Río de Cuninico (Loreto, Perú) un año después del derrame de petróleo del oleoducto Norperuano en diciembre de 2015 / Imagen: Cristina O’Callaghan Gordo

Hallan metales perjudiciales para la salud en comunidades indígenas de Perú expuestas a vertidos de petróleo

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Un estudio de ISGlobal evalúa los niveles corporales de mercurio, cadmio, plomo y arsénico en poblaciones cercanas al oleoducto Norperuano, en la Amazonia. Los resultados revelan que los habitantes de dos comunidades indígenas tienen niveles corporales de metales pesados, que pueden ser perjudiciales para la salud. 

 

ISGLOBAL  /  Dos comunidades indígenas de la Amazonía peruana que viven próximas al oleoducto más grande del país tienen niveles corporales de mercurio, cadmio y plomo que pueden ser perjudiciales para la salud. Así lo concluye un estudio llevado a cabo entre el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y el Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Medio Ambiente para la Salud de Perú, con el apoyo del Ministerio de Salud de Perú.

La investigación, publicada en la revista Environmental Health, se propuso evaluar los niveles corporales de cuatro metales (mercurio, cadmio, plomo, arsénico) en las poblaciones de San Pedro y Cuninico (Loreto, Perú), comunidades indígenas de etnia Kukama, que se vieron afectadas por dos vertidos importantes de petróleo en 2014 procedentes del oleoducto Norperuano.

El análisis encontró que el 50% de la población estudiada tenía niveles de mercurio en la orina superiores a los recomendados por el Ministerio de Salud del país

“A pesar de que hay muchas personas potencialmente expuestas a la contaminación causada per la extracción de petróleo, prácticamente no hay estudios que evalúen los efectos en la salud de las poblaciones que viven cerca de las zonas de extracción y que se ven afectadas con frecuencia por vertidos de petróleo”, explica Cristina O’Callaghan Gordo, primera autora de la publicación e investigadora de ISGlobal.

El análisis, que se realizó 13 y 16 meses después de los derrames, en un grupo de 130 personas, encontró que el 50% de la población estudiada tenía niveles de mercurio en la orina superiores a los recomendados por el Ministerio de Salud del país. En el caso de los niños y niñas menores de 10 años, este porcentaje aumentaba hasta el 64%.

Para O’Callaghan Gordo, estos resultados “son preocupantes ya que la exposición al mercurio se asocia con problemas neurológicos, psicológicos, renales, respiratorios y cardiovasculares”. El petróleo crudo puede contener mercurio y otros metales, y se han reportado niveles elevados en el medio ambiente y organismos acuáticos alrededor de los sitios de extracción de petróleo y en áreas afectadas por vertidos.

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Niveles elevados de cadmio y plomo

Por otro lado, el 17% de la población estudiada también presentó niveles de cadmio en la orina superiores a los recomendados. La exposición al cadmio aumenta el riesgo de daño renal, incluida la insuficiencia renal crónica, y puede causar cáncer de pulmón, próstata y riñón.

Los resultados son preocupantes ya que la exposición al mercurio se asocia con problemas neurológicos, psicológicos, renales, respiratorios y cardiovasculares

En referencia al plomo, aunque ningún valor en sangre se considera seguro, el 19% de los niños y niñas menores de 10 años tenían concentraciones en sangre con un riesgo alto para la salud, según los varemos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, Estados Unidos). La exposición al plomo se relaciona con riesgos neurológicos y alteración del comportamiento, incluida la capacidad intelectual reducida.

Ningún participante superó los niveles de arsénico que se consideran perjudiciales para la salud.

“Los derrames de petróleo pueden ser una fuente de exposición a estos metales, aunque no podemos excluir la existencia de otras fuentes de exposición, especialmente para el mercurio que se asocia también a otras actividades frecuentes en la Amazonía peruana, como la deforestación o la minería de oro”, añade la investigadora de ISGlobal.

Manolis Kogevinas, jefe del programa de Cáncer de ISGlobal y que también ha participado en el estudio, recomienda que las próximas investigaciones se centren en “evaluar las fuentes específicas de exposición” y que, en caso de un derrame, el seguimiento “se inicie en cuanto antes para recopilar datos que reflejen mejor la exposición a los contaminantes relacionados con el petróleo”.

 

Referencia bibliográfica:
Cristina O’Callaghan-Gordo, Juan A. Flores, Pilar Lizárraga, Tami Okamoto, Diana M. Papoulias, Federica Barclay, Martí Orta-Martínez, Manolis Kogevinas, John Astete. Oil extraction in the Amazon basin and exposure to metals in indigenous populations. Environmental Research, February 2018. doi.org/10.1016/j.envres.2018.01.013

 

 

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