Más salud para vivir más tiempo

El estudio científico también tratará sobre los determinantes socioeconómicos de las elecciones alimenticias.

Expertos europeos estudian cómo llegar a un envejecimiento activo y saludable

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Los avances médicos, tecnológicos y educativos son fuente de salud y longevidad para los europeos. Las condiciones de vida son mejores que nunca y la gente vive más tiempo.

El Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (EUFIC) informa que la esperanza de vida ha aumentado hasta los 78 años, en comparación con los 72 de la década de los 80.

Además los europeos superan los 60 años sin complicaciones de salud o discapacidades que afecten a sus tareas diarias, según el informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) titulado «Panorama de la salud: Europa 2010». No obstante, aún cabe plantearse si es posible vivir más tiempo con salud. Un nuevo proyecto comunitario se dispone a averiguarlo.

NU-AGE («Nuevas estrategias dietéticas adecuadas a necesidades específicas de la población de mayor edad para un envejecimiento saludable en Europa») ha obtenido 9 millones de euros mediante el tema «Alimentos, agricultura y pesca, y biotecnología» (KBBE) del Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea con el objetivo de combatir el declive cognitivo y físico de los más mayores.

Expertos en la materia indican que la cantidad de europeos de 65 años o más no deja de crecer y que es previsible que esta franja de edad suponga el 40% de la población en menos de 19 años. La prevención de las enfermedades relacionadas con la edad también logrará ahorros en el presupuesto sanitario y social.
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El efecto de la dieta

Dirigido por la Universidad de Bolonia (Italia), el consorcio NU-AGE reúne a 31 expertos de los ámbitos científico, académico y empresarial. Los socios estudiarán el efecto de la dieta en los más mayores de Europa y aportarán datos básicos sobre la forma de vivir más tiempo y con más salud.

Expertos en la materia coinciden en que existen innumerables factores medioambientales y biológicos que influyen en el envejecimiento y la dieta es uno de ellos. La constatación científica de esta circunstancia es básica y hasta ahora no se había estudiado en profundidad la relación entre la dieta y las afecciones relacionadas con la edad. Determinar la dieta más idónea es también un aspecto clave.

Ya se sabe que los alimentos consumidos pueden influir en el desarrollo de ciertos procesos inflamatorios. Los datos muestran que la inflamación relacionada con la edad puede influir en el desarrollo de enfermedades relacionadas con la edad, entre las que se incluye la diabetes de tipo 2, la aterosclerosis y las enfermedades neurodegenerativas.

En este sentido, los socios de NU-AGE diseñarán una nueva pirámide alimenticia para las personas mayores de 65. Esta pirámide reflejará las directrices alimentarias utilizadas en Europa e ilustrará las proporciones de distintos alimentos que deberían incluirse en una dieta equilibrada.

Los socios indican que la pirámide alimentaria, denominada NU-AGE 65+, resaltará las necesidades nutricionales de los más mayores y hará hincapié en la densidad de nutrientes, el agua, la fibra dietética, la vitamina D y la vitamina B12.

Los más mayores recibirán alimentos fortificados, consejos y apoyo sobre cómo modificar su dieta para que se ajuste a la descrita en la pirámide. Esta información ayudará al equipo de NU-AGE a evaluar los efectos de la pirámide alimentaria en la salud y el envejecimiento.

Los socios también recopilarán información sobre la ingesta de alimentos y realizarán análisis de sangre, orina y otras muestras para su comparación con las de otros mayores que servirán de control en la intervención dietética. El estudio científico también tratará sobre los determinantes socioeconómicos de las elecciones alimenticias.

«Gracias a este trabajo NU-AGE cubrirá las lagunas que existen en relación a la influencia de la dieta en las enfermedades relacionadas con la edad y el declive funcional y cómo puede contribuir a contrarrestarlas. Esto servirá para mejorar la salud y la calidad de vida de la población en Europa», indicó el profesor Franceschi de la Universidad de Bolonia, coordinador del proyecto NU-AGE.

El equipo de NU-AGE indica que tanto la ciencia como la industria y los responsables políticos podrán aprovechar los resultados de este estudio, que también contribuirán a las labores del proyecto piloto de Asociación europea para la innovación (AEI) de la Comisión Europea sobre un envejecimiento activo y saludable.

Los socios de NU-AGE proceden de Austria, Bélgica, República Checa, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, España, Suecia, Suiza, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.

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