Tanto el entorno como  la genética de un niño contribuyen a la semejanza entre su habilidad lectora y su pericia matemática / Manuel Martin Vicente 

Las destrezas matemáticas y lectoras de los niños comparten base genética

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SINC / Un grupo internacional de investigadores, liderado por la Universidad de Oxford, El University College de Londres y el King’s College de Londres, ha publicado un estudio en la revista Nature Communications que revela que las habilidades matemáticas y de lectura comparten una base genética común, e indican que estas capacidades son altamente heredables.

“Nuestra investigación desvela que los genes marcan diferencias entre las capacidades individuales de alfabetización y aritmética entre los niños. Pero lo que más nos ha sorprendido es que aproximadamente la mitad de estos factores genéticos son las mismas para la alfabetización que para la aritmética” indica a Sinc Robert Plomin, profesor en el Instituto de Psiquiatría del Kings College de Londres.

Comprender el origen de rasgos cognitivos complejos, tales como la lectura y la destreza numérica, es esencial para ayudar a los más pequeños a alcanzar su potencial. Los investigadores sostienen que estas cualidades cognoscitivas tienen un impacto en la esfera socioeconómica, ya que afirman que una mayor capacidad de procesar información está relacionada con un aumento de la riqueza y de la esperanza de vida.

La mitad de los genes que influyen en la lectura también juegan un papel clave en la destreza de cálculo

Los científicos analizaron la contribución de los genes en las habilidades numéricas y de lenguaje en 3.000 pares de hermanos gemelos ingleses y galeses de doce años. Las capacidades cognitivas se midieron a través de pruebas de comprensión y fluidez lectora, así como como ejercicios matemáticos.

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Análisis de ADN

“El análisis de ADN que llevamos a cabo no trata de identificar los genes específicos relacionados con la alfabetización y las matemáticas, sino que utiliza millones de variantes de ADN en todo el genoma para estimar la similitud genética en general y las diferencias entre pares de individuos no relacionados con el fin de compararlos. Esta técnica se conoce generalmente como análisis del genoma en todo el rasgo complejo”, explica Plomin.

Los resultados obtenidos señalan que aproximadamente la mitad de los genes que influyen en la lectura también juegan un papel clave en la destreza de cálculo.  Y sugieren que tanto el entorno como  la genética de un niño contribuyen a la semejanza entre su habilidad lectora y su pericia matemática.

Esto muestra que la diferencia poblacional respecto las habilidades cognitivas comparte un componente genético importante, al igual que las dificultades de aprendizaje como la dislexia y la discalculia, que con frecuencia coocurren con otras dificultades de aprendizaje y psicopatologías de la niñez.

A pesar de conocer su importancia y heredabilidad, queda mucho por saber sobre los genes que están implicados en las capacidades cognitivas y  cómo se correlacionan.

Plomin aclara que aunque existe una fuerte influencia genética, no significa que los padres no puedan hacer nada al respecto si su hijo tiene dificultades de aprendizaje, ya que heredabilidad no implica inmutabilidad.