La investigación también ha revelado que el uso de medidas coercitivas se multiplica por cuatro cuando la comunicación no es fluida / Foto: Vall d’Hebron

Las diferencias culturales de los inmigrantes influyen en el diagnóstico de las enfermedades mentales en urgencias

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Un estudio liderado en el Vall d’Hebron Barcelona Campus Hospitalario ha determinado que a menor nivel de castellano, el riesgo de ser diagnosticado de psicosis es mayor. En el caso de la ansiedad, los asiáticos y europeos del este son diagnosticados hasta 7 veces más que la población local. Los psiquiatras reclaman más formación y más recursos en competencia cultural para mejorar la comunicación con los diferentes grupos étnicos.

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Vall d’Hebron / El Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Vall d’Hebron ha llevado a cabo un estudio sobre el papel de la cultura en el uso de medidas coercitivas y el diagnóstico de enfermedades mentales entre los diferentes grupos étnicos que acuden a urgencias de psiquiatría. El trabajo concluye que es necesario dotar a los psiquiatras de herramientas y recursos para poder detectar los desajustes en el diagnóstico causados por las diferencias culturales entre los profesionales y los pacientes inmigrantes.

En la primera entrevista que realiza el psiquiatra con el paciente, el dominio de la lengua juega un papel clave

El estudio, liderado también por el grupo de Psiquiatría, Salud Mental y Adicciones del Vall d’Hebron Institut Recerca (VHIR), fue conducido en las urgencias de psiquiatría de Vall d’Hebron y del Hospital del Mar de Barcelona, sobre 400 pacientes de origen extranjero y 67 nativos, entre los años 2007 y 2015. Para analizar la relación entre las variables demográficas de los pacientes y los aspectos subjetivos en la reacción de los psiquiatras, los investigadores tuvieron en cuenta diversos aspectos: por un lado, el país de origen, el género y el dominio del español; y por el otro, la certeza de diagnóstico, la influencia de la cultura, y el nivel de confort del especialista durante la entrevista.

El Dr. Francisco Collazos, responsable del estudio, asegura que en la primera visita de un paciente a urgencias de psiquiatría, la comunicación con el especialista juega un papel fundamental, dado que no se disponen de pruebas biológicas a modo de marcadores que puedan indicar que el paciente presenta una enfermedad u otra. “En poco tiempo tenemos que determinar si el paciente puede irse a casa o tiene que quedarse ingresado, en función de unas conductas, de unas emociones expresadas y de unas ideas que tenemos que interpretar”, explica el investigador. “Y esta manera de expresar las emociones, de dar sentido, por ejemplo, a la vivencia de escuchar voces, varía muchísimo entre el discurso occidental que conocemos, frente al de otras regiones”, afirma.

Esto puede explicar, según el doctor, porqué en el estudio los asiáticos y europeos del este fueron diagnosticados de ansiedad hasta en 7 puntos más que la población autóctona, o los inmigrantes procedentes de Latinoamérica fueron menos diagnosticados de psicosis respecto a la población local.

Influencia del idioma en el diagnóstico

En esta primera entrevista que realiza el psiquiatra con el paciente, el dominio de la lengua juega un papel clave. Según los resultados del estudio, los pacientes con el nivel de comprensión y de expresión más bajo del español, fueron diagnosticados de psicosis hasta 2,7 veces más que los que presentaban un nivel superior.

En el mismo sentido, el estudio también ha concluido que el uso de medidas coercitivas –como son el ingreso involuntario y la petición de presencia del personal de seguridad– y de medicación intramuscular se multiplica por cuatro cuando la comunicación no es fluida.

Medidas para mejorar la competencia cultural

Por las urgencias de psiquiatría de Vall d’Hebron pasan cada día entre 15 y 20 pacientes de primera visita, de los cuales 1 o 2 son inmigrantes. El hospital cuenta con un servicio de mediadores interculturales, formado por 4 personas de diferente etnia, que acuden una o dos mañanas a la semana a dar servicio a todo el hospital. Cuando este servicio no está disponible, los psiquiatras pueden llamar al Catsalut, que se encarga de ponerlos en contacto telefónico con un traductor a través del servicio “Sanitat Respon”.

Según el Dr. Collazos, los resultados del estudio ponen de manifiesto que los recursos actuales son insuficientes

Según el Dr. Collazos, los resultados del estudio ponen de manifiesto que los recursos actuales son insuficientes. “Tenemos que adaptar los recursos a la diversidad cultural de los usuarios, porque de no hacerlo, el riesgo que tenemos de ofrecer una asistencia de peor calidad es mucho más alto”.

Para cambiar esta situación, los investigadores de Vall d’Hebron están trabajando junto a psiquiatras del Massachusetts General Hospital, perteneciente a la Universidad de Harvard. Su objetivo es repetir el estudio en una muestra mayor y en un periodo de 5 años, para poder elaborar y validar una entrevista breve que tenga en cuenta la disparidad cultural de cada colectivo. Dada la proximidad con Marruecos y su experiencia con pacientes de esta región, los investigadores del VHIR realizarán el cuestionario para este colectivo.

Además de este proyecto, el Dr. Collazos defiende que hace falta formación en competencia cultural, ya que el mismo estudio ha revelado que “los profesionales del sistema sanitario no tienen la sensibilización adecuada respecto a la influencia que la cultura tiene en el proceso asistencial”. Eso se puede explicar, según sus palabras, porque en las facultades de medicina no se habla de la influencia de la cultura en la percepción de la salud.

Este estudio ha sido premiado en el último congreso de la Asociación Europea de Psiquiatría, celebrado hace unos días en Madrid.

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