Nature publica el artículo en el que han participado los profesores de la UPV/EHU Alfonso Alday y la fallecida Lydia Zapata / (UPV/EHU)

Fijan en Anatolia en el 7000 AC los primeros usos humanos de la cera de abeja

.

¿Cuándo y dónde surgió el interés por las abejas? Nature acaba de publicar el artículo Widespread Exploitation of the Honeybee by Early Neolithic Farmers, elaborado por un grupo internacional en el que participan dos investigadores de la UPV/EHU, que fija en el 7000 AC en la península turca de Anatolia los primeros usos de cera.

.

Pudo emplearse en rituales, en cosmética, en medicina, como combustible o para impermeabilizar recipientes”, explica Alfonso Alday 

UPV/EHU – La pérdida actual de las poblaciones de abejas como consecuencia de los pesticidas, virus y parásitos ha creado conciencia de su importancia económica y su papel fundamental entre las sociedades agrícolas. Nuestra relación con la abeja es muy anterior a la agricultura moderna, lo que se demuestra, por ejemplo, en distintas representaciones del antiguo Egipto, o, más antiguas aún, de la prehistoria de la Península Ibérica, como en el famoso panel del abrigo de la Araña, en Bicorp –Valencia-. Pero en realidad, hasta la fecha, se desconocía de manera directa cuándo y dónde surgió nuestro interés hacia las abejas y sus productos. De eso trata el presente trabajo.

Dado que la cera de abejas es un complejo de lípidos único, su ‘huella biológica’, que es bastante resistente a la degradación, puede identificarse en el estudio de los residuos orgánicos conservados en los sitios arqueológicos. Con este fin el equipo internacional de investigación, dirigido desde la School of Chemistry de la Universidad de Bristol, ha analizado vasijas de cerámica del Neolítico del Cercano Oriente, Europa y África del Norte. “Ahora sabemos que la cera de abejas fue explotada de forma continua desde el séptimo milenio antes de Cristo, probablemente como parte integrante de diversos instrumentos, en rituales, en cosmética, en medicina, como combustible o para impermeabilizar recipientes”, explica Alfonso Alday, profesor del Área de Prehistoria, y junto a la fallecida Lydia Zapata, participante de la UPV/EHU en la investigación.

La agricultura surgió durante el Neolítico en varios puntos del Próximo Oriente, y a veces tuvo consecuencias inesperadas: la abertura de bosques para ganar tierras y pastos favoreció el desarrollo de paisajes donde los arbustos y las flores proporcionaron entornos adecuados para las abejas. De alguna manera las abejas fueron “perseguidoras de la agricultura”, extendiendo su hábitat a medida que más campos de labor se preparaban.

El trabajo con más de 6.400 vasijas prehistóricas ha definido ese dónde y cuándo de los primeros usos de la cera de abeja

El trabajo con más de 6.400 vasijas prehistóricas ha definido ese dónde y cuándo de los primeros usos de la cera de abeja

.

El trabajo con más de 6.400 vasijas prehistóricas ha definido ese dónde y cuándo de los primeros usos de la cera de abeja. Ahora sabemos que su evidencia más antigua se encuentra en yacimientos neolíticos de Anatolia (Cayonü), en el séptimo milenio antes de Cristo, es decir, desde las culturas cerámicas más antiguas de la región. En esa misma área se localiza el famoso asentamiento de Çatalhöyük, de donde procede una antigua representación pictórica de un nido de abeja. También han detectado el uso de la cera de abeja en poblaciones prehistóricas del noroeste de Anatolia, entre el 5500 a 5000 AC, a menudo mezclada con grasa de rumiantes.

El trabajo ha demostrado que tanto en Dinamarca como en las Islas Británicas el uso de productos de la abeja es más prematuro de lo esperado

En Europa los primeros hallazgos conocidos son algo más tardíos: en Grecia hacia el 4900-4500 en Rumanía desde el 5500-5200 y, por ejemplo en Serbia ya en el 5300-4600. En fechas similares sabemos de su uso en Europa Central, en la cultura neolítica de Austria y Alemania. Más recientes son los casos franceses y eslovenos. En la Península Ibérica, los 130 recipientes analizados no conservan residuos de cera, razón por la que se sigue investigando, dado que en el arte levantino son varias las representaciones de abejas: “hay que tener en cuenta el hecho de que la detección de señales de lípidos de la cera en el interior de las vasijas es muy bajo, y que el número de recipientes analizados en Iberia es aún muy reducido, pero lo lógico es que las abejas también encontraran en la península ambientes favorables para su desarrollos desde los inicios de la agricultura, esto es, hacia el 5500 AC”, añade Alday.

Por otra parte, el trabajo ha demostrado que tanto en Dinamarca como en las Islas Británicas el uso de productos de la abeja es más prematuro de lo esperado, mientras que la ausencia de evidencias por encima del paralelo 57 o en la estepa euroasiática está indicando, probablemente, el límite ecológico de las colonias de abejas.

.

Referencia bibliográfica:

Mélanie Roffet-Salque, Martine Regert, Richard P. Evershed, Alan K. Outram, Lucy J. E. Cramp, Orestes Decavallas, Julie Dunne, Pascale Gerbault, Simona Mileto, Sigrid Mirabaud, Mirva Pääkkönen, Jessica Smyth, Lucija ŠOberl, Helen L. Whelton, Alfonso Alday-Ruiz, Henrik Asplund, Marta Bartkowiak, Eva Bayer-Niemeier, Lotfi Belhouchet, Federico Bernardini, Mihael Budja, Gabriel Cooney, Miriam Cubas, Ed M. Danaher, Mariana Diniz, László Domboróczki, Cristina Fabbri, Jesus E. González-Urquijo, Jean Guilaine, Slimane Hachi, Barrie N. Hartwell, Daniela Hofmann, Isabel Hohle, Juan J. Ibáñez, Necmi Karul, Farid Kherbouche, Jacinta Kiely, Kostas Kotsakis, Friedriech Lueth, James P. Mallory, Claire Manen, Arkadiusz Marciniak, Brigitte Maurice-Chabard, Martin A. Mc Gonigle, Simone Mulazzani, Mehmet Özdoğan, Olga S. Perić, Slaviša R. Perić, Jörg Petrasch, Anne-Marie Pétrequin, Pierre Pétrequin, Ulrike Poensgen, C. Joshua Pollard, François Poplin, Giovanna Radi, Peter Stadler, Harald Stäuble, Nenad Tasić, Dushka Urem-Kotsou, Jasna B. Vuković, Fintan Walsh, Alasdair Whittle, Sabine Wolfram, Lydia Zapata-Peña‡, Jamel Zoughlami. Widespread Exploitation of the Honeybee by Early Neolithic Farmers. DOI: 10.1038/nature15757

 .

Share