La Medicina Personalizada es un derecho que tienen los pacientes de cara a acceder a los tratamientos más eficaces

.

La Fundación Salud 2000 ha organizado la Jornada “Realidades y futuro de la medicina personalizada”, en la Real Academia Nacional de Medicina. “ La medicina personalizada implica una utilización más racional de los recursos y un notable ahorro en costes sanitarios, en esfuerzos y en efectos adversos”, afirma Carmen González Madrid, Presidenta Ejecutiva de la Fundación Salud 2000.

Durante esta jornada, la Fundación ha presentado la monografía: “Medicina Personalizada. Aspectos científicos, bioéticos y jurídicos”, ejemplar número 19 de la colección de Monografías de Bioética y Derecho Sanitario de la Fundación. “Estoy convencida de que esta monografía contribuirá al empoderamiento del paciente para que tenga un mayor control sobre su propia salud a través de la medicina personalizada y predictiva”, afirma en el prólogo  Pilar Farjas Abadía, Secretaria General de Sanidad y Consumo del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

 

Del “uno para todos” a los tratamientos personalizados

Nuevos avances en genética y metabolómica (ciencia que estudia los perfiles metabólicos individuales) han abierto la puerta a lo que se conoce como “Medicina personalizada”: un nuevo abordaje que busca adaptar el tratamiento específico a pacientes con particularidades individuales.

Por ejemplo, el oncogén RAS –presente en pacientes con cáncer colorrectal– fue identificado como un biomacador predictivo porque permite identificar qué pacientes van a responder al tratamiento con los anticuerpos monoclonales anti-EGFR. Por eso, programas como Determina RAS, ayudan a seleccionar y por tanto, a tratar adecuadamente, a todos los pacientes con cáncer colorrectal. La realización del test RAS resulta coste-efectiva y permite optimizar los recursos del SNS.

 

No hay enfermedades, sino enfermos

La identificación de esos grupos se realiza a través de “biomarcadores”, proteínas o metabolitos presentes en la sangre, fluidos y tejidos cuyo objetivo es proporcionar tratamientos eficaces para cada paciente y limitar los efectos adversos. “Que un paciente conozca su estatus en biomarcadores concretos para poder acceder a tratamientos personalizados –oncológicos u otros- es un derecho y a la vez una oportunidad de curación, con menos efectos secundarios”, afirma el Dr. Jesús García-Foncillas, uno de los autores de la monografía y responsable del Servicio de Oncología de la Fundación Jiménez Díaz.

Durante la Jornada, el Dr. Eduardo Díaz-Rubio, catedrático y Jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico de San Carlos, afirmo que “el gran desarrollo de la biología molecular ha permitido la identificación de dianas terapéuticas basadas en genes implicados en la enfermedad cancerosa y ha llevado incluso en numerosas ocasiones a la identificación de biomarcadores. Estos avances han sido únicos en oncología y están basados en el gran desarrollo de la oncofarmacogenómica y la oncofarmacogenética”.

Asimismo, señaló que “gracias a estos avances basados en el análisis de los atributos moleculares del tumor, se han introducido más de 20 nuevos fármacos y al menos 7 biomarcadores en tumores como el cáncer de mama, colon, pulmón, melanoma, y tumores estomacales gastrointestinales; y lo que es más importante, ha permitido cambiar la historia natural de estas enfermedades”. Para el Dr. Díaz-Rubio “la verdadera medicina personalizada está por llegar y será una medicina que permitirá un tratamiento diferente para cada persona, basada en el análisis del genoma tumoral del paciente y además, del genoma del huésped”.

La identificación de biomarcadores en el paciente proporciona tratamientos eficaces y limita los efectos adversosPor su parte, la Dra. Virginia Bosó, del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital La Fe de Valencia, recordó en su conferencia “la personalización de la farmacoterapia”, que “la respuesta que un paciente concreto va a tener cuando se le administra un medicamento, es un proceso complejo que depende de infinidad de factores”. Por esta razón, la Dra. Bosó afirmó  que “la personalización de la farmacoterapia –entendida  como la adecuación del tratamiento farmacológico a la características individuales de cada paciente– comprende diversas estrategias, cuyo paradigma actual es la adaptación del tratamiento al sustrato genético de cada paciente y enfermedad concreta, pero sin olvidar las características demográficas, antropométricas y fisiopatológicas concretas de cada situación. Esta individualización va a permitir aumentar la efectividad de los tratamientos y optimizar los recursos sanitarios”.  Actualmente, existen muchas técnicas de laboratorio que permiten determinar las variantes genéticas que van a influir en la respuesta a fármacos.

El Dr. José Carlos Álvarez-Cermeño, del Servicio de Neurología del Hospital Ramón y Cajal, señaló en su conferencia “Medicina personalizada y Esclerosis Múltiple” señaló que “en la EM existen biomarcadores moleculares que nos permiten predecir que pacientes van a tener mayor riesgo de desarrollar la enfermedad”.

La Dra. Lydia Feito, profesora de Bioética de la Facultad de Medicina de la UCM, hizo referencia a los aspectos éticos de la medicina personalizada. “La medicina personalizada que ahora se está desarrollando es una nueva aproximación para  comprender y  tratar la enfermedad, basada en datos e información sobre diferencias individuales biológicas y ambientales. Utilizando esta información, se puede generar modelos para identificar las opciones de atención sanitaria más apropiadas para cada persona. La medicina deja de ser así reactiva ante los eventos, para pasar a ser proactiva, preventiva y participativa”.

Los problemas éticos más importantes que afrontan la medicina genómica son los mismos que se vienen discutiendo desde los años 90: la autonomía, privacidad, justicia, equidad y respeto a la dignidad humana. “La autonomía se plantea como la necesidad de poder controlar la información, altamente sensible, para que no pueda producir discriminaciones –selección de personas en el ámbito laboral o de seguros sanitarios- y también, que las pruebas genéticas sean siempre voluntarias, de modo que los individuos tengan lla libertad para elegir”.

Clausuró la Jornada Javier Sádaba, filósofo y Catedrático de Ética de la UAM, con la ponencia Filosofía y Medicina personalizada: Entre otras afirmaciones, señaló que “los bienes obtenidos de la Medicina personalizada, singularizada o individualizada han de ser para todos y no exclusivamente para los económicamente pudientes. Deberíamos promover los usos individualizados de la biomedicina, advertir de los límites a no sobrepasar si son contrarios a la autonomía de los pacientes  y tratar que se universalicen para que nadie se vea excluido”.