El estudio se presentará el viernes 27 de noviembre en el Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona

Caracterización material de seis retratos de la primera época del pintor malageño

.

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Barcelona y del Museo Picasso de Barcelona, en el marco del proyecto europeo Infraestructuras de Investigación Avanzada sobre Patrimonio Cultural (CHARISMA), ha permitido descubrir composiciones subyacentes y caracterizar los materiales de seis obras de la primera época de Pablo Picasso, fechadas entre 1895 y 1900.

.

UB / El estudio ha contribuido a conocer mejor el proceso de transición creativa del artista desde sus primeros años en La Coruña hasta la sus primeras visitas a París —adonde viaja por primera vez en septiembre de 1900—, pasando por su relación con los inquietos ambientes culturales de la Barcelona finisecular.

El estudio ha contribuido a conocer mejor el proceso de transición creativa del artista desde sus primeros años en La Coruña hasta la sus primeras visitas a París

Las obras estudiadas son seis retratos tempranos del artista que forman parte del fondo del Museo Picasso: Viejo, Hombre con boina, Carles Casagemas, Autorretrato con peluca, Josep Cardona Furró y Retrato de un desconocido al estilo de El Greco.

Más allá de lo visible, se ha profundizado en las diferentes estructuras pictóricas de las obras atravesando su epidermis. Se han determinado materiales y se han desvelado detalles de técnica y composición, como en el caso de Viejo, obra de un Picasso todavía niño que se contempla en los maestros. Asimismo, en Hombre con boina se ha descubierto una composición subyacente, una pintura anterior estrechamente ligada a su padre y cuya autoría deberá estudiarse. En Josep Cardona Furró, una tela en la que Picasso trabajó tres veces consecutivas, dejó la huella del paisaje urbano de la Barcelona finisecular. La tela Retrato de un desconocido al estilo de El Greco, donde el pintor aprovecha un fragmento de ejercicio académico que testimonia su paso por la Escuela Llotja, ha abierto un campo de investigación para iniciar la búsqueda y clasificación de otros fragmentos desaparecidos. En el caso de Carles Casagemas, además de descubrir una composición anterior, se ha podido averiguar la causa específica de la degradación que afectaba a la estabilidad de la pintura. Finalmente, en Autorretrato con peluca, la obra central y eje del proyecto, se ve cómo la vitalidad creadora del maestro se manifiesta en un juego de superposición de imágenes que reflejan la plena integración en la sociedad catalana y son el preámbulo del proceso de metamorfosis que lo acompañará toda la vida.

.

El Museo Picasso, referencia internacional

Para llevar a cabo la investigación, se ha utilizado el laboratorio móvil para el análisis in situ de obras de arte MOLAB, desarrollado por el Centro SMAArt de la Universidad de Perusa (Italia) en el marco del proyecto europeo CHARISMA.

El investigador José F. García, de la Universidad de Barcelona, y la conservadora Reyes Jiménez, del Museu Picasso de Barcelona.

El investigador José F. García, de la Universidad de Barcelona, y la conservadora Reyes Jiménez, del Museu Picasso de Barcelona.

Este proyecto se enmarca en la línea del Museo Picasso dedicada a estudiar su colección, la más completa de obras de juventud de Picasso. Así, en 2010 se presentó, en el contexto de la exposición «Ciencia y Caridad al descubierto», el resultado de los estudios radiográficos, de reflectografía infrarroja y de analítica de pigmentos aplicados a la obra, que revelaron aspectos hasta entonces desconocidos sobre su proceso de creación. Más recientemente, en el año 2013, se expusieron los resultados del estudio exhaustivo de Azoteas de Barcelona (Barcelona, 1903), realizado por el Museo con la colaboración de la Universidad de Barcelona. Estos resultados pusieron de manifiesto la estrecha relación entre una imagen subyacente —que representa a una pareja desnuda— y otros dibujos de la colección del Museo que pertenecen al mismo período del cuadro, así como las coincidencias cromáticas con pinturas de finales de 1901. En cuanto a la representación de la pareja, se trata de un tema recurrente en la producción del Picasso de los años 1902 y 1903, que concluirá magistralmente con La Vida, realizada en Barcelona en 1903 y actualmente una de las obras destacadas del Museo de Arte de Cleveland. Este estudio se presentó en forma de exposición, de la que surgió la publicación Viaje a través del azul: La Vida.

La campaña de análisis del proyecto, titulado «Early stages of Picasso through material characterization of different portraits», se realizó en el Museo Picasso en julio de 2013, y el estudio de los resultados obtenidos se ha desarrollado a lo largo del período 2014-2015. Con ello, el Museo se reafirma como referencia mundial para el estudio del artista.

La información obtenida en la caracterización de las obras de arte es útil para conocer los procesos creativos seguidos por los artistas

El trabajo se ha presentado en la Facultad de Química de la Universidad de Barcelona, en una rueda de prensa a cargo del investigador José F. García, jefe del Grupo de Caracterización Material del Patrimonio de la Universidad, y de la conservadora Reyes Jiménez, del Servicio de Conservación Preventiva y Restauración del Museo Picasso de Barcelona. Al acto han asistido también Lourdes Cirlot, vicerrectora de Relaciones Institucionales y Cultura de la UB, y Lluís Bagunyà, responsable de Relaciones Institucionales del Museo Picasso de Barcelona.

