Mejor un control biológico que plaguicidas

Insecto / Foto: UPM

‘Contra las plagas agrícolas, mejor enemigos naturales’

 

Los organismos que dañan los cultivos pueden combatirse mediante el control biológico, lo que reduce el uso intensivo de plaguicidas.

 

Por FLOR BUDIA y PILAR MEDINA* / UPM

Son varias las razones por las que la agricultura necesita reducir el uso intensivo de plaguicidas. No solo para minimizar la contaminación ambiental y preservar la salud de aplicadores y consumidores, sino también para hacer frente a la pérdida de eficacia en el control de plagas por el desarrollo de resistencias.

Son varias las razones por las que la agricultura necesita reducir el uso intensivo de plaguicidas

En este empeño es fundamental el estudio de los organismos plaga (mayoritariamente, insectos y ácaros) que amenazan los cultivos; y, por ende, la evaluación de los métodos para su control desde el punto de vista de lo que se denomina gestión integrada de plagas (GIP), que busca un equilibrio entre el respeto al medio ambiente y la rentabilidad económica.

A ello se dedica el grupo de investigación Manejo Integrado de Plagas, del que formamos parte profesores de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas (ETSIAAB). Los resultados de esta labor se vuelcan también en la formación de nuestros alumnos. Dentro del Departamento de Producción Agraria, constituimos la unidad docente de Protección de Cultivos, que tenemos encomendada la impartición de varias disciplinas relacionadas con la sanidad vegetal, más concretamente, vinculadas a la entomología agrícola.

El control biológico par combatir las plagas consiste en utilizar enemigos naturales contra los organismos que dañan los cultivos

Una de las herramientas con que contamos para combatir las plagas es su control biológico, que consiste en utilizar enemigos naturales contra los organismos que dañan los cultivos. Pueden ser de tres tipos: parasitoides (se desarrollan dentro del huésped plaga y actúan de manera similar al organismo de la película Alien), depredadores (especies cazadoras de un número variable de presas plaga; por ejemplo, las mariquitas que se alimentan de pulgones) y agentes microbianos (virus, bacterias, hongos o nematodos que producen enfermedades específicas a los insectos).

Como estos enemigos naturales pueden encontrarse de manera espontánea formando parte del agroecosistema, hay que favorecer que este sea equilibrado, diverso y libre de contaminación, con el fin de conservar estos ayudantes y aumentar sus poblaciones. Por ejemplo, podemos suministrar refugios a determinados artrópodos para que pasen las épocas desfavorables cerca del cultivo, de modo que puedan actuar antes contra las plagas, en cuanto aparezcan, o establecer márgenes florales alrededor de los cultivos. Y es necesario que todos tomemos conciencia de que únicamente cuando sea estrictamente necesario deberían aplicarse productos fitosanitarios para minimizar las pérdidas económicas, productos que, en cualquier caso, tienen que ser respetuosos con el medio ambiente y los organismos no ‘diana’.

Es necesario que todos tomemos conciencia de que únicamente cuando sea estrictamente necesario deberían aplicarse productos fitosanitarios

Con el fin de evaluar la compatibilidad de los artrópodos beneficiosos con otras estrategias de control, y en especial con el uso de plaguicidas (herramienta curativa, muy utilizada todavía en nuestros cultivos), nuestro grupo realiza también investigaciones encaminadas a esclarecerla. Desde finales de los años ochenta del pasado siglo, trabajamos en esta línea de investigación y somos un referente a nivel nacional e internacional, ya que gran parte de nuestro labor se ha desarrollado dentro del grupo de trabajo sobre plaguicidas y organismos beneficiosos de la Organización Internacional para el Control Biológico e Integrado de los cultivos, fundada a mediados de los setenta para dar apoyo al manejo integrado de plagas e identificar productos y usos compatibles con los artrópodos beneficiosos. Además, cabe señalar que nuestro Laboratorio de Protección de Cultivos forma parte de la red de infraestructuras de investigación de la Comunidad de Madrid y es el referente del Ministerio de Agricultura para la identificación de artrópodos plaga.

*Flor Budia y Pilar Medina son profesoras de la ETS de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas

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