Linajes de los ciervos en España

Los investigadores han observado las diferencias genéticas entre los ciervos que pueblan los montes españoles con los de otras partes de Europa / Imagen: Wikipedia

Dos linajes diferentes de ciervos conviven en España desde antes de la última glaciación

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Un trabajo de investigación de la Cátedra de Recursos Cinegéticos y Piscícolas (CRCP), de la Universidad de Córdoba y del Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3, y el Instituto de Agrobiotecnología(centro mixto del CSIC, la Universidad Pública de Navarra y  el Gobierno de Navarra) ha observado las diferencias genéticas entre los ciervos que pueblan los montes españoles con los de otras partes de Europa y ha confirmado la existencia de dos linajes diferentes dentro de la subespecie ibérica.

 

UCO / A través de un análisis del ADN de hasta 680 especímenes, tanto peninsulares como de otras partes del continente, los científicos han podido saber que estas dos poblaciones locales se diferenciaron durante la última era glacial, por lo que tienen una antigüedad de al menos 12.000 años. El estudio sugiere que las reintroducciones de estos cérvidos para caza debe tener en cuenta estas poblaciones locales, con el fin de preservar sus singularidades.

[blocktext align=”left”]Estas dos poblaciones locales se diferenciaron durante la última era glacial, por lo que tienen una antigüedad de al menos 12.000 años

El ciervo común (Cervus elaphus) está ampliamente distribuido por Europa, donde forma parte de sus estampas de montaña y es un importante recurso cinegético. Los taxónomos han descrito diferencias en la especie según zonas geográficas y han establecido varias subespecies de ciervos, entre ellas, la ibérica (Cervus elaphus hispanicus).

El trabajo coordinado por el catedrático de la UCO Juan Carranza ahonda ahora en las diferencias genéticas en la subespecie autóctona. Observa tantas diferencias genéticas que establece dos linajes diferenciados. En trabajos previos, su grupo ya había identificado estas diferencias, pero ahora, a partir de un análisis filogenético más detallado se establecen con mayor precisión las áreas en las que se encuentran ambos linajes en España así como las relaciones entre ellos y con el resto de los ciervos europeos.

Han podido identificar no sólo estos dos grupos locales diferenciados, sino establecer qué zonas pueblan y desde cuándo

“Se utiliza tanto ADN mitocondrial como nuclear (microsatélites) y lo interesante es que ambos procedimientos cuentan historias diferentes, pero complementarias”, explica Carranza. “Podemos decir que a pesar de la existencia de estos dos linajes, el ciervo de la Península Ibérica permanece como una subespecie bien diferenciada de las subespecies del norte de Europa lo que indica que para proteger al ciervo ibérico se deben seguir controlando tanto las introducciones de ciervos de otras áreas de Europa como impedir las traslocaciones de ciervos entre los dos linajes españoles si queremos conservar este elemento de nuestra biodiversidad”, resume el investigador principal.

A partir del estudio del ADN, los científicos han podido identificar no sólo estos dos grupos locales diferenciados, sino establecer qué zonas pueblan y desde cuándo. Un linaje se encuentra muy localizado en la provincia de Cáceres, con individuos distribuidos también por Burgos y Navarra producto de introducciones recientes. El otro ocupa mayoritariamente el resto de España, desde la Cordillera Cantábrica a las Subbéticas y desde la Sierra de la Culebra (Zamora) al Pirineo Oriental. No obstante, los científicos han encontrado en ocasiones porcentajes de un linaje dentro del área de distribución del otro.

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