Mapa libre y gratuito para las alergias

Actualmente, existen más de un millar de estaciones de polen y esporas de hongos repartidas por todo el mundo. / Foto: F. Descubre

Primer mapa interactivo con las estaciones de medición de polen de todo el mundo

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Científicos del grupo de investigación ‘Botánica sistemática y aplicada’ de la Universidad de Córdoba, junto con investigadores de Portugal, Alemania y Austria, han diseñado el primer mapa mundial de estaciones de monitoreo de polen y esporas de hongos. Esta herramienta, de acceso libre y gratuito, permite a las personas alérgicas, a profesionales médicos, así como a expertos en aerobiología conocer la ubicación exacta de los organismos oficiales que cifran los niveles de estas partículas en caso de querer dirigirse a ellos para hacer una consulta.

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F. Descubre / Este inventario web muestra la información de contacto de casi 880 estaciones de muestreo de partículas biológicas y de todos los proveedores que disponen de estos datos. Asimismo, el usuario puede ampliar el zoom del mapa hasta el nivel de la calle para realizar búsquedas específicas. Esta aplicación ofrece además la opción de añadir la ubicación de una nueva estación, modificar las ya existentes con la supervisión del propio administrador del sistema, con quien también se puede contactar directamente.

El usuario puede ampliar el zoom del mapa hasta el nivel de la calle para realizar búsquedas específicas

El mapa de estaciones activas de monitoreo de polen muestra dónde se encuentra un sistema de medición y el tipo de partículas biológicas que presentan, como recalcan los expertos en el artículo titulado Pollen and spore monitoring in the world y publicado en la revista Clin Transl Allergy. “Este inventario ofrece información genérica sobre la localización exacta de las estaciones o si lo desea el usuario, una búsqueda más detallada empleando filtros de búsqueda que arrojan resultados acerca de si la estación elegida presenta registros de polen, de esporas o de ambos. Pero en esta ocasión, su cometido no es mostrar directamente los niveles de polen o de esporas”, explica a la Fundación Descubre la investigadora de la Universidad de Córdoba Carmen Galán.

Actualmente, existen más de un millar de estaciones de polen y esporas de hongos repartidas por todo el mundo. Estos captadores se encuentran, en su gran mayoría, en el hemisferio Norte, principalmente en el continente europeo.

La lista de países con más estaciones de medición de partículas biológicas la encabeza Japón, con 143 estaciones; le sigue Italia, con 88; y después Estados Unidos y Francia, ambos con 85.

España ocupa la quinta posición en número de captadores, con actualmente 77 estaciones registradas. “La cobertura más débil la presenta África, frente a ciudades densamente controladas por estos indicadores de polen como son Milán, Seúl, Tokio, Toronto, Sídney, Madrid, México DF o París”, enumera Galán.

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Polen en cifras

Los actuales paneles de información ambiental miden la calidad del aire y otros parámetros relacionados con la contaminación como el ozono, el dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno, entre otros, pero no presentan los niveles de partículas biológicas del aire como el polen y las esporas de hongos. “Estas partículas microscópicas que flotan en el aire y que provocan fundamentalmente asma, rinitis y conjuntivitis son las principales causas de alergia a lo largo de todo el año y hasta la creación de este mapa, existía un gran desconocimiento de dónde se puede extraer este tipo de información”, asegura la responsable de este estudio.

Según la OMS, el 30% de la población mundial sufre algún tipo de alergia y, a nivel europeo, la Academia Europea de Alergología e Inmunología Clínica (EAACI) estima que la padece el 24%. En Andalucía, según Red Andaluza de Aerobiología (RAA), el polen y otras partículas derivadas de las gramíneas y el olivo son, respectivamente, las dos principales causas de alergia en primavera, mientras que en la primavera temprana es el plátano de sombra y en la época de invierno lo provoca el ciprés.

El polen y otras partículas derivadas de las gramíneas y el olivo son, respectivamente, las dos principales causas de alergia en primavera

Para configurar y poner en marcha esta aplicación, los expertos revisaron la bibliografía científica ya existente y contactaron directamente con los autores o los administradores de las principales redes de polen existentes. “Al no haber registros previos, hemos tenido que recabar la información sobre los diferentes tipos de estaciones de monitoreo de polen y/o esporas por teléfono, correo electrónico o cuestionario y con todo ello, crear una base de datos para unificarlo todo y que se refleje en este mapa mundial”, comenta Galán.

Otro de los cometidos de este trabajo fue identificar la tipología de las estaciones de monitoreo de polen y esporas en funcionamiento. “Hasta ahora, no existe un medidor estándar global. Sólo en Europa contamos con un método estándar sujeto a control de calidad a través de la Red Europea de Alergología (EAN), donde se encuentra la Red Española de Aerobiología (REA). Y casi todos son manuales, por lo que los registros son desiguales”, asegura esta investigadora.

Las estaciones actuales generalmente se colocan en las azoteas de edificios y se basan en el método Hirst, un aparato eléctrico que aspira volúmenes constantes y conocidos de aire y los hace impactar contra la superficie receptora donde se retienen las partículas.

Para diseñar esta herramienta online, los científicos han contado con financiación de la Academia Europea de Alergología e Inmunología Clínica (EAACI). Estos expertos trabajan ahora en el diseño de captadores automáticos que registren los niveles de polen para monitorizarlos desde un enclave central, empleando para ello nuevas tecnologías de la información y la comunicación. “En todo el mundo, solo Japón cuenta con un gran número de captadores automáticos, pero con una identificación de partículas muy limitada. En Europa existen únicamente ocho estaciones automatizadas, localizadas en Suiza y Alemania. El objetivo de esta optimización es acelerar los tiempos de análisis que identifican las muestras y ofrecer esta información a niveles globales”, concluye Galán.

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Referencia bibliográfica: 
J. T. M. Buters; C. Antunes; A. Galveias; K. C. Bergmann; M. Thibaudon; C. Galán; C. Schmidt Weber; J. Oteros: ‘Pollen and spore monitoring in the world’. Clin Transl Allergy. 2018.

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