, Antonio Damasio, han sido muy inspiradoras para él en el redescubrimento de Shakespeare desde la óptica científica y médica.

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Puentes entre el teatro y la medicina

Estas creaciones dramatúrgicas son resultado del momento histórico que vivió el dramaturgo en Londres, «una época de intensa ebullición y revolución científica»

Uno de los objetivos primordiales de la investigación de Vicent Montalt, además de «restablecer los puentes olvidados entre el teatro y la medicina», ha sido la reivindicación de una mejor comprensión de la obra de Shakespeare desde la óptica científica y médica porque el autor «es un protocientífico del cuerpo, de la mente y de la sociedad. Es un autor visionario que, como Galileo, Spinoza, Leibniz y tantos otros, nos hace llegar su perspectiva al presente y lo traspasa; sus personajes exploran un gran abanico de situaciones y de posibilidades de comportamiento e interacción». De hecho, estas creaciones dramatúrgicas son resultado del momento histórico que vivió el dramaturgo en Londres, «una época de intensa ebullición y revolución científica que él, como observador de la realidad, incorpora a su obra y transforma en teatro; así, a la vez, podemos aproximarnos al conocimiento médico de su tiempo», explica.

Por ejemplo, en la tragedia histórica de Ricardo II se sirve de redes conceptuales como la formada por cólera, sangría, incisión, paciente, purga o médico
Por ejemplo, en la tragedia histórica de Ricardo II se sirve de redes conceptuales como la formada por cólera, sangría, incisión, paciente, purga o médico

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Vicent Montalt es profesor titular del Departamento de Traducción y Comunicación de la Universitat Jaume I de Castelló. También es profesor invitado habitual del University College London y conferenciante en varias universidades europeas. Formado como traductor teatral en el Instituto Shakespeare de la Universitat de València, es autor de una tesis doctoral sobre Shakespeare, oralidad e intertextualdad (1996). Dirige el Máster en Traducción Médico-sanitaria de la UJI (miembro de la red EMT de la Comisión Europea) y forma parte del grupo de investigación GENTT (www.gentt.uji.es), donde en la actualidad es investigador principal de dos proyectos sobre comunicación clínica en contextos multiculturales y multilingües centrados en el uso de dramaturgias como metodologías innovadoras. Es miembro de un proyecto Explora sobre lenguaje y cultura de la salud, con participación de investigadores de varias universidades de España, y también del Instituto Interuniversitario de Lenguas Modernas Aplicadas (IULMA). Es autor de numerosos artículos y libros sobre traducción teatral, científica y médica, comunicación médico-sanitaria, bibliometría, pedagogía de la traducción en línea, y Shakespeare y la medicina. En la actualidad, realiza una estancia de investigación en el Instituto López Piñero de Historia de la Medicina y de la Ciencia, de la Universitat de València.

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