.

Caracterización de las obras

Las obras de arte en general, y las pinturas en particular, pueden considerarse registros arqueológicos del momento en que fueron creadas; ya que no solo incorporan las capacidades del artista que las realizó, sino que también integran el contexto cultural y material de la sociedad donde se produjeron. El estudio de la composición material de una obra ayuda a entender todos estos aspectos en la medida en que define los compuestos empleados y la forma en que fueron organizados.

La información obtenida en la caracterización de las obras de arte es útil para conocer los procesos creativos seguidos por los artistas, para situar las obras en una época o contexto geográfico y también para establecer el estado de conservación o los procesos de restauración aplicados o que sería necesario aplicar en el futuro.

La complejidad y singularidad de las obras hacen que solo sean aplicables procedimientos de análisis que no comprometan su integridad física ni afecten a su legibilidad. Por este motivo, la mayor parte de las técnicas aplicadas en este campo son no invasivas, o lo son mínimamente.

José F. García, jefe del Grupo de Caracterización Material del Patrimonio de la Universidad de Barcelona, quien ha liderado el proyecto.

José F. García, jefe del Grupo de Caracterización Material del Patrimonio de la Universidad de Barcelona, quien ha liderado el proyecto.

De hecho, aunque la Universidad de Barcelona dispone de la mayor parte de las técnicas no destructivas que requiere el estudio de obras de arte, en muchos casos los instrumentos comercializados están diseñados de forma que no permiten el posicionamiento de objetos de gran formato como son las pinturas.

La instrumentación incluida en MOLAB para el desarrollo de este proyecto ha incluido tanto técnicas de análisis global (reflectografía de infrarrojos, SMIRR) como técnicas de análisis puntual (fluorescencia de rayos X, espectroscopia de infrarrojo medio y cercano, espectroscopia ultravioleta-visible y espectroscopia Raman).

Un primer examen de las obras se realiza mediante técnicas de análisis global que permiten la observación conjunta de la estructura de la pintura. El estudio se realiza a partir de las imágenes obtenidas con técnicas como la reflectografía de infrarrojos y la radiografía (documentación previa del Museo). Ambas técnicas permiten adquirir imágenes como consecuencia de la interacción selectiva de la radiación de diferentes longitudes de onda con los diversos materiales constituyentes de la pintura.

Las imágenes de las reflectografías de infrarrojo cercano (NIR) han permitido ratificar y complementar la presencia de composiciones subyacentes, distintas a las observables en superficie, en todas las obras. Entre ellas se podría señalar, por ser menos conocida, la incluida en la obra Viejo y, como la más desarrollada, la correspondiente a la obra Autorretrato con peluca, que presenta una estructura compleja de capas superpuestas en la que se han podido apreciar tres composiciones: las más conocidas Hombre con sombrero y Autorretrato, y una intermedia del joven Picasso sin peluca.

Las técnicas de análisis puntual proporcionan información sobre la composición molecular y elemental de los materiales empleados en los diferentes puntos analizados en las obras.

La fluorescencia de rayos X permite el análisis elemental in situ. Los resultados obtenidos posibilitaron la creación de mapas de composición para cada elemento químico de la superficie de cada obra. Estos mapas, interpretados de manera conjunta con las imágenes de reflectografía de infrarrojos, contribuyeron a identificar, en algunos casos, la composición de las capas subyacentes. Entre los resultados obtenidos, resulta especialmente interesante la identificación de zinc y su distribución. Este elemento, probablemente asociado a la utilización de blanco de zinc, es especialmente significativo en las obras más cercanas a 1900. La presencia de este pigmento puede ayudar a conocer mejor el contexto en el que las obras fueron realizadas.

Las técnicas de análisis puntual proporcionan información sobre la composición molecular y elemental de los materiales empleados

Las espectroscopias de infrarrojo medio (Mid-) y cercano (NIR) son técnicas de análisis molecular basadas en la absorción de determinadas frecuencias del infrarrojo por parte de los enlaces de los diferentes compuestos que constituyen las obras. Estas absorciones son características y permiten identificar los compuestos.

La aplicación de la espectroscopia de infrarrojo ha permitido establecer la presencia de negro de hueso y azul de Prusia como pigmentos constitutivos de las partes oscuras de numerosas obras. Esta mezcla parece ser un rasgo característico en los primeros trabajos de Picasso, como ha sido previamente determinado en Primera comunión.

La espectroscopia Raman se basa en fenómenos de dispersión inelástica de la radiación visible, del infrarrojo cercano o del ultravioleta cercano. Esta técnica ha permitido confirmar la presencia de bermellón en diferentes áreas, como los labios delAutorretrato con peluca.

En el trabajo han participado también los investigadores Clarimma Sessa (Universidad de Barcelona), Francesca Rosi (Universidad de Perusa, Italia) y Raffaela Fontana (Instituto Nacional de Óptica, CNR-INO, Italia). El estudio se presentará el viernes 27 de noviembre durante el Simposio Internacional «Early Picasso: the development of the artist through his palette», que tendrá lugar en el Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona (Gran Via de les Corts Catalanes, 585).

.

.