Manaos puede haber alcanzado la inmunidad de rebaño

tras alcanzar el pico de muertes, entre mayo y junio, la ciudad de São Paulo entró en una especie de meseta / Dicyt

Con un 66% de la población infectada, la ciudad de Manaos puede haber alcanzado la inmunidad de rebaño. Un grupo internacional de científicos presentó esta conclusión sobre la mayor metrópolis amazónica, que surge de un estudio en el cual combinaron el modelado matemático y análisis serológicos.

 

AGENCIA FAPESP/DICYT

Un estudio dado a conocer el día 21 de septiembre en la plataforma medRxiv apunta que cuando la ciudad brasileña de Manaos, capital del estado de Amazonas, sufrió el pico de la epidemia de COVID-19, a mediados del mes de mayo, aproximadamente el 46% de la población local ya había contraído el SARS-CoV-2. Un mes después, el porcentaje de infectados habría llegado al 65%, y durante los dos meses siguientes se habría estabilizado alrededor del 66%.

A juicio de los autores, esta tasa de infección “excepcionalmente alta” sugiere que la inmunidad de rebaño puede haber contribuido significativamente para determinar el tamaño final de la epidemia en la mayor metrópolis de la región amazónica.

Las conclusiones que aparecen en el artículo –aún sin revisión por pares– se basan en una combinación de modelado matemático y análisis serológicos

“Por lo que todo indica, la propia exposición al virus llevó a la caída de la cifra de nuevos casos y de muertes en Manaos. Sin embargo, nuestros resultados indican una seroprevalencia mucho más alta que la estimada en estudios anteriores”, dice Ester Sabino, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (FM-USP) y coordinadora de la investigación, realizada con el apoyo de la FAPESP – Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de São Paulo (FAPESP).

Las conclusiones que aparecen en el artículo –aún sin revisión por pares– se basan en una combinación de modelado matemático y análisis serológicos realizados en muestras de sangre donada a la Fundación Hospitalaria de Hematología y Hemoterapia del Estado de Amazonas (Hemoam) entre los meses de febrero y agosto.

“Seleccionamos muestras de mil donantes en cada mes y analizamos la presencia de anticuerpos contra el SARS-CoV-2. Luego efectuamos una serie de correcciones en los resultados mediante modelado matemático”, le comenta el primer autor del estudio, Lewis Buss, quien cursa una maestría en el Instituto de Medicina Tropical y en el Departamento de Medicina Preventiva de la FM-USP.

Este tipo de análisis está sujeto a una serie de sesgos que deben compensarse, según explica Buss. Uno de ellos reside en el hecho de que los donantes de sangre son en general más jóvenes y sanos (asintomáticos) que la media de la población. Asimismo, en el caso específico de Manaos, existe también una representatividad mayor del sexo masculino. Otro punto que los investigadores tuvieron en cuenta fue la sensibilidad del test serológico aplicado, estimada en un 85% para personas asintomáticas o con enfermedad leve (por ende, la tasa de falsos negativos puede llegar al 15%). Con todo, el ajuste clave fue el que apuntó a corregir la declinación natural de la seroprevalencia contra el SARS-CoV-2, algo que se ha venido observando en investigaciones serológicas realizadas en diversos países.

Por lo que todo indica, la propia exposición al virus llevó a la caída de la cifra de nuevos casos y de muertes en Manaos. Sin embargo, nuestros resultados indican una seroprevalencia mucho más alta que la estimada en estudios anteriores”

“Algo que quedó evidente en nuestro estudio –y que también están mostrando otros grupos– es que los anticuerpos contra el SARS-CoV-2 decaen rápidamente, pocos meses después de la infección. Esto está sucediendo claramente en Manaos, lo que muestra la importancia de efectuar mediciones seriadas para entender la evolución de la enfermedad”, afirma Buss.

La seroprevalencia bruta hallada en la investigación, es decir, sin ningún tipo de corrección, varió del 0,7% en marzo al 5,5% en abril, al 39,9% en mayo, al 46,3% en junio, al 36,5% en julio y al 27,5% en agosto. Pero con los ajustes del modelo matemático los porcentajes estimados fueron respectivamente del 0,7%, 5%, 45,9%, 64,8%, 66,1% y nuevamente del 66,1%.

