Una estrategia contemplada puede residir en el diseño de alimentos probióticos como alternativa viable a la cirugía dedicada a la pérdida de peso

Estudios sobre la salud intestinal para generar tratamientos contra las enfermedades relacionadas con la obesidad

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Dos estudios recientes financiados por la Unión Europea han ampliado el conocimiento que se posee sobre la influencia de la salud intestinal de los pacientes obesos en la evolución de la enfermedad.

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Cordis / Los pacientes que sufren enfermedades relacionadas con la obesidad suelen experimentar inflamación del intestino delgado, una patología que agrava su estado. Un estudio publicado recientemente en la revista Cell Metabolism y respaldado por el proyecto financiado con fondos europeos METACARDIS, ha descubierto la razón.

El análisis dedicado al yeyuno sacó a la luz que la inflamación crónica relacionada con la obesidad aumenta la concentración de linfocitos T

El análisis dedicado al yeyuno sacó a la luz que la inflamación crónica relacionada con la obesidad aumenta la concentración de linfocitos T

La obtención de muestras intestinales concretas de pacientes sometidos a cirugía para reducir su obesidad y las enfermedades asociadas (baipás gástrico) permitió estudiar el yeyuno, una parte del intestino delgado que desempeña una función importante en la absorción de lípidos y carbohidratos. No obstante, la bibliografía dedicada al yeyuno no es exhaustiva debido a su ubicación en el organismo, razón por la cual tampoco se conocen los detalles de su influencia sobre las enfermedades metabólicas.

Los investigadores de METACARDIS cooperaron con otros científicos para ofrecer soluciones. El análisis dedicado al yeyuno sacó a la luz que la inflamación crónica relacionada con la obesidad aumenta la concentración de linfocitos T, unas células del sistema inmunitario productoras de citocinas capaces de inhibir la sensibilidad a la insulina. Dado que la acción de la insulina regula la absorción de nutrientes y la concentración de azúcar en la sangre, este fenómeno inmunitario agrava la situación clínica del paciente.

Estudios clínicos adicionales han mostrado que una densidad mayor de linfocitos T en el intestino podría guardar relación con otras patologías asociadas a la obesidad como la enfermedad hepática. La investigación al respecto también apunta a que las protuberancias de la mucosa intestinal de los pacientes obesos (la vellosidad intestinal) presentan una mayor longitud en los sujetos obesos.

Esto implica que, en algunas personas obesas, la superficie de su intestino delgado puede llegar a ser un 250 % mayor, por lo que se absorbe una mayor cantidad de nutrientes y se refuerza la acción inflamatoria del sistema inmunitario en este órgano.

En algunas personas obesas, la superficie de su intestino delgado puede llegar a ser un 250 % mayor

En un segundo estudio publicado en la revista Cell Metabolism y también respaldado por METACARDIS se descubrió que los pacientes que se someten a cirugía para perder peso muestran alteraciones en su microbiota intestinal. El equipo encontró indicios concluyentes de que los cambios en el microbioma son exclusivos de la cirugía y no solo consecuencia de un cambio en el peso.

En vista de los riesgos inherentes de la cirugía, los científicos de METACARDIS se propusieron describir si existen estrategias no quirúrgicas que ofrezcan los mismos resultados. Una de ellas puede residir en el diseño de alimentos probióticos como alternativa viable a la cirugía dedicada a la pérdida de peso.

Ambos estudios referidos son una muestra de los trabajos clínicos y experimentales ejecutados por científicos de METACARDIS, los cuales se proponen ampliar el conocimiento que se posee sobre la influencia de los cambios en la microbiota intestinal sobre las enfermedades cardiometabólicas. En concreto, distintas iniciativas nacionales en Alemania, Dinamarca y Francia se dedican a generar innovaciones en materia de enfermedades cardiometabólicas aplicables a la asistencia sanitaria, la investigación traslacional y la formación de personal clínico.

El consorcio del proyecto incide en que existe una necesidad acuciante de integrar todos estos conocimientos y pericias a escala europea para ofrecer soluciones a los pacientes. En último término, desde el proyecto se espera que los hallazgos clínicos acaben generando métodos de diagnóstico y de prevención nuevos. El proyecto se puso en marcha en noviembre de 2012 y finalizará en octubre de 2017.

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Fuente:

Basado en notas de prensa y resúmenes científicos del proyecto METACARDIS.

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