Mary Shelley

Retrato de Mary Shelley / Wikimedia

Tal día como hoy… 1 de febrero de 1851 fallecía en Londres la escritora Mary Shelley

 

El 1 de febrero de 1851 fallecía en Londres la escritora Mary Shelley, a los 53 años de edad y a consecuencia de un tumor cerebral. Novelista, activista, filósofa…

 

CV / Aunque popularmente sea conocida sobre todo por ser la creadora del monstruo de Frankenstein y por ser la esposa del poeta romántico Percy B. Shelley (1792-1822), su obra es mucho más compleja y de peso, empezando por su obra más famosa, ‘Frankenstein o el moderno Prometeo’ (1818), una novela con un trasfondo con mucha enjundia, muy alejada de las populares películas de terror que popularizaron, pero también falsearon a su creación más conocida.

Mary tenía en sus progenitores todas las credenciales para convertirse en una escritora, en una intelectual y en una persona de espíritu libre

Mary tenía en sus progenitores todas las credenciales para convertirse en una escritora, en una intelectual y en una persona de espíritu libre. Su padre era William Godwin (1756-1836), célebre escritor británico, considerado uno de los precursores del anarquismo político; su madre fue Mary Wollstonecraft (1759-1797), igualmente escritora y una de las precursoras del feminismo europeo, que falleció como consecuencia del parto de Mary unos meses después de su nacimiento.

Nació en Londres el 30 de agosto de 1797. En 1814, con 17 años, inició una relación sentimental con uno de los seguidores de su padre, el joven poeta Percy B. Shelley, que Godwin no aprobó por estar Shelley casado. La pareja se fugó, perseguida por la madrastra de Mary hasta Dover, donde tomaron un barco hacia Francia, y emprendieron una vida nómada por Europa. Les acompañó la hermanastra de Mary, Claire Clermont -hija de la segunda esposa de Godwin, habida de una relación anterior-, que fue, a su vez, la madre de Allegra, la única hija de Lord Byron, amigo de Shelley, que compartió sus viajes y estancias por Europa.

Fue en Suiza, en la Villa Diodati, cercana al lago Lemán, donde tuvo lugar la conocida “apuesta” sobre quién sería capaz de escribir el mejor relato de terror

Fue en Suiza, en la Villa Diodati, cercana al lago Lemán, donde tuvo lugar la conocida “apuesta” sobre quién sería capaz de escribir el mejor relato de terror, que ganó Mary con su inmortal Frankenstein. Tras el suicidio de la esposa de Shelley, en 1816 regresaron a Inglaterra y se casaron, pero el ostracismo social al que fueron sometidos, añadido al dolor de Mary por la pérdida del hijo que estaban esperando por parto prematuro, los indujo a partir de nuevo hacia el Continente. Esta vez a Italia, donde fijaron su residencia y Mary alumbró finalmente a un hijo que sobrevivió. Allí, en las costas de Specia, en la Liguria italiana, murió ahogado Shelley en 1822 al hundirse el velero en el que navegaba debido a un temporal que le sorprendió.

Aunque siempre recordó Italia como “un país cuyo recuerdo está pintado como un paraíso”, Mary regresó a Inglaterra con su hijo en 1823, dispuesta a dedicarse solo a cuidarlo y a su carrera como escritora.  Al principio fue acogida por su padre, hasta que obtuvo recursos para mudarse a una pensión cercana. El abuelo de su hijo y suegro, Sir Timothy Shelley, accedió a hacerse cargo del niño con la condición de que fuera criado por una institutriz, de acuerdo con las normas victorianas, a lo cual Mary se negó. Al final consiguió que le otorgase una pensión anual para la manutención del niño, pero se negó a verla a ella hasta el final de su vida, con amenaza incluida de retirársela si publicaba alguna biografía del poeta que era su hijo.

En 1826 publicó una de sus obras más importantes –junto con ‘Frankenstein’-, ‘El último hombre’. Hasta 1840 trabajó también como editora

Literariamente, Mary pasó estos años editando las obras de su marido y escribiendo las suyas propias. En 1826 publicó una de sus obras más importantes –junto con ‘Frankenstein’-, ‘El último hombre’. Hasta 1840 trabajó también como editora. Entre 1840 y 1842 realizó con su hijo un último viaje por Europa, del cual surgió ‘Caminatas en Alemania e Italia’ (1844). La muerte de sir Timothy Shelley, con la consiguiente herencia que legó a su nieto, les proporcionó una cierta holgura económica. Tras casarse su hijo en 1848, se mudó a vivir con ellos y su nieto. Los últimos años de su vida, que estuvieron plagados de enfermedades.

Hasta la década de los 70 del siglo XX, Mary Shelley fue conocida principalmente como editora de las obras de su marido y por su propia novela ‘Frankenstein o el moderno Prometeo’. Posteriormente, su obra ha sido estudiada mucho más detalladamente, demostrando su propia enjundia literaria y su valor como escritora, sin necesidad de estar cobijada a la sombra de su también inmortal marido. Mantuvo sus ideas radicales y avanzadas hasta el final de su vida, intentando ser siempre consecuente con ellas.

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