Una estrategia similar se adoptó para el municipio de São Paulo, capital del estado homónimo, donde los investigadores analizaron muestras de sangre donada entre febrero y agosto en la Fundación Pró-Sangue, el hemocentro del Hospital de Clínicas, el mayor complejo hospitalario de Latinoamérica. También en este caso se seleccionaron mil muestras por mes y, asimismo, se adoptó un criterio de cuotas geográficas para darles representatividad a habitantes de todas las zonas de la ciudad.

La seroprevalencia bruta encontrada en São Paulo varió del 0,9% en marzo al 3% en abril, al 5,3% en mayo, al 11,9% en junio, al 9,6% en julio y al 12,1% en agosto. Tras los ajustes del modelo, los porcentajes fueron respectivamente del 0,8%, 3,1%, 6,9%, 16,1%, 17,2% y del 22,4%.

“Las dos ciudades poseen curvas epidemiológicas muy diferentes y se hace muy difícil explicar el porqué de ello únicamente con base en los datos serológicos”, dice Buss. “La información nueva es quizá que la seroprevalencia ya era alta en Manaos cuando las muertes empezaron a bajar, lo cual sugiere el aporte de la inmunidad colectiva. Por otra parte, en São Paulo, la seroprevalencia es mucho más baja y la curva está más aplanada. Por ende, es probable que otros factores hayan influido para la disminución de la cantidad de nuevos casos en la capital paulista”, sostiene.

La información nueva es quizá que la seroprevalencia ya era alta en Manaos cuando las muertes empezaron a bajar, lo cual sugiere el aporte de la inmunidad colectiva

Sabino destaca que, tras alcanzar el pico de muertes, entre mayo y junio, la ciudad de São Paulo entró en una especie de meseta. “Al contrario de lo que se observó en Manaos, por acá la caída está concretándose lentamente, y los datos de agosto son parecidos a los del comienzo de abril. Pero ahora vemos mucha más gente usando mascarillas, y si bien el comercio ha reabierto, la movilidad aún sigue siendo restringida y las escuelas siguen cerradas, así como los cines y los teatros. Es posible que estos factores hayan contenido la propagación de la enfermedad por acá”, dice. “Cabe remarcar que, si la curva fuese similar a la de Manaos, São Paulo habría registrado una mortalidad tres veces mayor”, advierte la investigadora.

 

Los próximos capítulos

Actualmente, el grupo coordinado por Sabino está realizando análisis serológicos con muestras de donantes de otras siete capitales de estados brasileños: Río de Janeiro, Salvador, Recife, Fortaleza, Curitiba, Belo Horizonte y Campo Grande. Los resultados se darán a conocer en poco tiempo más.

“El trabajo con datos de bancos de sangre nos permite medir la seroprevalencia de una determinada enfermedad de manera más rápida y barata que en los estudios que van de puerta en puerta tomando muestras”, dice Sabino.

No obstante, la investigadora hace hincapié en que esta estrategia adolece de limitaciones: la principal de ellas es la diferencia de perfil entre los donantes de sangre y la población general de la ciudad, lo cual requiere cuidado para que el muestreo sea representativo.

El próximo paso consistirá en analizar las curvas de las otras ciudades para luego crear modelos que nos permitan entender qué factores pesaron más en cada caso”, dice Sabino

“Cuando pusimos en marcha la investigación en São Paulo, con la ayuda de la FAPESP, una de las primeras cosas que hicimos fue estudiar la geografía de los donantes de sangre para poder estratificar mejor las muestras. Con los recursos de la iniciativa Todos por la Salud [del banco Itaú Unibanco] y los kits de serología donados por la compañía farmacéutica Abbott, logramos expandir los análisis a las demás capitales”, comenta.

“Al comparar Manaos y São Paulo observamos curvas epidemiológicas sumamente diferentes, pese a que las políticas públicas tendientes a contener la propagación de la enfermedad se adoptaron en fechas próximas y que el índice de aislamiento social no ha sido radicalmente distinto en ambos lugares. El próximo paso consistirá en analizar las curvas de las otras ciudades para luego crear modelos que nos permitan entender qué factores pesaron más en cada caso”, dice Sabino.

La investigación se ha llevado adelante en el ámbito del Centro Brasil-Reino Unido para el Descubrimiento, el Diagnóstico, la Genómica y la Epidemiología de Arbovirus (CADDE), financiado por la FAPESP, el Medical Research Council y el Fondo Newton (los dos últimos del Reino Unido).

Referencia bibliográfica:
Puede leerse el artículo titulado COVID-19 herd immunity in the Brazilian Amazon puede ser en el siguiente enlace: www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.09.16.20194787v1.full.pdf.

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