Maimónides

Moshé ben Maimón "Maimónides" / Wikimedia - Blaisio Ugolino

Tal día como hoy… 13 de diciembre de 1204 fallecía Moshé ben Maimón “Maimónides”

 

El 13 de diciembre de 1204 –o el 12, según otras versiones- fallecía en la ciudad egipcia de Fustat –modernamente: El Cairo- el médico, rabino, teólogo y filósofo judío español Moshé ben Maimón, más conocido como Maimónides. Murió exiliado, habiendo tenido que huir de su Córdoba natal por la intransigencia de los almohades.

 

CV / A menudo, desde ciertas corrientes historiográficas, se tiende a ver la España de Al-Andalus, la España medieval musulmana como un crisol de civilización avanzada y tolerante donde convivían armónicamente en paz musulmanes, cristianos y judíos, bajo el recto gobierno de cultos y sabios califas, como correlato de unos reinos cristianos supuestamente intolerantes, belicosos, fanáticos y mucho menos avanzados. Una visión distorsionada y sesgada que omite realidades incontrovertibles. Y no porque los cristianos hispánicos fueran un prodigio de tolerancia, que no lo eran, sino porque la Hispania musulmana no les iba precisamente a la zaga. Maimónides es, precisamente, una víctima de dicha intolerancia.

Los momentos de mayor apogeo de la España musulmana fueron sin duda los del califato de Córdoba, cuando los musulmanes controlaban, de facto, toda la península al sur del Duero y del Ebro. Pero estos tiempos quedaba ya bastante lejos en la época de Maimónides, que tuvo la mala suerte de nacer judío. Y el problema era que tanto cristianos como musulmanes compartían una profunda aversión hacia esta etnia, lo que solía traducirse en frecuentes pogromos a uno y otro lado.

Maimónides nació en Cordoba hacia el 1135, en los tiempos del imperio de los almorávides, que no eran precisamente un dechado de tolerancia religiosa ni política

Maimónides nació en Cordoba hacia el 1135, en los tiempos del imperio de los almorávides, que no eran precisamente un dechado de tolerancia religiosa ni política. Pertenecía a una distinguida saga de jueces rabínicos que se remontaba al siglo X, y es posible que su familia ya estuviera instalada en Hispania en tiempos de los visigodos. Se educó desde pequeño en la tradición familiar de los estudios bíblicos y talmúdicos, así como en la medicina. En aquellos tiempos, para cualquier soberano, cristiano, musulmán o mongol, tener un médico de cabecera judío era todo un síntoma de prestigio.

A los almorávides les sucedieron los almohades, todavía más fanáticos, y la familia de Maimónides tuvo que simular su conversión a la fe musulmana para salvar la piel –algo común, por otro lado, y que siguió ocurriendo en siglos posteriores-. Pero como los almohades eran muy desconfiados y, como sus colegas de la Inquisición cristiana, no se acababan de creer las conversiones de conveniencia, ello obligó a poner tierra de por medio a la familia de Maimónides, cambiando de residencia con frecuencia. En Almería, dieron refugio a otro célebre personaje de la España musulmana, Averroes, que aunque no era judío, sino árabe, también sufrió persecución con los almohades, en este caso por su condición de seguidor de Aristóteles  y por sus intentos de conciliar la fe musulmana con la razón, algo que también pretendió Maimónides con respecto al judaísmo, y Tomás de Aquino con el cristianismo. Y los tres tuvieron problemas. No suele decirse, pero Tomás de Aquino fue acusado por el Santo Oficio de «aristotélico» por ser considerado un seguidor de Averroes, en fin…

Maimónides fue una figura intelectual clave en el pensamiento medieval

Cuando las cosas se pusieron realmente mal en la península y hacían presagiar, Maimónides optó por trasladarse a Marruecos, donde las cosas no estaban precisamente mucho mejor, de modo que también tuvo que poner los pies en polvorosa. Al final recaló con su familia en Egipto, instalándose en Alejandría, primero, y el El Fustat algo más tarde, bajo la protección del sultán Saladino, algo más pragmático y civilizado que sus correligionarios occidentales, en cuya corte sirvió alcanzando un sólido prestigio como médico.

Maimónides fue una figura intelectual clave en el pensamiento medieval. Su ‘Guía de perplejos’ ejerció gran influencia en el pensamiento medieval, así como sus tratados de medicina. A su muerte, fue enterrado en la sinagoga Rav Moshe, posteriormente denominada sinagoga Maimónides en su memoria. Más tarde fue exhumado y trasladado a Tibériades, actualmente en Israel, donde todavía se puede visitar su tumba. Siempre, durante toda su vida, se declaró sefardí.

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