Mark Twain

Mark Twain. Fotografía de A. F. Bradley (Nueva York, 1907). / Wikimedia

Tal día como hoy… 30 de noviembre de 1835 nacía Mark Twain

 

El 30 de noviembre de 1835, coincidiendo con una de las periódicas visitas a la Tierra del cometa Halley, nacía en Florida (Missouri, EEUU), Samuel L. Clemens, más conocido por su seudónimo Mark Twain. Periodista, escritor de relatos de viajes, de novelas de aventuras, de ficción y de crítica social, aventurero buscador de oro…William Faulkner dijo de él que era el padre de la literatura norteamericana. Un escritor de referencia, hoy desgraciadamente olvidado como tantos otros.

 

CV / Nació en una granja del Viejo Sur, a la que sus padres habían acudido acogiéndose a la ayuda de su tío, propietario de la explotación, de una tienda y de unos veinte esclavos negros. A los cinco años de edad se trasladó con su familia a Hannibal, un puerto fluvial del Mississippi en el estado de Missouri, que sirvió de escenario para sus posteriores novelas de Tom Sawyer y Huckleberry Finn. A la muerte de su padre, en 1847, abandonó la escuela y entró a trabajar como aprendiz de impresor en un periódico local. En 1851 ya era tipógrafo, y empezó a publicar bosquejos humorísticos en el Hannibal Journal, periódico que era propiedad de su hermano mayor, Orion. Entre 1853 y 1855 empezó a viajar como impresor itinerante por los EEUU, escribiendo relatos de viajes que se publicaban en el nuevo periódico de su hermano.

Entre 1853 y 1855 empezó a viajar como impresor itinerante por los EEUU, escribiendo relatos de viajes que se publicaban en el nuevo periódico de su hermano

Con 22 años decidió hacerse piloto fluvial en el Mississippi, en los barcos de ruedas que tanto contribuyó a inmortalizar. Al estallar la guerra, y aunque era antiesclavista, se alistó a las milicias confederadas, donde permaneció solo dos semanas… hasta que el batallón se disolvió. Su hermano Orion, partidario de la Unión, había sido nombrado secretario del gobernador del territorio de Nevada, y con él emprendió el viaje hacia el oeste en una diligencia, a través de las Grandes Llanuras y las Montañas Rocosas, hasta Virginia City, en Nevada. Por el camino, conoció la comunidad mormona de Salt Lake City. Una vez allí, se hizo minero con la esperanza de encontrar oro. A falta del precioso metal, optó por trabajar como tipógrafo y periodista en el pequeño periódico de la ciudad, el Territorial Enterprise, en el cual por primera vez utilizó el seudónimo con que se haría famoso, Mark Twain; un nombre que refiere a una expresión típica de la jerga de los trabajadores negros en los barcos del Mississippi, que significa  “marca dos”, en el sentido de «dos brazas» -unos 3.65m-, el calado mínimo requerido para una navegación segura.

En 1864 se trasladó a San Francisco y le llegó su primer éxito… en la otra punta del país. Un relato suyo, ‘La célebre rana saltadora del distrito de Calaveras’ fue publicado por un rotativo neoyorkino y resultó un éxito que le hizo famoso en los EEUU. En 1865 fue contratado por el Sacramento Journal para viajar como reportero a las islas Hawai. El relato de sus viajes le hizo todavía más famoso. En 1867, también como reportero, recorrió Europa y parte de Asia, escribiendo un relato de viajes que tituló, irónicamente, ‘Los inocentes en el extranjero’… premonitorio sin duda alguna de tiempos que aún estaban por venir. En 1870 contrajo matrimonio con Olivia Langdon, hermana de un amigo suyo. Fue un matrimonio viajero.

Abordó la novela de aventuras desde un imaginario costumbrista del viejo Mississippi

Metido de lleno en la literatura, publicó sus novelas más famosas en esta época. Abordó la novela de aventuras desde un imaginario costumbrista del viejo Mississippi -‘Las aventuras de Tom Sawyer’ (1876) y ‘Las aventuras de Huckleberry Finn’ (1884)-, los viajes en el tiempo –‘Un yankee en la corte del rey Arturo’ (1889)-, la novela histórica –‘El Príncipe y el mendigo’ (1881)-, relatos de viajes, autobiográficos, de tierra de frontera –‘Aventuras en el Far West’-… En 1907 recibió el título de doctor honoris causa por la Universidad de Oxford.

Siempre dijo que así como había nacido con el paso del cometa Halley, se iría con él. Y así fue. Falleció en Redding (Connecticut) el 21 de abril de 1910, de un ataque de corazón, a los 74 años de edad. Era el día antes del perihelio del cometa Halley en su nuevo paso por la Tierra. Un autor para recordar, ideal para cultivar el goce de leer.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí