Vídeo: ESA

SMOS conoce a los monstruos del océano

.

El satélite SMOS de la ESA y otros dos satélites ayudan a comprender cómo evolucionan los vientos de la superficie bajo la nubosidad de las tormentas tropicales que se forman en el Océano Pacífico. Esta nueva información podría ayudar a predecir condiciones climatológicas marítimas extremas.

SMOS / Créditos: ESA/AOES Medialab

SMOS / Créditos: ESA/AOES Medialab

.

ESA / Este año, la particular intensidad de El Niño está provocando temperaturas mucho más altas de lo normal sobre la superficie oceánica. El exceso de calor liberado a la atmósfera favorece la formación de ciclones tropicales – los monstruos del océano Pacífico–. Los ocho grandes huracanes ocurridos hasta la fecha convierte esta temporada en la quinta más activa en el Pacífico Tropical Oriental desde 1971. A finales de agosto, se formaron tres huracanes de categoría 4 en paralelo cerca de Hawái.

El satélite Terra de la NASA captó una asombrosa imagen de los huracanes Kilo, Ignacio y Jimena.

No obstante, se necesita una visión especial para ver a través de las nubes, tan propias de estas fuertes tormentas, y poder medir la velocidad del viento en la superficie del océano.

Estos datos son imprescindibles a la hora de pronosticar las condiciones climatológicas marítimas y el oleaje y predecir qué camino seguirá la tormenta con el fin de que los marineros reciban las advertencias adecuadas sobre el peligro.

Los huracanes alteran la temperatura de la superficie del mar / Créditos:  Ifremer–N. Reul/ESA SMOS+STORM project and REMSS

Los huracanes alteran la temperatura de la superficie del mar / Créditos: Ifremer–N. Reul/ESA SMOS+STORM project and REMSS

.

El detector de microondas de SMOS proporciona información sobre la humedad del suelo y la salinidad de los océanos. La ESA ha superado sus expectativas científicas originales al liderar la aplicación de las mediciones de SMOS en el estudio del impacto de la velocidad del viento sobre los océanos.

Los científicos de Ifremer en Francia y Met Office en el Reino Unido están evaluando estos nuevos datos y cómo pueden incorporarse a la predicción de huracanes

Se están utilizando las mediciones de los satélites SMAP de la NASA y el Japonés GCOM-W, ambos cuentan con instrumentos de microondas de baja frecuencia, junto con las lecturas del satélite SMOS para recopilar más información sobre los vientos superficiales bajo los huracanes.

Esta combinación de datos de diferentes satélites muestra una vista exclusiva y más detallada que nunca de cómo evoluciona la velocidad del viento superficial al paso de las tormentas tropicales. Tal hecho mejorará considerablemente la información sobre las etapas iniciales de los ciclones tropicales incorporados a la predicción meteorológica y, por ende, su pronóstico.

Los científicos de Ifremer en Francia y Met Office en el Reino Unido están evaluando estos nuevos datos y cómo pueden incorporarse a la predicción de huracanes.

Las mediciones de temperatura de la superficie del mar revelan la aparición de masas de agua fría a continuación de los tres huracanes ocurridos recientemente. Esto enfatiza el poder que tienen estos vientos a la hora de alterar la capa superficial del océano y arrastrar hacia ella las aguas profundas de temperatura inferior.

Cambios en la concentración de clorofilas / Créditos: Ifremer–N. Reul/ESA SMOS+STORM project/NASA/GSFC/OBPG

Cambios en la concentración de clorofilas / Créditos: Ifremer–N. Reul/ESA SMOS+STORM project/NASA/GSFC/OBPG

.

Las interacciones entre el mar y la atmósfera representadas en esta escala repercuten en los centros de predicción de huracanes y los sistemas de previsión de océanos, como el servicio europeo de seguimiento medioambiental marítimo Copernicus.

Nicolas Reul de Ifremer declaraba que “Además de mejorar la predicción marítima, combinar los datos de sensores en satélites diferentes nos facilitará definitivamente la comprensión de las interacciones océano-atmósfera cuando se producen tormentas intensas.

“Con todo, esta serie de mediciones por satélite todavía alberga un futuro incierto, puesto que la continuación de las misiones no está garantizada”.

El oceanógrafo de la ESA Craig Donlon añadía: “Hacer hincapié en los beneficios sociales de los nuevos sistemas de medición y tecnologías de observación de la Tierra es una de nuestras prioridades”.

“Los emocionantes resultados de este proyecto ponen de manifiesto la importancia de los sensores de microondas pasivos para la predicción de condiciones climatológicas adversas y para comprender las interacciones aire-mar, así como la necesidad de estudiar los conceptos de misiones futuras que combinen diversos canales de microondas en un único satélite”.

.