Manuel Tagüeña

Recreacion de la Batalla del Ebro / Flickr - Pablo Menezo

Tal día como hoy… 11 de mayo de 1913 nacía Manuel Tagüeña Lacorte

 

El 11 de mayo de 1913 nacía en Madrid Manuel Tagüeña Lacorte, matemático, físico, médico, profesor y oficial del ejército republicano. Desconocido y olvidado prácticamente hoy en día, en parte por su posterior ruptura con el PCE y la URSS, nos dejó un impresionante testimonio en su relato biográfico ‘Testimonio de dos guerras’, que acabó de escribir en 1969, y que se publicaron en México en 1973, dos años después de su muerte.

 

CV / Era hijo de una familia de clase media –su padre era topógrafo del Instituto Geográfico y su madre maestra de escuela-, estudió Bachillerato en los Maristas y Ciencias Físico-matemáticas en la Universidad Central, licenciándose en 1933 con Premio Extraordinario y doctorándose posteriormente. Cumplió el servicio militar en las milicias universitarias, llegando al grado de brigada, siendo suspendido en el de alférez por su filiación izquierdista. Tras su paso por el ejército, fue profesor de instituto en Molina de Aragón (Guadalajara). En 1936 se casó con Carmen Parga, estudiante de Filosofía, que fue la compañera de toda su vida, a la cual había conocido en las Juventudes Socialistas.

Al principio, su formación, tanto académica como militar le valieron ser nombrado comandante del primer batallón alpino de la República

Al producirse el levantamiento militar contra la República, corrió a alistarse en las milicias. Al principio, su formación, tanto académica como militar, así como sus exitosas acciones bélicas en la sierra madrileña y en el frente del Tajo, le valieron ser nombrado comandante del primer batallón alpino de la República. Fue sin duda el más preparado y competente de los mandos republicanos, pero el profundo recelo, sino resentimiento, que el Partido Comunista –en el cual militaba- profesaba hacia los intelectuales, hizo que desde la dirección del partido se prefiriera encumbrar a patanes como Lister, el Campesino y, en cierto modo también Modesto, al menos comparado con Tagüeña. A Modesto, con quien se llevó siempre muy mal, le reprochaba Tagüeña su innecesaria crueldad y desprecio de las vidas humanas.

Pero en el frente hacían falta oficiales preparados y que, entre otras varias cosas, supieran entender un mapa militar, y esta fue la única razón por la cual Tagüeña se mantuvo y alcanzó algunos ascensos, pero muy lejos de los obtenidos por los groseros zotes antecitados. A las unidades bajo su mando se le encargaron siempre las misiones más difíciles y comprometidas. Tras la ruptura del frente de Aragón por las tropas franquistas, consiguió detener el avance enemigo, primero en Torrevelilla, y después en Cherta. Esto le valió el ascenso a teniente coronel.

El general Vicente Rojo lo nombró comandante del XV Cuerpo de Ejército, al mando del cual, y a las órdenes de Líster y Modesto, participó en la Batalla del Ebro

El general Vicente Rojo lo nombró comandante del XV Cuerpo de Ejército, al mando del cual, y a las órdenes de Líster y Modesto, participó en la Batalla del Ebro en las zonas de Flix y Faió. En noviembre, quedó en la orilla derecha como único mando dirigiendo la retirada, lo cual hizo, una vez más, eficientemente. Tras la caída de Cataluña pasó a Francia, desde donde se trasladó al Centro, librándose por los pelos de ser detenido por los golpistas de Casado, regresando a Francia y, finalmente, fue enviado por el PCE a la URSS, donde se reunió con su familia.

En la URSS trabajó durante la guerra como profesor en la academia militar de Frunze, en Moscú.

Al finalizar la II Guerra Mundial fue enviado como instructor militar a Yugoslavia, y tras la ruptura de Tito con Stalin, cada vez más apartado de la política y de la idolatría hacia la URSS, a Checoslovaquia, en Brno, como profesor de Física, aprovechando para licenciarse en Medicina. Hablaba francés, ruso, serbocroata y checo… Tras su ruptura con el PCE, debido a su posición crítica con la URSS y el partido, consiguió pasar con su mujer y sus dos hijas a México.

Regresó solo en una ocasión a España, para ver a su madre enferma, en 1960, rechazando el perdón que le ofreció la dictadura franquista

Llegó en 1955 con una invitación de la UNAM para impartir docencia, que se frustró por su pasado comunista. Acabó trabajando como asesor médico en los laboratorios farmacéuticos Servet.

Regresó solo en una ocasión a España, para ver a su madre enferma, en 1960, rechazando el perdón que le ofreció la dictadura franquista. No quiso aceptar el papel de «rojo arrepentido». En sus propias palabras: “Mientras los vencedores no acaben, de una vez por todas, con el espíritu de la guerra civil, mi puesto está, y estará, en el bando de los vencidos”.

Manuel Tagüeña falleció el 1 de junio de 1971 en México, a los 58 años de edad.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí