Laureano Figuerola, el padre de la peseta

Retrato del abogado, economista y político español Laureano Figuerola Ballester (1816-1903) / Wikimedia

Tal día como hoy… 4 de julio de 1816 nacía Laureano Figuerola Ballester, el padre de la peseta

 

El 4 de julio de 1816 nacía en Calaf (Barcelona) Laureano Figuerola Ballester, abogado, político, economista y ministro, sin duda una de las mentes más brillantes del siglo XIX español; y en calidad de tal, como no podía ser de otra manera, una figura olvidada donde las haya. Fue el padre de la «peseta».

 

CV / Figuerola es probablemente el economista liberal más destacado de la España del siglo XIX… con permiso de Mendizábal y, como éste, también fracasado en gran medida ante la envergadura de las reformas que planteó y la reluctancia, o la incapacidad, o ambas cosas, del país a la  hora de acometerlas. No es solo que España no estuviera a la altura de sus proyectos, sino que no quería estarlo. Mendizábal dejó las desamortizaciones, en gran medida desaprovechadas; Figuerola dejó la peseta, también en gran medida malograda.

Mendizábal dejó las desamortizaciones, en gran medida desaprovechadas; Figuerola dejó la peseta, también en gran medida malograda

Como tantos otros liberales de su época, Figuerola tenía plena consciencia del retraso secular que España arrastraba en relación al resto de Europa; y de la necesidad acuciante de modernizarla como única posible solución de continuidad. Su ámbito de inquietudes fue muy variado. Estudió filosofía y leyes, ganando posteriormente la cátedra de Economía Política y Derecho Político, primero en la Universidad de Barcelona, y luego en la de Madrid. Miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas, fundador de la Sociedad Libre de Economía Política -con Echegaray y Moret, entre otros-, se ocupó de enseñanza, sentando las bases del programa de estudios de las Escuelas Normales, que durante un siglo formaron a los Maestros de escuela. Participó activamente en el proyecto de ley de Instrucción Pública, que luego derivó en la Ley Moyano de 1858. Fue también fundador también de la Institución Libre de Enseñanza, de la cual fue su primer presidente.

Como hombre político, fue diputado por Barcelona en las Cortes Generales durante el bienio progresista (1854-56), y de nuevo en 1858, participó en la revolución “Gloriosa” de 1868 y fue nombrado ministro de Hacienda por el nuevo presidente, el general Serrano, siendo confirmado tras la substitución de éste por el general Prim. Su paso por el ministerio fue breve, apenas dos años, pero muy activos.

Propugnó la ley antiaranceles, además de intentar suprimir toda una serie de gravámenes de origen medieval por un impuesto sobre la renta

Propugnó la ley antiaranceles, además de intentar suprimir toda una serie de gravámenes de origen medieval por un impuesto sobre la renta. En definitiva, intentó construir un país moderno. Estableció la peseta como unidad monetaria nacional. Decididamente librecambista y convencido de que era el único camino hacia la modernización de España, la abolición de los aranceles le enfrentó a dos poderosos lobbies de la época, que hicieron causa común contra él: los industriales catalanes del algodón, y los terratenientes cerealistas castellanos.

Entre los empresarios, por la pretextada imposibilidad de competir en igualdad de condiciones con otras potencias industriales; entre los propietarios agrícolas, porque preferían seguir manteniendo sus rudimentarios cultivos de cereal y venderlo caro en la península, a arriesgar sus capitales para aumentar la productividad y buscar nuevos cultivos más adecuados a las condiciones del mercado mundial. Ambos, en definitiva, querían seguir con el chiringuito y viviendo del momio en una sociedad precapitalista que se negaba a subirse al tren de la modernización. Acosado por ambos grupos de presión, acabó dimitiendo pese a la intercesión del general Prim.

Durante la I República se adhirió al Partido Demócrata Radical de Ruiz Zorrilla y colaboró también con Salmerón

Tras su paso por el ministerio, Figuerola fue nombrado senador por Amadeo I de Saboya. Durante la I República se adhirió al Partido Demócrata Radical de Ruiz Zorrilla y colaboró también con Salmerón. Con la Restauración canovista, mantuvo su actividad académica y cultural, además de ser elegido concejal del Ayuntamiento de Madrid. En 1898 fue nombrado presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, que presidió hasta su muerte. Falleció en Madrid el 28 de febrero de 1903.

El establecimiento de la peseta como unidad monetaria nacional fue sin duda su mayor logro, y el más visible. Pero es poco sabido que se llevó a cabo pensando también en la integración de España en la Unión Monetaria Latina, un proyecto de unificación de varias divisas europeas –Francia, Bélgica, Italia, Suiza, Grecia…- al cual se adhirió España fijando una unidad de cuenta, la «peseta», adaptada al patrón bimetálico estándar de 4,5gr de plata o 0,290322gr de oro que permitiera hacerlas libremente intercambiables. No llegó a cuajar más allá de la adopción del patrón bimetálico y la adopción de unas paridades de equivalencia que sin duda facilitaron el comercio. El proyecto acabó abandonándose definitivamente a principios del siglo XX debido a las fluctuaciones del oro y la plata. Fue intento de unión monetaria avant la lettre. Hubo que esperar casi un siglo y medio hasta el euro…

La eficacia del librecambismo radical que defendía Figuerola –como Castelar, Moret o de Azcárate- ha sido muy discutida posteriormente

La eficacia del librecambismo radical que defendía Figuerola –como Castelar, Moret o de Azcárate- ha sido muy discutida posteriormente y se inscribe de lleno en el debate entre librecambistas y proteccionistas. Ramón Tamames, por ejemplo, ha sostenido que de haberse llevado a cabo de manera efectiva, muchas industrias asentadas hubieran desaparecido en pocos años. Gabriel Tortella, por el contrario, defiende que la industria se hubiera visto obligada a evolucionar hacia la especialización en productos menos afectados por la competitividad, favoreciendo el producto de calidad y la mecanización, igual que en el ámbito agrícola.

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