Michel Foucault

Michel Foucault para PIFAL Pen sobre Fabriano. / Wikimedia - Autor: Arturo Espinosa

Tal día como hoy… 15 de octubre de 1926 nacía Michel Foucault

 

El 15 de octubre de 1926 nacía en Poitiers (Francia) Michel Foucault, uno de los pensadores más influyentes del siglo XX en el ámbito de las ciencias sociales, filosofía, psicología, historia de las ideas y teoría social. Se le ha ubicado en el posmodernismo y en el posestructuralismo, adscripciones que él siempre negó. En el año 2007 fue considerado por el The Times Higher Education Guide el autor más citado durante el año.

 

CV / A lo largo de su vida Foucault fue profesor de varias universidades francesas, americanas y del Collège de France, donde ocupó la cátedra de Historia de los Sistemas de Pensamiento, sucediendo a la de Historia del Pensamiento Filosófico, que había ocupado Jean Hyppolite hasta su muerte en 1968.

Igualmente, Foucault modificó sus posiciones a lo largo de su trayectoria intelectual. En cierta ocasión, durante una entrevista con un periodista, éste le espetó que lo que ahora le estaba diciendo no era lo mismo que le había dicho en otra entrevista años atrás. “He estado trabajando duro estos años como para seguir pensando lo mismo que entonces”.

Si a Nietzsche lo inscribimos en lo que se ha llamado la tradición o la filosofía de la «sospecha», entonces cabría decir que Foucault es su superador

Sí reconoció la influencia que en su pensamiento ejercieron Nietzsche y Heidegger, en el caso de este último compartiendo su crítica al racionalismo cartesiano y a la Ilustración, que sería su consecuencia, pero no porque se haya producido un «olvido del ser» en la tradición occidental. En cuanto a Nietzsche, también cabe decir que su recepción de este pensador está matizada por la lectura de la propia tradición en la que estaría inscrito el propio Foucault. En este sentido, si a Nietzsche lo inscribimos en lo que se ha llamado la tradición o la filosofía de la «sospecha», entonces cabría decir que Foucault es su superador, pues no se trata ya tanto de «sospecha», sino que ésta deviene desvelada: la cara oculta de la Ilustración, o su lado oscuro, si preferimos decirlo así.

Es en este sentido que en sus aproximaciones, ya sea a la locura, a la sexualidad, a la ciencia, al sujeto o al surgimiento de la medicina como disciplina y herramienta del poder, se puede decir que Foucault no deja títere con cabeza. La racionalidad no es un fin en sí mismo, sino un pretexto al cual subyace el poder para adquirir forma. Foucault pretende mostrarnos, desenmascarándolo, el lado oscuro de la Ilustración.

Foucault pretende mostrarnos, desenmascarándolo, el lado oscuro de la Ilustración

Pero a sus críticas, a sus «deconstrucciones» en el sentido más fuerte del término, no les sigue propuesta de redención ninguna. O sí, en alguna ocasión, como cuando creyó ver el la revolución iraní del ayatolá Jomeini la primera revuelta contra los «sistemas planetarios», y un estilo «musulmán» que aportaba una nueva «espiritualidad política».

Foucault viajó en dos ocasiones a Irán para describir lo que allí estaba ocurriendo, que plasmó en varios artículos en el rotativo italiano ‘Il Corriere de la Sera’. Ni una palabra de los fusilamientos masivos de disidentes, ni una palabra de la teocracia dictatorial que se estaba instalando, ni de la implantación de la Sharia como régimen político… ni siquiera de los masivos asesinatos de homosexuales, algo que él, en su condición de homosexual debería haber captado el primero… A lo mejor todo era mucho más sencillo, y su simpatía por la teocracia iraní se debía a su carácter antioccidental, abierta y reactivamente contrario a cualquier atisbo de tradición ilustrada. Luego, cuando la naturaleza del régimen de Jomeini se hizo tan evidente que resultaba imposible negarlo, se limitó, sin más, a decir que se había equivocado. Una rectificación con la boca pequeña en la línea de las Jean Paul Sartre. Lo que importa es tener razón en el presente, y Foucault siempre creía tenerla, aun habiéndose equivocado antes…

Michel Foucault falleció el 25 de junio de 1984, a los 57 años de edad. Fue uno de los primeros «famosos» víctima del SIDA, enfermedad que por entonces empezaba a ser conocida. También su muerte fue controvertida. Al parecer, estaba al corriente desde bastante antes de que era seropositivo, pero le ocultó esta información a su pareja.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí